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De ‘la City’ al ‘fitness’: un ex de Barclays y Deloitte busca 250.000 euros para impulsar su bicicleta estática conectada

Juan Vilarrasa lanza Minimbike, una compañía de equipamiento de cycling para el hogar y el sector hotelero nacida en Lanzadera, la aceleradora de start-ups de Juan Roig, con la que espera facturar 500.000 euros en 2018.

Patricia López

22 dic 2017 - 04:58

Minimbike abrirá una ronda de financiación por 250.000 euros para dar el salto internacional durante el próximo año

 

 

Hacer deporte en cualquier lugar, incluido el salón de casa, se ha convertido en una opción que cada vez más usuarios intentan aprovechar. Este es el filón que pretende explotar Minimfit, una start-up creada por Juan Vilarrasa, un economista especializado en sacar empresas a bolsa y que abandonó su trabajo en las oficinas de Barclays en Londres para emprender en el sector del fitness.

 

Tras un año de desarrollo del producto, Minimbike salió a la venta en noviembre y ya cuenta en su cartera a clientes particulares y hoteles dispuestos a sacar partido al concepto de fitness room, proveyendo bicicletas estáticas conectadas en las habitaciones. La compañía está financiada al 100% con recursos propios, pero cuenta con el apoyo de Lanzadera, la aceleradora de start-ups creada por el dueño de Mercadona, Juan Roig.

 

La compañía está especializada en producir bicicletas estáticas inteligentes y customizables para el uso doméstico y hotelero. “La idea es que se puede personalizar su bicicleta para que no desentone con el mobiliario”, explica Vilarrasa, fundador y director general, a Palco23. “No queremos entrar en el gimnasio, sino centrarnos en nuestro público, que son particulares que quieren hacer ejercicio en el hogar y en el club”, admite.

 

 

 

 

Para el directivo, el vector de diferenciación respecto al resto de bicicletas estáticas del mercado es la tecnología, que no va integrada en el sistema, lo que abarata el precio respecto a otras marcas, como Peloton. “Entendemos que disociar la tecnología del equipo de fitness ayuda a reducir el precio porque, cuando la integran, a mayor digitalización mayor coste”, subraya. De ahí que la compañía venda la bicicleta y el software de entrenamiento, mientras que el cliente utiliza su propio móvil o tablet.

 

“Nosotros aportamos el equipamiento, la plataforma que monitoriza su evolución y sus objetivos, y el sistema de vídeos explicativos con las sesiones de entrenamiento”, detalla. Para ello, Minimbike se ha puesto en manos de José Cano, uno de los entrenadores personales más reconocidos del país, para que diseñe cada rutina.

 

Para no limitar su ámbito de actuación a la bicicleta, las sesiones también contemplan ejercicios con mancuernas o el propio peso corporal, y en un futuro se espera replicar el modelo con máquinas elípticas.

 

 

 

 

Los próximos retos del directivo pasan por impulsar la comercialización, facturar 500.000 euros en 2018 y buscar business angels para crecer no sólo en España sino también en el ámbito internacional. La idea es lanzar una ronda de financiación de 250.000 euros para crecer fuera del país y también con nuevos servicios, como las clases de spinning bajo demanda, un plus que el software incorporará en los próximos meses.

 

Para dar un nuevo empujón a la compañía, Vilarrasa admite que está en búsqueda de “un socio industrial que apoyo la fabricación de equipamiento”, un ámbito en el que Minimbike sabe que aún tiene margen de mejora.