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Anabel Medina (Valencia Open): “Lo más importante es ayudar a las tenistas que comienzan”

La extenista y directora del Bbva Open Internacional de Valencia apuesta por reforzar la base del deporte, dar más visibilidad a las estrellas femeninas y que las empresas conviertan a las deportistas en imagen de sus marcas.

Anabel Medina (Valencia Open): “Lo más importante es ayudar a las tenistas que comienzan”
“Creo que yo soy la única mujer que dirige un torneo WTA, pero necesitamos más mujeres en gestión deportiva, de eventos, clubes y federaciones”

Albert Martínez

06 jun 2022 - 05:00

El tenis lleva muchos años de ventaja a otros deportes femeninos que se están profesionalizando ahora. Así lo considera Anabel Medina, extenista profesional y directora del Bbva Open Internacional de Valencia, quien apuesta por reforzar la base del deporte, dar más visibilidad a las estrellas femeninas y que las empresas conviertan a las deportistas en imagen de sus marcas. “Si hay jugadoras que se ven habitualmente, las niñas se fijan en ellas y quieren imitarlas”, asegura la ejecutiva.

 

 

Pregunta: Comenzaste a competir a finales de la década de 1990, ¿En qué ha cambiado el tenis femenino desde entonces?

 

Respuesta: Ha cambiado y evolucionado mucho, como lo ha hecho el mundo entero. Ahora hay mucha más visibilidad y repercusión que cuando yo empecé a jugar, más jugadoras referentes y con más protagonismo en los eventos. La conclusión es que ahora el tenis femenino es un referente deportivo a nivel mundial, seguramente, uno de los deportes femeninos más relevantes a nivel mundial.

 

 

P.: BBVA Open Internacional de Valencia es un torneo con 125 puntos WTA y 115.000 euros de prize money ¿Qué pasos deberíais dar si queréis incrementar su prestigio?

 

R.: Ahora, estamos en el primer escalón y, si quisiéramos escalar, deberíamos comprar una licencia, hablar con la asociación de tenis femenino (WTA) y elegir una semana en la que desarrollar nuestra competición. Aún no pagamos licencia de 250, porque estamos construyendo poco a poco el proyecto, pero este año ya tenemos 15 jugadoras de entre las cien mejores del mundo.

 

 

P.: ¿Qué puede imitar el Valencia Open de otros grandes torneos?

 

R.: Para nosotros son importantes dos cosas. Primero, el trato a las jugadoras. Si les ofreces un buen evento ellas van a repetir al siguiente año, y este es un mundo pequeño en el que se sabe todo. Por otra parte, hay que saber a cuidar al patrocinador y al aficionado.

 

 

P.: ¿Por qué el tenis es uno de los deportes donde las secciones masculinas y femeninas están más parejas?

 

R.: Porque es profesional desde hace más de cien años, cuando comenzó a profesionalizarse en Inglaterra. Vamos más adelantados que otros deportes que se profesionalizan ahora. Lo que yo podía sentir en los años noventa lo deben sentir ahora las deportistas de otros sectores.

 

 

 

 

P.: ¿Cómo puede aguantar ese tirón?

 

R.: Es muy difícil competir con el tenis, aunque el futbol está dando salto grande en visibilidad. Como estructura de deporte, el tenis tiene una base muy sólida y solvente. Es cierto que hay países del mundo donde el fútbol femenino es un deporte muy fuerte, como Estados Unidos, pero hay muchos otros lugares donde prácticamente no tiene repercusión. En cambio, el tenis es un circuito mundial, con partidos en todos los continentes y una base muy potente.

 

 

P.: ¿Qué pueden imitar otras secciones femeninas del tenis femenino?

 

R.: Dar visibilidad a sus estrellas, trabajar para que las jugadoras sean atractivas en los eventos y reconocidas. La gente ha de conocer a las profesionales, sólo así querrán ir a verlas competir.

 

 

P.: ¿La audiencia entre tenis masculino y femenino es la misma? ¿Y la repercusión?

 

R.: El tenis femenino ha dado un salto muy grande. Tanto en audiencia, visibilidad o venta de entradas como en repercusión social de las tenistas. Pese a todo, en España aún no tenemos el mismo impacto que en otros países, pero estamos creciendo muy rápido.

 

 

P.: La tenista Naomi Osaka es la mujer deportista que más dinero gana, pero casi todos sus ingresos vienen por publicidad y no por méritos deportivos. ¿El deporte femenino vive más de la imagen de sus deportistas que el masculino?

 

R.: Una tenista entre los 100 mejores del mundo puede ganarse muy bien la vida sólo con los premios de los torneos. También hay deportistas masculinos que viven de su marca, yo siempre pienso en Tiger Woods, que si recibía cien millones al año, todo era por patrocinios. Las marcas son independientes de los premios, van a otro ritmo. Naomi Osaka tiene una gran imagen entre las marcas, viene de un país como es Japón donde se da mucho apoyo a las deportistas y es muy buena en lo suyo.

 

 

 

 

P.: ¿Es una oportunidad para que las empresas conviertan a las tenistas en imagen de sus marcas?

 

R.: Sin duda. Las empresas no buscan sólo la imagen femenina, sino una imagen femenina que además comparta los valores de la empresa. Ahora, las mujeres tienen más visibilidad y las empresas pueden aprovecharse de ese pequeño tirón.

 

 

P.: ¿Hay marcas que invierten en deporte femenino sólo para tener más repercusión?

 

R.: Las empresas aún están concienciándose respecto al apoyo al deporte femenino. Se han dado cuenta que hay que valorar a los deportistas por sus logros y trabajo y no por su género. Si no me equivoco, hay más mujeres que hombres en el mundo y pese a ello hemos tenido una falta de referentes femeninos. Tener la posibilidad de elegir a quién quieres como referente es una bendición.

 

 

P.: Cada vez hay más partidos mixtos, ¿nos dirigimos a un modelo donde este tipo de dinámicas puedan ser más habituales?

 

R.: El escenario perfecto es que se compartan recorridos grand slams entre mujeres y hombres, que se mezclen las estrellas masculinas y las femeninas. En competición, es complicado que se mezclen los géneros, más que nada porque biológicamente somos diferentes. Por mucho que una mujer entrene no podrá alcanzar la envergadura de un hombre. Una competición mixta no sería equitativa.

 

 

P.: Pese a ser uno de los deportes donde el negocio femenino está más desarrollado, sólo el 28% de los federados son mujeres. ¿Cómo se puede incrementar la base?

 

R.: En el circuito español hay muchas tenistas que están conectando con la gente joven. Garbiñe Muguruza, Paula Badosa o Sara Sorribas están encontrando un hueco mediático y, al final, siempre es lo mismo: las niñas necesitan referentes. Si hay jugadoras que ves habitualmente, las niñas se fijan en ellas y quieren imitarlas. A nivel ejecutivo, hay que animarse. Creo que yo soy la única mujer que dirige un torneo WTA, pero necesitamos más mujeres en gestión deportiva, de eventos, clubes y federaciones.

 

 

P.: Si tuviera un millón de euros para invertir en tenis femenino, ¿en qué lo invertiría?

 

R.: Lo invertiría, sin duda, en crear torneos de tenis. Se ha demostrado que creando torneos base ayudas mucho a las jugadoras, ya que el tenis es un deporte muy caro. Tener un circuito en tu país permite a las jugadoras costearse los traslados, el equipamiento… Hay que ayudar como sea a las mujeres que comienzan.