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2016: un año en el que las cadenas de gimnasios rozaron las cien aperturas

M.M.A.

21 dic 2016 - 04:59

El sector del fitness ha demostrado gozar de una buena salud durante 2016, aunque la rutina seguida por los operadores no ha sido la misma en todos los casos. Algunos han dedicado el año a consolidar el importante número de aperturas que habían realizado en ejercicios anteriores para acelerar su implantación, como Altafit o McFit, mientras que otros han dado un nuevo impulso a su actividad, como Anytime Fitness, o acelerado su diversificación, como Supera o Serviocio. En total, según los datos recopilados por Palco23, las principales cadenas de gimnasios han abierto 84 centros en los últimos doce meses, a los que habría que añadir la veintena de locales que ya tienen firmados para los primeros compases de 2017.

 

El liderazgo del sector por implantación lo mantiene Altafit, que este año se ha dedicado a digerir las inversiones pasadas y renovar la imagen de toda su red, incluyendo la recompra de la franquicia que tenían en Barcelona. Además, ha reforzado su presencia en Murcia, donde apenas hay operadores nacionales, y Madrid, donde Basic-Fit ha seguido haciéndose aún más fuerte. La cadena holandesa ha inaugurado cuatro espacios en la capital española y su área de influencia, incluyendo la compra del Ifitness de Getafe, de forma que ya tiene 23 clubes en el área metropolitana más importante.

 

Anytime Fitness, que ha liderado el número de aperturas en 2016, está amenazada por un cambio legal de la Generalitat.

 

McFit, que es el principal rival de ambos operadores en el país, ha sido mucho más comedida durante el curso, en su caso claramente para no dañar una cuenta de resultados con elevados números rojos por la amortización de las inversiones realizadas en nuevos centros que aún están en fase de maduración. La compañía, líder a nivel europeo por ingresos, ha inaugurado uno de los clubes más singulares de España, al estar instalado en la estación de Nuevos Ministerios, en Madrid.

 

En el mercado sólo hay dos operadores que están aguantando el ritmo de crecimiento de los gimnasios de bajo coste, aunque estén apostando por modelos distintos para ello y sólo comparten su origen: Galicia y el modelo concesional. Por un lado está Serviocio, que ha dado un vuelco a su imagen con el lanzamiento de BeOne, enseña que se ha implantado en las 29 instalaciones municipales que gestiona, en dos centros propios que ha abierto en Galicia y en Fun4U, un club de Madrid que adquirió el pasado febrero.

 

Por otro lado está Supera, que a finales de 2015 lanzó Supera 24 Fitness para crecer en el formato de proximidad con inversiones más bajas y con la que ha realizado ocho aperturas en distintas ciudades; a estas se les añade la concesión CD Guadalquivir, en Sevilla, que ha sufrido ligeros retrasos y abrirá en enero. La empresa que dirige Guillermo Druet ha entrado en un segmento con escasa competencia en Madrid, donde sólo está Infinit Fitness, que ha alcanzado la decena de gimnasios con una apertura en la primera mitad del año.

 

Al contrario de lo que sucede en Catalunya, donde ya existía este tipo de oferta y donde, además, ha recibido un fuerte golpe legislativo. La Generalitat ha decidido modificar su Ley del Deporte para obligar a las cadenas que abren las 24 horas del día a que siempre haya un técnico dentro de la sala, lo que en la práctica pone en jaque el modelo de negocio. La medida ha puesto en pie de guerra a Anytime Fitness y Snap Fitness, los dos operadores que han alcanzado la fama en EEUU con esta fórmula y que ahora ven amenazada su implantación.

 

La mayor afectación sería para la primera de estas compañías, que cuenta con tres gimnasios propios en la comunidad autónoma y otros 22 franquiciados. Ocho de estos clubs forman parte del paquete de once aperturas que ha realizado Anytime Fitness en lo que va de año, una nueva etapa que está liderando Emilio Quero tras la salida de Rod Hill. En cuando a Snap Fitness, la masterfranquicia se ha lanzado este mismo año y ya ha abierto sus tres primeros locales, todos ellos en Catalunya (Barcelona y Tarragona, que son propios, además de Reus).

 

 

 

En línea con la diversificación antes mencionada, cabe destacar al grupo andaluz Deporocio, que también tiene su origen en la instalación de complejos deportivos públicos y este año se ha renovado con el lanzamiento de OKMas Fitness Club. Su objetivo es aprovechar el escaso interés que hasta ahora habían demostrado los operadores de bajo coste por Andalucía, y de momento ya ha realizado cinco aperturas. No deja de ser la misma estrategia de Grupo Duet en Barcelona, ciudad en la que ha inaugurado tras el verano su tercer Duet Fit. En este segmento, también son reseñables las tres inauguraciones de Fitness19, que además ha procedido a una renovación de su imagen; las dos de DreamFit, que han supuesto su entrada en Catalunya y la apertura en Valencia de una de las mayores salas de fitness de Europa, y la entrada en Madrid ciudad de Ifitness, abriendo en el Palacio de Vistalegre.

 

En la capital española también se ha estrenado la estadounidense Crunch Fitness, que se ha aliado con el futbolista Cristiano Ronaldo para lanzar un formato de gimnasio específico para España. Por el momento, ya hay un centro en funcionamiento y próximamente se abrirá otro. Al país también ha llegado Vita Liberté, que ha tomado el control directo de la franquicia en el país, después de que su socio local creara la nueva enseña WUW-Fitness y se llevara con él a varios franquiciados. De Francia también llegará, aunque ya en enero, L’Orange Bleue, con un primer gimnasio propio y otro franquiciado, ambos en Barcelona; su intención es alcanzar la decena en 2017.

 

Ahora bien, no todo ha sido crecimiento durante los últimos doce meses, ya que algunos operadores se han visto afectados por la evolución de los hábitos de consumo y la crisis económica. El repliegue que en los últimos años se había venido produciendo por parte de O2 Centro Wellness se ha extendido a algunos de sus rivales. El mejor ejemplo es el de Fitness Place, que en verano cerró su mayor gimnasio de Madrid sin previo aviso y en octubre se le clausuró el centro de Coslada, a las afueras de la capital, por impagos. Virgin Active también ha decidido replegarse en España ante las dificultades para rentabilizar su concepto premium, y durante 2016 se ha cerrado un club adicional a los dos que bajaron la persiana en 2015.

 

También ha seguido sufriendo el segmento de los locales de electroestimulación, que experimentaron un auténtico boom durante los primeros compases de la recuperación. Entre enero y diciembre, la red conjunta de Electrobody Center, E-Fit y F.a.s.t. ha pasado de 172 a 127 locales. Y la previsión de la industria es que su retroceso aún no ha finalizado, a diferencia de lo que sucede con el CrossFit, que, aunque de forma más moderada que en otros ejercicios, entre enero y diciembre ha pasado de 272 a 283 clubs afiliados.