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Grifone evita la liquidación: dos exdirectivos compran la marca a Sandro Rosell

Silvia Riera

23 mar 2017 - 04:54

Grifone inicia una nueva etapa. La marca outdoor, que desde 2011 tenía como accionistas mayoritarios al empresario andorrano Ramón Cierco y al expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell, ultima el cambio de dueños. Dos exdirectivos de la empresa, Pep Subirana y Carlos Moreno, están detrás de la compra de la enseña.

 

Los nuevos propietarios de Grifone ocupaban los puestos ejecutivos en la compañía. Subirana era responsable de desarrollo de producto, mientras que Moreno dirigía la gestión de marketing y ventas. Según fuentes cercanas a las negociaciones, las conversaciones con Cierco y Rosell se encuentran en la recta final, lo que evitaría su liquidación.

 

La empresa propietaria de Grifone, Tèxtil Seu, había puesto en venta la enseña por las "abultadas" pérdidas que arrastraba. Desde hacía unos meses, la compañía había abierto negociaciones con grupos inversores y de la competencia para alcanzar un acuerdo de compraventa.

 

Desde las tiendas propias de Barcelona y La Seu d’Urgell aseguran a este diario que ya "está habiendo cambios en la directiva". De hecho, también se está reestructurando la red de establecimientos, ya que el local del barrio barcelonés de Sarrià ha bajado la persiana y fuentes del sector aseguran que se abrirá un nuevo punto de venta en el barrio de la Bonanova de la capital catalana.

 

Este escenario se ha producido unos meses más tarde del fichaje del ex director de operaciones del FC Barcelona, Emili Sabadell, como nuevo consejero delegado, tal y como avanzó este diario. El ahora máximo responsable de la compañía relevó a Eugeni Padrós, antiguo directivo de Quicksilver que sigue estando vinculado al ser uno de los accionistas.

 

La compañía, que nació en 1984 opera bajo la sociedad de Tèxtil Seu, con sede en la localidad de La Seu d’Urgell, situada a diez minutos en coche de Andorra. Grifone, que se quiso posicionar en el mercado como "la Moncler catalana", dio un impulso a su trayectoria en estos últimos años con la entrada a su accionariado de Cierco, en 2011, y de Rosell, tres años después.

 

Cuando Rosell entró en su capital, la compañía facturaba 2,1 millones de euros, según las últimas cuentas del grupo dipositadas en el Registro Mercantil y correspondientes al ejercicio 2014. Aquel año, la empresa redujo sus ventas un 16% en relación a 2013. Tèxtil Seu cerró el año con pérdidas de 1,7 millones de euros frente a los números rojos de 1,6 millones de euros del ejercicio anterior. Estas cifras contrastan con las que ofrecía Grifone a los medios de comunicación, ya que para el mismo 2014 explicó que cerró con unas ventas de 3,5 millones de euros.

 

La marca outdoor está especializada desde sus inicios en prendas de tejido técnico para combatir el frío. La compañía, que siempre asoció su imagen a los Pirineos, llegó a facturar hasta seis millones de euros antes de la crisis, aunque la mitad de su facturación procedía de pedidos públicos para policías y otros cuerpos de seguridad.

 

Ramón Cierco presidió hasta 2015 junto a su hermano la Banca Privada de Andorra (BPA), que en los últimos años ha estado en el ojo del huracán tras ser intervenida a petición de la justicia estadounidense (que finalmente retiró la demanda). También ha tenido que dar explicaciones por casos relacionados con presunta ocultación de dinero de personalidades públicas, como la familia Pujol, entre otros. A su vez, Cierco estuvo en la directiva del FC Barcelona, aunque en 2015 dejó su cargo en el club.

 

Sandro Rosell, por su parte, presidió el club blaugrana entre los años 2010 y 2014. Su carrera profesional ha estado vinculada al ámbito del deporte, pero también al de la moda. MBA por Esade, Rosell inició su trayectoria en la empresa catalana de perfumería Myrurgia para más adelante dar el salto al deporte, en el departamento internacional de márketing del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Barcelona. A finales de los noventa estuvo en Nike.

 

La empresa comercializa sus artículos a través del canal multimarca y El Corte Inglés. Con la entrada de Rosell y Padròs, la compañía se lanzó al retail y dio también sus primeros pasos en el extranjero, donde abrió un punto de venta en Argentina, en la estación de esquí de San Martín de los Andes, e inició conversaciones con posibles socios en Asia para abrir mercado en México, Chile, China, Japón y Corea.