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La Fifa vincula el patrocinio del Barça con Qatar al trabajo de Rosell en el emirato

El informe de la Fifa sobre la corrupción en la adjudicación de sedes mundialistas desvela el papel del expresidente del Barça en la candidatura del emirato para albergar el Mundial, y lo relaciona con el posterior patrocinio que firmó el país con el club de La Liga.

Palco23

27 jun 2017 - 17:47

sandro rosell expresidente fc barcelona

 

Un sueldo de 2.000 euros al día. Este es el importe que la Asociación de Fútbol de Qatar (QFA) acordó pagar a Sandro Rosell cuando a finales de 2008 le encargó que le ayudara a cumplir con su objetivo de albergar un Mundial de Fútbol en 2018 o 2022. Así se desprende del Informe García, que en su momento encargó la Fifa a la Comisión Ética para analizar si se produjeron irregularidades en la adjudicación de los torneos de 2018 y 2022, un temor que viene a constatarse con detalles minuciosos sobre las prevendas que se ofrecían.

 

En el documento, de 359 páginas y que la Fifa ha hecho público hoy, se indica que al expresidente del FC Barcelona se le encargó “un estudio de factibilidad” sobre el hecho de que los países miembro votaran a favor de que el emirato fuera la sede final del torneo de selecciones más importante del mundo. En este sentido, se le pedía que ayudara a presentar el proyecto ante las autoridades y cargarse de argumentos para defender que se celebrara en verano, con altas temperaturas, o en invierno. También debía eliminar todo documento vinculado a sus labores una vez finalizaran.

 

Siempre según el relato de Michael J. Garcia, exfiscal de EEUU y presidente de la comisión de investigación, aunque el vínculo de Rosell finalizó formalmente a comienzos de 2009, Qatar siguió confiando en él como un activo por “su experiencia y sus relaciones en el fútbol”.

 

De hecho, en enero de 2010, pocos meses antes de las elecciones del Barça en las que ganó, Rosell fue requerido para que fijara una reunión entre el emir de Qatar y Ricardo Teixeira, presidente por aquel entonces de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), y otros ejecutivos del fútbol sudamericano. Además, el estudio deja entrever que Rosell negoció con sus mismos interlocutores en la candidatura el posterior patrocinio principal del club blaugrana con el emirato.

 

El informe no alude a qué importes habría percibido finalmente por los servicios prestados, aunque sí alude a correos electrónicos en los que Rosell agradece “la transferencia”. “Esto significa que podré invertir este dinero para mi interés, que espero, finalmente, será tuyo”, y que “esto significa que valoras mi compromiso con tu país y tu pueblo, empezando por ti y por tu familia”, habría añadido el exdirigente blaugrana y de Nike en un mensaje al emir Mohammed bin Hamad Al-Thani.

 

Aunque se desconoce a qué se refería exactamente con este comentario, García lo relaciona directamente en su informe con las informaciones en prensa sobre el presunto ingreso de dos millones de libras por parte de Rosell en una cuenta de la hija de Teixeira, que en aquel momento tenía diez años. Andreas Bleicher, también consultor de Qatar 2022 y que colaboró en el patrocinio del Barça con el país, declaró que él entendía que ese pago se produjo, aunque lo atribuyó a una “una cuestión completamente privada entre Rosell y Teixeira”, en concreto, a la venta de “una propiedad inmobiliaria en Brasil”.

 

El informe también constata que no hay evidencia de que ese pago se debiera a sobornos para lograr el Mundial de Qatar 2022. Sobre las relaciones de Rosell en Brasil, el informe también hace referencia a las operaciones que han llevado al empresario catalán a estar detenido por distintas irregularidades.

 

Por ejemplo, detalla cómo el grupo saudí Dallah Albaraka Group (DAG) acordó pagar 27,6 millones de dólares por la explotación exclusiva de 24 partidos amistosos de la canarinha. Ese contrato se firmó el 24 de noviembre de 2006, y un día antes firmaba un contrato con Uptrend, mercantil domiciliada en Nueva Jersey (EEUU) y propiedad de Rosell, por la que le pagaría 8,3 millones de euros que se activaría si, casualmente, firma un acuerdo de derechos exclusivos “por 24 partidos Premium de fútbol”.