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Mayor inversión, nueva ley y receta deportiva: las propuestas electorales de los partidos catalanes

Mientras que el PP, Ciudadanos y la CUP no recogen propuestas sobre deporte en sus programas, En Comú propone introducir una tasa sobre los fichajes de los clubes de élite y el PSC y Junts per Catalunya abogan por crear la receta deportiva.

P. López

19 dic 2017 - 04:58

Catalunya En Comú – Podem plantea una “tasa del deporte de élite que revierta directamente en el deporte base cuando se realicen grandes transacciones para hacer fichajes”

 

 

El 21 de diciembre se celebrarán las elecciones a la Generalitat, una votación en la que el eje nacional y el posicionamiento favorable o contrario a la independencia primarán sobre el resto de propuestas. Sin embargo, el deporte también forma parte de la hoja de ruta de algunos partidos políticos, como el PSC, Catalunya En Comú – Podem, ERC y Junts per Catalunya. Otros, como el PP, Ciudadanos y la CUP, no han dedicado línea alguna a la cuestión de la actividad física, generador del 2% del PIB de la comunidad autónoma. ¿Cuáles son los ejes vertebradores de la política deportiva de los partidos?

 

La organización que más espacio ha dedicado a este tema son el PSC y Catalunya en Comú. Ambas llevan en su programa la modificación de la ley del deporte, con la que los de Xavier Domènech aspiran a que sea una “herramienta que permita la integración social y asimile el derecho al deporte al derecho a la educación y que racionalice la estructura federativa catalana”. Junts per Catalunya también propone elaborar una nueva ley del deporte “adaptándola a las nuevas necesidades, requerimientos y demandas de la sociedad”, un objetivo que trató de llevar a cabo en la anterior legislatura con el apoyo de ERC. En esta ocasión, la formación repúblicana no ha incluido en su programa la redacción de un nuevo marco legal autonómico.

 

Otro de los puntos en común entre los socialistas y la candidatura de Carles Puigdemont, y que el resto de partidos obvian, es el lanzamiento de la receta deportiva para que el sistema sanitario prescriba actividad física como medida preventiva. Ambas agrupaciones se posicionan a favor de esta medida con el fin de combatir el sedentarismo. El PSC, además, propone la gratuidad de la mutualidad deportiva hasta los 16 años y el incremento de las horas de práctica física en las escuelas, así como la colaboración con los municipios para ampliar la oferta de actividad física en horario extraescolar, como medida para favorecer la práctica de esta actividad entre los más jóvenes.

 

 

 

 

Otro punto de conexión entre el PSC y Junts per Catalunya radica en el parque de instalaciones deportivas, aunque con diferentes planteamientos. El partido liderado por Carles Puigdemont defiende la necesidad de elaborar un Plan Nacional de Equipamientos deportivos para “analizar las instalaciones, su distribución en el territorio y las necesidades de mejora”. El PSC va más allá al proponer un “plan de inversiones para equipamientos creando nuevas instalaciones y rehabilitando las ya existentes”.

 

En lo que concierne a la financiación del deporte, Junts per Catalunya propone “defender la modificación a la baja de la fiscalidad del sector, castigada por el IVA, y proponer medidas fiscales orientadas a financiar la práctica de la actividad física” y “garantizar la estabilidad del sector con una financiación sostenible”. ERC, por su parte, no concreta nada más allá de contar con “una administración deportiva que dé apoyo económico y logístico al deporte como realidad educativa, económica, de ocio y bienestar”. El PSC, por su parte, aboga por invertir en instalaciones deportivas y en crear un programa de becas y ayudas sociales para fomentar la práctica.

 

El partido que más medidas de ayudas económicas propone es Catalunya en Comú, que aboga por “garantizar las subvenciones a las federaciones y consejos deportivos y favorecer las acciones de mecenazgo dirigidas a las asociaciones deportivas sin ánimo de lucro”. Asimismo, se propone introducir una “tasa del deporte de élite revierta directamente en el deporte base cuando se realicen grandes transacciones para hacer fichajes”.

 

 

 

 

Favorecer la inclusión de mujer en el deporte es una constante en la mayoría de programas, tanto en lo que respecta a la práctica de actividad física como a su representación en los órganos de poder. En Comú se compromete a “desplegar las medidas de la Ley de igualdad en materia del fomento del deporte femenino”; el PSC asegura que promocionará “la participación de la mujer en la práctica y en los cargos de responsabilidad; ERC ubica el deporte femenino en una de sus cinco propuestas, y Junts per Catalunya plantea “promover la igualdad de oportunidades de género”.

 

Algunos partidos consideran que el deporte catalán es una oportunidad para proyectar la imagen de la región al resto del mundo. Es el caso de la formación liderada por Puigdemont, que se compromete a “crear un registro de calidad y la certificación de empresas relacionadas con el turismo deportivo”. Desde la formación liderada por Iceta apuestan por “los grandes eventos deportivos como vehículo para promocionar Cataluña y como herramienta de promoción económica”.

 

 

 

 

Uno de los ejes más defendidos por los partidos soberanistas es que Cataluña pueda “participar en los ámbitos de alto nivel del deporte mundial, que proyecten la región al mundo como un país deportivo”, según recoge el programa de ERC. El partido de Puigdemont también se muestra favorable a “dar apoyo a la proyección internacional del deporte catalán y a la Candidatura de Barcelona-Pirineo para organizar los Juegos Olímpicos de invierno”.

 

Incluso En Comú apoya el “reconocimiento de las selecciones catalanas para hacer realidad su participación en competiciones internacionales”, aunque la formación morada va más allá al afirmar que “con la nueva Ley del deporte garantizaremos la eliminación de las dificultades legales que no permiten la participación de inmigrantes en las selecciones catalanas”.