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La estrategia de Covid Cero lastra la actividad en China, que recibe su mayor golpe

La segunda mayor economía del mundo ha registrado los peores datos de ventas en retail, producción industrial y empleo tras el confinamiento estricto decretado en capitales económicas como Shanghái por el avance del Covid-19. 

La estrategia de Covid Cero lastra la actividad en China, que recibe su mayor golpe
En el caso de la producción industrial, la caída ha sido del 2,9% interanual, mientras que los analistas esperaban un ligero crecimiento del 0,4%.

M. Tamayo

17 may 2022 - 05:00

Después de más de dos años de pandemia, la política de Covid Cero le pasa factura a China. El gigante asiático se coronó en 2020 como el gran ganador tras la pandemia, siendo la única gran economía del mundo que creció y recortando distancias con Estados Unidos. Sin embargo, tras el último brote, China ha registrado en abril una caída de la producción industrial, un descenso de las ventas de retail y un aumento del desempleo inéditos desde marzo de 2020, según datos publicados ayer por la oficina de estadística del país.

 

En concreto, las ventas minoristas en el país asiático registraron un descenso interanual del 11,1%, casi más del doble que auguraban los economistas, que predecían una caída del 6,1%. Las ventas de retail ya habían registrado un descenso interanual en marzo, el primero desde julio de 2020. En concreto, en marzo se registró una caída mucho menos pronunciada, del 3,5%, pero poniendo fin a 17 meses de crecimiento interanual ininterrumpido.

 

En el acumulado del año, las ventas de retail se han contraído un 0,2%, respecto al mismo periodo del año anterior, aunque no todos los territorios del país se han comportado igual: mientras que las ventas han caído un 0,3% en las áreas urbanas, han repuntado un 0,4% en las zonas rurales.

 

 

En el caso de la producción industrial, la caída ha sido del 2,9% interanual, mientras que los analistas esperaban un ligero crecimiento del 0,4%. La cifra de desempleo ha alcanzado el 6,1% en abril, frente al 5,8% registrado en marzo, alcanzando la cota más alta desde febrero de 2020.

 

Aunque la inflación en China es moderada (se situó en el 2,1% en abril) el parón de la actividad económica está afectando al poder adquisitivo de familias y empresas. Según datos del Banco Popular de China, ambos colectivos están reduciendo sus préstamos. Otro de los motores de la economía china, la compra de viviendas cayó en abril un 46,6% respecto al año anterior, después de que ya se desplomara en marzo un 26,2% en marzo, lo que supone el mayor descenso desde 2006.

 

Sin embargo, desde la oficina de estadística han insistido que “los fundamentales de la economía china no cambian”. “Las tendencias generales de transformación y mejora económica y de desarrollo de alta calidad permanecen inalteradas”, ha asegurado Fu Linghui, portavoz del organismo, quien también ha argumentado que “hay muchas condiciones favorables para estabilizar la economía y alcanzar los objetivos de desarrollo previstos”.

 

 

 

 

El país está sufriendo el mayor brote de coronavirus desde hace más de dos años y la paralización de Shanghái, que podría finalizar en junio, y los controles en Pekín han sacudido la economía del país, que se expandió un 4,8% en el primer trimestre del año, superando las expectativas de los analistas. Sin embargo, tras los datos publicados este lunes, los analistas estiman que el Producto Interior Bruto (PIB) en abril cayó un 3%, según ha señalado Ding Shuang, economista jefe de Greater China and North Asia, a la entidad financiera Standard Chartered y ha recogido el diario hongkonés South China Morning Post.

 

Así, el economista prevé que la ralentización de la economía se alargue y no inicie la remontada hasta la segunda mitad del año, contando que Shanghái salga del confinamiento a principios de junio, tal y como han asegurado las autoridades chinas este lunes. Aun así, algunos analistas han asegurado que el gigante asiático puede estar a las puertas de una recesión, a la vez que esperan que Pekín despliegue más ayudas para que el sector privado aguante el golpe.

 

En deporte, China decidió ayer renunciar a la organización del evento futbolístico debido a su política de contención del Covid-19. El anuncio llegó dos semanas después de que el gigante asiático pospusiera la celebración de los XIX Juegos Asiáticos, que debían celebrarse del 10 al 25 de septiembre de este año en la ciudad suroriental de Hangzhou.

 

Más allá de la economía China, el confinamiento en diversas ciudades del país ha añadido más presión a la cadena de suministro global y los economistas advierten de que las disrupciones se harán notar en el resto de las economías del globo. Ayer mismo, el ex director ejecutivo de Goldman Sachs Lloyd Blankfein alertó de que hay un “riesgo muy, muy alto” de que la economía estadounidense se dirija a una recesión.