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Un gimnasio de tres millones, la primera piedra de un ‘macrocomplejo’ deportivo madrileño

Torrejón de Ardoz cifra en 102,2 millones de euros el valor estimado del contrato para la construcción y explotación de un centro deportivo por un periodo de cuarenta años. Go Fit recurrió la licitación, pero el Ayuntamiento rechazó el recurso.

Patricia López

22 ene 2018 - 04:56

El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz busca constructora y gestora para su nueva ciudad deportiva. Se trata de un macrocomplejo de 200.000 metros cuadrados en los que planea levantar un estadio de fútbol con capacidad para 20.000 espectadores, un pabellón, y numerosas pistas de tenis, hockey, atletismo y fútbol sala. El alcalde, Ignacio Vázquez, asegura que el proyecto “mejorará la calidad de vida de los terrejoneros”, mientras que la oposición afirma que la cesión de suelo público para construir el complejo no es la fórmula más beneficiosa para el consistorio. ¿El punto de partida del proyecto? La construcción de un centro de fitness con spa.

 

Está instalación será la primera piedra de la ciudad deportiva que el Ayuntamiento, liderado por el PP, ha prometido a sus ciudadanos en la parcela de Soto de Henares, según ha podido saber Palco23. Ya ha licitado su construcción y explotación por un periodo de cuarenta años prorrogables, a cambio de abonar un canon de 1,8 millones de euros durante todo el periodo de la concesión.

 

La inversión inicial prevista, de 3.375.000 euros, “será financiada en su totalidad por el concesionario, que asumirá el riesgo en función de la inversión realizada”, según se detalla en las cláusulas económicas administrativas a las que ha accedido este diario. El valor estimado del contrato asciende a 102,2 millones de euros.

 

 

 

 

“El primer objetivo es la construcción de un centro deportivo que servirá de base para el desarrollo del resto de las parcelas que construirán a medio plazo una completa ciudad deportiva”, indica el pliego de cláusulas económico administrativas. Lo que significa, en otras palabras, que en un futuro se sacará a concurso la construcción del resto de instalaciones.

 

El anteproyecto facilitado por el Ayuntamiento planea la construcción de tres campos de fútbol, dos de entrenamiento, cinco campos más para fútbol 5, 8 pistas de pádel y cinco de tenis, dos pabellones para baloncesto, una de hockey e incluso una zona de aguas bravas. Se trata de un espacio de 56.978,78 metros cuadrados, de los cuales 41.771 metros cuadrados irán destinados a levantar el macrocomplejo. El resto se empleará en zona verde.

 

En cuanto a la parcela destinada al centro de fitness y spa, contará 5.675 metros cuadrados donde se construirá un complejo de como máximo 5.200 metros cuadrados, según recoge el documento de condiciones técnicas. Se habilitará sala de fitness de al menos 700 metros cuadrados, dos salas de clases colectivas y una de cycling, con un espacio mínimo de 500 metros cuadrados. También se construirá una piscina y una zona termal.

 

 

 

 

Las empresas que se postulen a hacerse con la concesión deberán certificar cierta solvencia económica y financiera, que “se entenderá cumplida si el volumen anual de negocios es, al menos, de 5,39 millones de euros”.

 

El plan de viabilidad contempla que la instalación facture 1,84 millones al año y genere unos gastos de explotación anuales de 1,37 millones. Asimismo, se estipula que teniendo en cuenta las inversiones y las amortizaciones, “a lo largo de todo el contrato el adjudicatario invierta 11,86 millones de euros”.

 

El emplazamiento elegido está a las afueras de Torrejón de Ardoz, en una zona que cuenta “con poca competencia alrededor”, y que presenta una debilidad: ubicarse en un “lugar alejado del núcleo urbano principal”. Además, en este municipio ya operan otras cadenas, como la low cost McFit y Go Fit, que presentó un recurso contra el anuncio de licitación y el pliego.

 

 

 

 

La concesional argumentó que “el contrato no está sometido a regulación armonizada” y el estudio de viabilidad no tenía credibilidad porque existía “un déficit de inversión en el complejo deportivo de un 20%”. Con todo, el consistorio desestimó el recurso porque no apreciaba concurrencia de “mala fe”.

 

Por el momento no ha trascendido el interés de gestoras de instalaciones por hacerse con este contrato, pero sí se ha detectado cierta reanimación por parte de la Administración por sacar a concurso la construcción y explotación de complejos deportivos. Prueba de ello es el proyecto de Rivas-Vaciamadrid, al que aspiran Supera y Santagadea, y que propone la construcción de un centro deportivo de 9,2 millones de euros.