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Paidesport abrirá dos nuevos centros y estudia desembarcar en el modelo concesional

La cadena de gimnasios cuenta actualmente con 25.000 abonados, un 25% más que a finales de 2020, y espera terminar el curso con una cifra de negocio de 7,7 millones de euros.

Miquel López-Egea

30 jul 2021 - 04:57

Paidesport abrirá dos nuevos centros y estudia desembarcar en el modelo concesional

 

 

Paidesport encara la recuperación. La cadena de gimnasios propiedad de Aurelio Gómez, presidente de la compañía, abrirá dos centros entre 2021 y 2022 en Madrid y estudia entrar en el sector concesional, en ciudades pequeñas. Tras perder el centro que tenía en la Torre Picasso de Madrid por la extinción del contrato de alquiler, la empresa prevé terminar 2022 con un total de diez centros, según explica Aurelio Gómez, presidente de la compañía, a Palco23.

 

La compañía cuenta con 25.000 abonados, lo que supone un 25% más que a final de 2020. Sin embargo, la cifra está lejos de los 42.000 socios que tenía al terminar 2019.  Paidesport espera cerrar el año con un 25% menos de socios que antes de la pandemia y un 35% menos de facturación, es decir, 7,7 millones de euros. En 2020, la facturación fue de 5,9 millones.

 

El año pasado, la cadena tuvo unas pérdidas de dos millones de euros y en 2021 volverá a cerrar en números rojos. La cadena cuenta con 290 empleados tras haber tenido que cerrar un centro y no tiene ningún trabajador en expediente de regulación temporal de empleo (Erte).

 

 

 

 

“Estamos recuperando socios desde febrero, con una media de entre el 3% y el 5% y julio no está siendo tan malo, por lo que no habrá tanta caída como se estimábamos”, explica Gómez. “No hemos subido precios, hemos hecho oferta y hemos bajado el ticket medio, además han caído ingresos provenientes de los entrenadores personales, los cursos de natación o los tratamientos de belleza”, afirma.

 

En este aspecto, el directivo se manifiesta pesimista en cuanto al futuro y está preocupado por la quinta ola, pues teme que en septiembre se vuelvan a decretar restricciones. En el caso de que no sea así, espera terminar el año con un aumento de entre el 5% y el 10% en socios y facturación. “Cada mes estamos poniendo dinero y negociando alquileres”, explica.  

 

El empresario considera que habrá un exceso de competencia tras la pandemia por lo que la oferta será superior a la demanda, pese al aumento de la demanda por la salud y la actividad física. “Han entrado en el sector muchos fondos como Ares y JP Morgan y operadores extranjeros, tendremos que hacerlo muy bien los que no tenemos un fondo detrás”, considera.

 

 

 

 

 

Por este motivo, el empresario apuesta por seguir personalizando los servicios de la cadena y por diferenciarse de los centros low cost y concesionales, además de invertir en digitalización. Asimismo, en los centros en los que tiene espacios disponibles, la cadena ha abierto zonas de outdoor, ya que “sigue habiendo miedo”.

 

“No nos tenemos que volver locos porque al final le quitamos valor a nuestro producto: hay gente que paga un euro al día para entrenar, pero luego se va a tomar una caña y paga tres; y en nuestro caso pagan 1,5 euros el día”, reflexiona. “Si viene mucha gente podemos plantearnos subir el ticket medio: hacemos muchos números desde la pandemia, pero hasta ahora no hemos acertado”, sentencia el empresario.

 

La compañía tuvo que recurrir a créditos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) para hacer frente a la pandemia. La compañía, fundada en 1985, opera con gimnasios propios, principalmente ubicados en centros comerciales. Los locales tienen entre 3.000 metros cuadrados y 8.000 metros cuadrados. Gómez posee el 99% de la empresa.