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RC Celta arma estructura para explotar Balaídos y rentabilizar el ‘matchday’

El conjunto celeste, que compite en Primera División desde la temporada 2016-2017, cuenta con un presupuesto de alrededor de setenta millones de euros para la actual campaña, que prevé cerrar de forma equilibrada.       

RC Celta arma estructura para explotar Balaídos y rentabilizar el ‘matchday’
En noviembre de 2020, el club inauguró su nueva ciudad deportiva en Mos, a las afueras de Vigo

Albert Ferrer

08 nov 2021 - 05:00

RC Celta arma estructura para sacar más partido de Balaídos. El conjunto celeste, que milita en Primera División desde hace nueve temporadas, está a punto de poner en marcha un nuevo departamento cuya función residirá en explotar el recinto de Balaídos los días de partido. En él, la entidad de Vigo tiene previsto instalar una fan zone con diversas actividades y espacios en los que diversificar fuentes de ingresos durante el matchday.

 

“El principal objetivo radica en dar una mayor atención al abonado, ya que es una de las tareas a mejorar de cara a los próximos años”, explica a Palco23 fuentes de la entidad celeste. “Para ello, incorporaremos a prácticamente una docena de profesionales especialistas en el sector”, añade.

 

El principal accionista del club y presidente, Carlos Mouriño, pretende asegurar el futuro del club en Vigo. Cuanto más arraigado esté el club en la ciudad y sus alrededores, incluyendo el proyecto de la nueva ciudad deportiva, menos probabilidades hay de que cuando su tiempo en el club llegue a su fin un futuro propietario pueda plantearse la posibilidad de un traslado.

 

 

 

 

En noviembre de 2020, el club inauguró su nueva ciudad deportiva en Mos, a las afueras de Vigo. El espacio cuenta con 37.000 metros cuadrados de superficie en el que, cuando esté totalmente terminado, contará con nueve campos de fútbol y un centro en el que se centralice toda la educación relacionada con el sector. Por el momento, sólo entrenan el primer equipo y el filial, que se trasladó hace apenas un mes.

 

“Los estudiantes que salen de las universidades no están plenamente preparados para dar el salto al deporte profesional, y el club ve un nicho en el que puede colaborar para la profesionalización del sector”, reconocen desde el club vigués.

 

Por otro lado, el RC Celta sigue en proceso de remodelar su estadio, Balaídos. El proyecto, que comenzó hace algo más de siete años, no se prevé finalizar hasta prácticamente 2030, debido a la tensa situación que vive la entidad con el Ayuntamiento, y particularmente con el alcalde socialista, Abel Caballero.

 

 

 

 

Balaídos pertenece al consistorio, que recientemente fue demandado por la entidad celeste tras discrepancias del presidente del club con el Ayuntamiento. La reforma, en la que se prevé rehacer las gradas y construir un nuevo aparcamiento, está dividida a partes iguales entre el club y el consistorio. Dos de las gradas ya ha sido reformadas por el conjunto celeste, que ha tenido un coste de alrededor de ocho millones de euros. La renovación restante, que corre a cargo del Ayuntamiento, se demora en el tiempo, chocando así con los intereses de crecimiento del club celeste.

 

Las relaciones del Celta con el Ayuntamiento de Vigo son “inexistentes”, siendo el estadio de Balaídos el único punto de relación, y en cuya gestión tienen puntos de vista diferente. “Somos el único club de Primera y Segunda División que no recibe ninguna ayuda o subvención por parte de las administraciones públicas”, explican desde el club.

 

Como consecuencia de las reformas, el conjunto vigués apenas puede congregar a 18.000 espectadores de los 29.000 asientos que tiene Balaídos. Aunque la entidad no ha querido dar un dato concreto acerca del número de abonados con los que cuenta el RC Celta para esta temporada, el número ha caído en cerca de 1.500 respecto a la etapa prepandemia, además de existir hasta 3.500 aficionados que, los días de partido, no acuden al estadio.

 

 

 

 

Para la presente campaña, el club cuenta con un presupuesto de alrededor de setenta millones de euros, lo que supone un alza interanual del 12%. De cara al cierre del actual ejercicio, la entidad prevé mantener equilibrado el presupuesto inicial, por lo que dejará atrás las pérdidas del curso anterior, que se elevaron hasta nueve millones de euros.

 

La sociedad anónima deportiva busca fórmulas para paliar los resultados negativos, entre ellas la posible venta de jugadores, pero siempre con reinversión. Desde verano de 2016, el Celta ha ingresado 122 millones de euros por traspasos, de acuerdo con un estudio de Cies, y ha gastado 93 millones de euros, por lo que presenta un balance positivo de 29 millones de euros. Actualmente, la posición de caja es la gran fortaleza del club, situada en alrededor de cien millones de euros.

 

El club, que cuenta con una plantilla de unos 250 empleados, hizo frente a la llegada del Covid-19 sin tener que recurrir a un expediente de regulación de empleo (Erte) y sin implementar ninguna medida ni con empleados ni con jugadores.

 

RC Celta percibirá cerca de noventa millones de euros del pacto resultante entre el fondo CVC y LaLiga, llamado LaLiga Impulso. Por el momento, el club no tiene previsto invertir la parte correspondiente del capital en infraestructuras, si bien se plantea la posibilidad de hacerlo en un futuro próximo. Al mismo tiempo, estudia la forma de evolucionar su rama digital mediante la implantación de la inteligencia artificial para conocer mejor y poder explotar de forma individual las compras de cada aficionado los días de partido en Balaídos.