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Treinta años de Barcelona 92

“Un billete a Barcelona, por favor”: Treinta años entre los destinos favoritos en Europa

La capital catalana es un destino turístico todo el año, ya sea por ocio, como por encuentros de carácter profesional, ya que la ciudad organiza varios congresos y exposiciones de carácter global como el Mobile World Congress.

“Un billete a Barcelona, por favor”: Treinta años entre los destinos favoritos en Europa
Entre 1992 y el Fórum de 2004, el otro gran evento de la ciudad, se inyectaron 11.800 millones de euros.

M. L-E.

25 jul 2022 - 05:00

Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Barcelona 1992 fueron un hito organizativo que, entre el 25 de julio y el 9 de agosto pusieron la capital catalana en el centro del mundo. El legado del evento deportivo más importante de la historia de España, que abrió Barcelona al turismo y la internacionalizó, aún perdura. Sin embargo, hay cierta nostalgia en el ambiente y varios retos para el futuro, con el objetivo de recuperar el espíritu que una vez hizo posible rentabilizar los Juegos. Palco23 recorre el legado e impacto, el cambio de Barcelona y sus principales magnitudes económicas con entrevistas con el creativo que ideó los Juegos, Luis Bassat, y el concejal de deportes de Barcelona, David Escudé.

 

 

Insight: Treinta años de Barcelona 92

 

 

Turismo por ocio y profesional, el premio de Barcelona 1992. Con los Juegos Olímpicos, las Ramblas empezaron a oler a crema solar con los turistas bronceándose al sol caliente del Mediterráneo y la Sagrada Familia empezó a contratar guías turísticos para saciar la demanda de visitantes de la basílica.

 

Con el descubrimiento de Barcelona, el legado de los Juegos fue más allá de un impacto directo de 12.987 millones de euros. El sector turismo empezó a despuntar tras los Juegos y, treinta años después representa uno de los pilares de la ciudad.

 

Dos años antes de los Juegos, Barcelona tenía menos hoteles que otras ciudades olímpicas como Sídney o Seúl, pero después del gran evento, la oferta se multiplicó por cuatro frente a la capital australiana y por dos frente a la capital surcoreana, según datos de la Fundació Barcelona Olímpica y del Ayuntamiento de Barcelona.

 

 

 

 

En 1990, Barcelona recibió 1,7 millones de turistas y registró 3,8 millones de pernoctaciones. Dos años después, la cifra aumentó hasta 1,9 millones de turistas y 4,3 millones de pernoctaciones y diez años después, la cifra prácticamente se había duplicado.  

En 2019, justo antes del estallido de la pandemia, Barcelona ya tenía 8,5 millones de turistas y 21,4 millones de pernoctaciones. La capital también pasó de los nueve millones de pasajeros en el Aeropuerto de Barcelona El Prat en 1992 a los 52,7 millones de vuelos de antes de la pandemia y pasó de 118 hoteles en 1990 a 443 hoteles, con 73.700 justo antes de la pandemia.

 

Aunque la situación geográfica Barcelona ayudó a la explosión de la ciudad turística, combinando la oferta de playa y montaña y el clima, nada hubiera sido posible sin los Juegos que supusieron el paso definitivo para situarse entre las ciudades más visitadas de Europa, con un crecimiento muy superior a las anteriores sedes olímpicas.

 

Barcelona es un destino turístico todo el año, ya sea por ocio como por encuentros de carácter profesional, ya que la ciudad organiza varios congresos y exposiciones de carácter global como el Mobile World Congress o Alimentaria.

 

 

 

 

La inversión tampoco frenó. Entre 1992 y el Fórum de 2004, el otro gran evento de la ciudad, se inyectaron 11.800 millones de euros. Esta inversión fue para mantener el compromiso de desarrollo de la ciudad: además de la inversión en infraestructura hecha antes de los Juegos, se prolongó la avenida de la Diagonal hasta el mar y el aeropuerto, se apostó por un nuevo tranvía y se construyó en enlace con Madrid en alta velocidad.

 

Otro de los grandes proyectos para atraer compañías extranjeras fue el desarrolló del 22@, que tenía como objetivo atraer compañías tecnológicas. Y todo con el objetivo de seguir manteniéndose en el centro del mapa internacional.

 

De hecho, la calidad turística también mejoró y muchos de los hoteles construidos fueron de cuatro o cinco estrellas, además de mejorar las instalaciones para conferencias y ferias, la restauración y otros servicios orientados al turismo.

 

En una ciudad de poco más de 1,6 millones de habitantes, se acogen 28 millones de visitantes anuales. El turismo representa en torno al 12% del PIB de la ciudad y genera aproximadamente un 9% del empleo, según datos del Ayuntamiento.

 

 

 

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En los últimos años, sin embargo, la ciudad lucha por encontrar su modelo turístico. Por ejemplo, la ciudad ha desarrollado un plan de choque para combatir las viviendas de uso turístico ilegales y uno de movilidad turística y ha implantado medidas de ordenación de los espacios de gran afluencia. También ha alcanzado acuerdos con las plataformas de alquiler vacacional, ha desarrollado planes de convivencia con los vecinos y los alojamientos turísticos y ha instaurado impuestos turísticos. Pese a esto, Barcelona también ha tenido voces discrepantes con la gestión del consistorio, que se han quejado de no promover el turismo de lujo en vez de permitir el turismo low cost.

 

Los Juegos también implican un legado a la hora de organizar eventos, después de haber sabido sacar partido a su gestión deportiva. Barcelona se consolidó como ciudad deportiva en Europa, con instalaciones de primer nivel y haciendo de la política deportiva uno de los focos de todos los gobiernos municipales.  

 

Posteriormente a los Juegos, Barcelona ha acogido otros eventos de primer nivel. Barcelona acogió los Campeonatos del Mundo de Natación, los Campeonatos Europeos de Atletismo, las finales de la Copa Davis, la Final Four de la Euroliga, así como numerosos conciertos y eventos culturales, como el Forum de las Culturas.

 

La ciudad también cuenta con piscinas olímpicas y gimnasios. Antes de la pandemia, llegó a tener más de 200.000 usuarios en los centros deportivos municipales, lo que significó multiplicar por diez la cifra de antes de los Juegos, en sus 44 centros municipales y, para 2022, ha presupuestado una inversión de 24,4 millones de euros en deporte.