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AIE, la fórmula del cine que podría salvar el deporte con hasta 50 millones

El sector busca de manera urgente fuentes de financiación alternativas que le permitan superar la crisis de la pandemia del coronavirus y mirar hacia el futuro.

Javier Trullols

01 jun 2021 - 05:00

AIE, la fórmula del cine que podría salvar al deporte con hasta 50 millones

 

 

Las Agrupaciones de Interés Económico (AIE), al rescate del deporte. El sector, especialmente el deporte base y los clubes no profesionales, cuyos ingresos han caído fruto de la crisis derivada de la pandemia del coronavirus, busca soluciones que le permitan financiarse. Algunos expertos y entidades ven en las AIE, aplicadas en otros sectores como el cine, una posibilidad que debería ser contemplada por el Ministerio de Cultura y Deporte y que podría tener un impacto de hasta 50 millones de euros sin ser excesivamente gravosas para el Estado.

 

José Hidalgo, presidente de la Asociación del Deporte Español (Adesp), asegura a Palco23 que “desde el ámbito del deporte federado español creemos mucho en la profesionalización de la industria”. “Por eso, estamos explorando diferentes vías de financiación que ya se desarrollan en otros ámbitos como puede ser la cultura”, añade, al tiempo que detalla que “de hecho, nos hemos vinculado a la Ceoe y trabajamos conjuntamente en su Comisión de Cultura y Deporte con actores de la cultura para encontrar sinergias y puntos de desarrollo común que nos ayuden a ambos a seguir creciendo".

 

En este contexto, las AIE podrían ser un filón. Estas agrupaciones son un tipo de sociedades mercantiles especiales que se forman por la unión de varias empresas o empresarios, reguladas por la ley de agrupaciones de interés económico 12/1991, de 29 de abril, con el objetivo de facilitar el desarrollo o mejorar los resultados de la actividad de sus socios.

 

La financiación del deporte apoyada en el sector público no ha llegado a cubrir la demanda, y los gobiernos han buscado figuras como la de las ventajas fiscales a los patrocinadores para invertir en deporte, unas propuestas que mayoritariamente han favorecido a eventos declarados de interés general, y que es difícil que se extienda a otras ramas del deporte ante las reticencias del Ministerio de Hacienda.

 

En los últimos años, en España se han desarrollado planes como Universo Mujer (para el deporte femenino, con el impulso de Iberdrola) o España Compite (para favorecer la realización de proyectos deportivos a través de la implicación del sector empresarial), pero el sector demanda más pasos del sector público y no hace falta que sean en forma de ayudas directas o rebajas de impuestos como el Impuesto del Valor Añadido (IVA). Pero no es suficiente, y el deporte base demanda nuevas opciones.

 

 

 

 

La idea es que el deporte base, incluyendo clubes que compitan hasta categoría nacional, y las propias federaciones, que son entidades sin ánimo de lucro, puedan acceder a ayudas”, detalla Nicolás F. de la Plata Caballero, profesor titular de Derecho Deportivo y Política Deportiva de la Universidad Europea de Madrid.

 

“El montante económico de las AIE se podría cifrar entre 40 y 50 millones de euros, un dinero que el Estado dejaría de ingresar de modo directo, pero lo percibiría de modo indirecto y reactivaría el deporte”, detalla De la Plata. Para la creación de una AIE, entre la entidad deportiva y su socio o socios colaboradores, el experto considera que la inversión mínima se podría situar en torno a unos 10.000 euros.  

 

“La AIE es un tipo de empresa que funciona como una Sociedad Limitada (SL) pero con una particularidad: es transparente, en la que los impactos fiscales de la sociedad recaen sobre los socios a cierre del ejercicio fiscal”, añade Jorge Paredes, socio de Ontier Media & Music Advisory (Omma del grupo Ontier). Eso permitiría a los miembros de la AIE deportiva contrarrestar las pérdidas de ésta en sus propias bases imponibles, lo que permitiría incrementar el interés de los patrocinadores, por ejemplo.

 

Si se aprobara su aplicación en el sector deportivo, a través de la nueva Ley del deporte o la modificación de la ley de agrupaciones de interés económico, el resultado negativo se descontaría de los beneficios sobre los que esa empresa debe tributar, que habría destinado ese dinero de manera directa a incentivar el deporte a través de un proyecto concreto, disminuyendo la necesidad de subvenciones y ayudas gubernamentales al fomento del deporte base y apoyando una actividad que redunda en beneficio de la comunidad.

 

 

 

 

La fórmula de las AIE tiene dos ventajas, detalla el profesor de la Universidad Europea de Madrid. Por un lado, la transparencia fiscal (aplicación del resultado negativo), y por otro, las deducciones fiscales directas, aunque su aplicación depende de la tipología del sector en las que está aprobado su uso.

 

El origen de esta figura jurídica está relacionado con la construcción naval, detalla Paredes, explicando que más tarde se amplió su aplicación al cine, a las artes escénicas y musicales, y finalmente a investigación, desarrollo e innovación (I+D+I). “Es una fórmula que funciona bien para que Gobierno deje de dar ayudas directas o al menos no las aumente”, asegura el socio de Ontier, detallando que actualmente la línea de descontar las pérdidas se aplica a la industria de los buques, mientras que el sector del entretenimiento y el I+D+I es el que se beneficia de las deducciones fiscales.

 

En primera instancia, el objetivo del sector del deporte debería beneficiarse de la transparencia fiscal, aunque sin renunciar a la posibilidad de contar con deducciones de hasta el 18% y el 20%, un segundo paso que tendría una mayor complejidad al ser necesario la modificación de la ley del impuesto de sociedades.

 

Las AIE podrían impulsar la profesionalización del sector, opina Nicolás F. de la Plata Caballero, ya que darían lugar a alianzas estratégicas que impulsarían a los clubes a crecer e incluso a competir para presentar el mejor proyecto y así convencer a socios que inviertan en ellos.

 

En la industria del cine, las AIE son habituales fruto de la unión de varios socios para el impulso de las producciones audiovisuales. Se da la circunstancia de que Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, propietario de una productora con un amplio catálogo y creador de la plataforma FlixOlé, es asimismo presidente de la Comisión de Cultura y Deporte de CEOE.

 

El próximo miércoles, la Asociación del Deporte Español (Adesp) organiza una jornada formativa bajo el título Las agrupaciones de interés económico: una opción viable para la financiación del deporte, debido a la necesidad de buscar soluciones urgentes para hacer frente la crisis económica que tras la pandemia afecta al deporte.

 

Éstas pasan por soluciones imaginativas, como la posibilidad de involucrar a las empresas del fitness (la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas, Fneid) o del sector de servicios deportivos (la Asociación Española de Empresarios de Servicios Deportivos a las Administraciones Públicas, Aeesdap) en la creación de las AIE, según el profesor De la Plata.