Líder en información económica del deporte

Competiciones

Tokio 2020, ante el reto de ser los Juegos Olímpicos con mayor repercusión mediática de la historia

Un año después de cuando estaba previsto, como consecuencia de la pandemia del coronavirus, se celebrará Tokio 2020, unos Juegos Olímpicos que serán retransmitidos por más de un centenar de emisoras de televisión.

Javier Trullols

28 jun 2021 - 04:51

Tokio 2020, ante el reto de ser los Juegos Olímpicos con mayor repercusión mediática de la historia.

 

Tokio 2020 serán “los juegos con mayor repercusión mediática de la historia”. El presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, así lo ha defendido. El listón está muy alto, ya que sólo la ceremonia de apertura Juegos de Río de Janeiro 2016 tuvo una audiencia cercana a los 3.000 millones de espectadores, un evento que contó con 350.000 horas totales de cobertura en televisión con más de 500 canales de televisión y más de 250 plataformas digitales llegando por primera vez a algunos países africanos.

 

“Van a ser unos Juegos muy duros, pero los grandes beneficiados y la gran protagonista va a ser la familia olímpica”, aseguró la semana pasada Blanco, para quien “serán los mejores (Juegos) de la historia en cuanto a repercusión mediática y, dentro de la dificultad, la que menos la van a tener, porque ya la llevan viviendo, van a ser los deportistas”.

 

Un 73% de los 5.700 millones de dólares de ingresos del Comité Olímpico Internacional (COI) en el pasado ciclo olímpico, de 2012 a 2016, correspondieron a los derechos de televisión, con emisoras como la NBC estadounidense habiendo desembolsado 4.380 millones de dólares por las cuatro ediciones de 2014 a 2020. En 2014, la cadena norteamericana acordó pagar 7.500 millones de dólares por los derechos exclusivos para transmitir los Juegos Olímpicos desde 2021 hasta 2032. El COI esperaba incrementar los ingresos por este concepto por los derechos de transmisión del ciclo Pyeongchang 2018-Tokio 2020, aspirando a ingresar 4.500 millones de dólares, según reveló Inside The Games en 2015.

 

El retraso de la celebración de los Juegos ha obligado al organismo a renegociar los acuerdos, teniendo un impacto que aún no se puede valorar en cifras. Es el caso, por ejemplo, del acuerdo firmado con Seven en Australia, emisora que tras renegociar su acuerdo con el COI que finalizaba en Tokio 2020, amplió la alianza el pasado octubre para emitir los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022.

 

El COI es el propietario de los derechos de retransmisión mundiales de los Juegos Olímpicos, incluidas las emisiones en plataformas de televisión, radio, móvil e Internet , y es responsable de asignar los derechos de transmisión olímpica a las empresas de medios de comunicación de todo el mundo a través de la negociación de acuerdos de derechos.

 

 

En España, Radio Televisión Española (Rtve) emitirá los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Los espectadores podrán seguir en La 1, Teledeporte y la nueva plataforma digital de Rtve todas las disciplinas en las que haya participación española. Los espectadores podrán presenciar en los canales digitales de Rtve la emisión simultánea en lineal y tres señales olímpicas adicionales, además de clips para redes sociales. El canal de YouTube de RTVE también se sumará a la cobertura. Además, el contenido se podrá ver bajo demanda hasta siete días después de la finalización de los JJOO.

 

Rtve ofrecerá hasta 400 horas de retransmisión en dos semanas, tras alcanzar un acuerdo con Discovery. El operador estadounidense arrebató a la corporación pública en 2015 los derechos de emisión del evento deportivo más antiguo del mundo, en un periodo que abarca de 2018 a 2024. La compañía pública invertirá 54,6 millones de euros para emitir Tokio 2020.

Tras los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, Rtve emitirá los Juegos Paralímpicos de Tokio, competición de la que sí posee los derechos de emisión. Durante el transcurso de ambas competiciones olímpicas, Rtve emitirá de forma gratuita spots publicitarios para fomentar el deporte olímpico.

 

Eurosport, propiedad de Discovery, retransmitirá por primera vez unos JJOO de verano. Y por ello se volcará en el evento con una cobertura de 4.000 horas de contenido de los 33 deportes y las cincuenta disciplinas que forman parte del programa olímpico. Ofrecerá resúmenes diarios de todas las pruebas olímpicas, así como videos de las entregas de medallas y otras treinta emisiones exclusivas cada jornada.

 

Además, el pasado octubre Dazn y Discovery extendieron su acuerdo de distribución con Eurosport. Una asociación por la que los usuarios de la plataforma over-the-top (OTT) pueden acceder a los canales lineales Eurosport 1 HD y Eurosport 2 HD, que emitirán los Juegos Olímpicos, en España, Italia, Alemania, Austria y, por primera vez, en Suiza.

 

 

En el Reino Unido, la BBC ha anunciado una cobertura de televisión de más de 350 horas de cobertura de los Juegos Olímpicos de Tokio este verano, con contenido disponible en televisión, radio y online. Mientras que NBC transmitirá 7.000 horas del evento, en una cobertura “sin precedentes” a través de sus múltiples canales de televisión y de la plataforma de transmisión Peacock y prevé unos ingresos superiores a 1.250 millones de dólares por la venta de los anuncios.

 

En Japón, la emisión de los Juegos Olímpicos fue adjudicada en 2014 a un consorcio, que incluye a la emisora de servicio público NHK y la Asociación de Emisoras Comerciales de Japón (JBA, por sus siglas en japonés), como parte de un paquete que incluye los eventos organizados por el COI de 2018 a 2024, en un acuerdo valorado en 733 millones de euros.

 

Tokio 2020, los Juegos más caros de la historia, con un coste de 15.840 millones de dólares, y cuya cancelación hubiera costado 13.560 millones, se celebrarán pese a las dudas generadas por la evolución de la pandemia del coronavirus, que ha obligado a la organización a adaptarse, impidiendo la presencia de público extranjero en las gradas y limitando a un máximo de 10.000 espectadores locales la participación de los aficionados en cada evento. Una limitación de público que impulsará el seguimiento de Tokio 2020 a través de la televisión e Internet.