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Villar amenaza al Gobierno y la LFP con ir a la huelga por exigir transparencia a la Rfef

Palco 23

28 ene 2015 - 23:23

"Gilipollas". Es el adjetivo con el que el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (Rfef), Ángel María Villar, se habría dirigido ayer a Javier Tebas, su homólogo en la Liga de Fútbol Profesional (LFP). Las malas relaciones entre ambos no son nada nuevo, pero sí el enfrentamiento público en el que derivó la noche del miércoles, con reproches cruzados en sendos comunicados  y que evidencian nuevamente las presiones de la LFP y del propio Gobierno para que Villar permita una auditoría de las cuentas de la federación y se aclare si han habido irregularidades. Su respuesta: paros parciales del fútbol español, sin descartar la paralización de todas las competiciones.

 

La tensión entre las tres partes se inició con la aprobación de la ley de transparencia del Ejecutivo de Mariano Rajoy, que obliga a todos los organismos a hacer públicas sus cuentas y las retribuciones de sus dirigentes siempre que reciban una subvención. La Rfef percibe el 1% de la recaudación de La Quiniela, pero Villar rechazó estos fondos el último año al impedir que nadie tuviera acceso a las entrañas contables de un ente que controla desde 1988. "Se invita a la federación a que de una vez colabore con los auditores externos, a los que hasta este momento no ha permitido completar su trabajo respecto del ejercicio de 2013", inquirió el Consejo Superior de Deportes (CSD) también ayer a través de un comunicado.

 

El ente gubernamental, presidido por Miguel Cardenal, reaccionaba así a la afrenta pública de la Rfef, que en su junta directiva de ayer decidió ratificar las acusaciones del presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, en el sentido de que “nunca ha habido en el deporte español tanto intervencionismo como ahora”. Villar, además, ha conseguido el respaldo del resto de federaciones deportivas para solicitar a la Uefa y la Fifa que retiren cualquier cargo que Cardenal pueda tener en estos entes.

 

Villar ha hecho de una ley estatal una persecución contra su persona, posicionando a todo el fútbol de base contra el Gobierno. Ayer, acusaba al Gobierno de retirar las subvenciones (se hace por su negativa a publicar las cuentas) y de instruir la "persecución y acoso a un fútbol aficionado cada vez más necesitado, abocado a la desaparición". Lejos de entrar en polémicas, el CSD insistía a la Rfef y sus dirigentes a que no confundan con artificiales enfrentamientos los retos que institucional y personalmente les pueda estar planteando el cumplimiento de las normas sobre justificación de subvenciones, transparencia y auditoría".

 

El CSD al menos se ha asegurado tener a su lado a la LFP, que no deja de ser la patronal de los principales clubes de fútbol españoles. De hecho, Tebas instaba en su misiva a Villar a que "con la misma transparencia que nosotros explicamos nuestros proyectos, resultados anuales, etc, lo hiciese la Rfef; y, por cierto, no olvides que la LFP paga 30 millones de euros por temporada [...] y tiene derecho e incluso la obligación de exigir más transparencia en aspectos económicos [de la federación]".

 

Está por ver cómo finalizará el pulso entre Villar y la dupla Cardenal-Tebas, si bien es cierto que el próximo año habrán elecciones en la Rfef y un relevo en la presidencia podría favorecer la reconducción de las relaciones institucionales. Se trata de un elemento clave, sobre todo por la necesidad que las federaciones territoriales tienen de la subvención que supone La Quiniela y por el papel de apoyo que puede tener el fútbol profesional en las categorías inferiores.