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España, a la cola de las potencias mundiales en madurez del deporte

Por estructura financiera, España está por detrás de países como Reino Unido, Canadá, Australia o Italia. Por su volumen de población, debería invertir 120 millones más para alcanzar la media de financiación pública del resto de países que han participado en el informe.

P. López

08 jun 2018 - 11:30

El ratio de madurez deportiva de España es del 53%

 

 

España presenta el menor ratio de madurez del deporte de las principales potencias mundiales. Así lo certifica el Estudio comparativo internacional de los modelo de deporte de alto nivel, elaborado por Deloitte, que ha tomado como muestra diez países europeos y anglosajones para comparar sus modelos deportivos respecto al español en varias categorías: rendimiento deportivo, estructura financiera, gestión organizativa, ayudas a la integración social y desarrollo deportivo.

 

España no sale bien parada del análisis. ¿El motivo? El país no cuenta con un plan estratégico de Estado que defina su modelo deportivo, según el estudio encargado por la Asociación del Deporte Español (Adesp). Por estructura financiera, España está a la cola de un ránking encabezado por Nueva Zelanda, que obtiene una tasa del 88% en este epígrafe “gracias a la alineación entre su estrategia deportiva nacional y el sistema de financiación”. Como resultado, su financiación pública estatal al deporte de alto nivel es la más elevada del estudio.

 

En cuanto al país ibérico, el informe concluye que, en base al PIB, para alcanzar la media de financiación pública de los diez países que conforman la muestra debería invertir 58 millones más a las federaciones. Y, en comparación con el volumen de población, para situarse en la media la subvención debería ser de 121 millones de euros más. En 2017, las federaciones recibieron un total de 56,3 millones procedentes del Consejo Superior de Deportes (CSD) y el Plan ADO y ADOP.

 

 

 

Para ilustrar esta diferencia, destaca el hecho de que España presente el mayor descenso de subvenciones por habitante. Cada español aporta 1,5 euros a las ayudas públicas a federaciones, mientras que cada neozelandés destina 8,5 euros. Esta diferencia se debe en gran medida a que el país cuenta con un población de cuatro millones de personas, por los 46 millones de España. Ahora bien, Nueva Zelanda también realiza la mayor inversión en relación al PIB, con 243 euros por cada millón de producto interior bruto. En España es de 62 euros, un 25% menos que la media de inversión entre 2005 y 2016.

 

En relación a la financiación estatal al deporte de alto nivel, España también está a la cola con 2,4 euros por habitante. El país abandona la última posición de la lista al relacionar la inversión con la riqueza que genera, ya que por cada millón el Gobierno destina 100 euros a la actividad deportiva de élite.

 

 

 

 

Para la consultora, las áreas de oportunidad en materia financiera pasan por emular los mecanismos de otros países, aumentar la financiación pública e incrementar los recursos propios. En España, por ejemplo, el 58,2% de la financiación de las federaciones procede de la Administración, por el 41,8% que generan los organismos. La situación opuesta es la de Francia y Holanda, donde estos organismos generan el 74,4% y el 64,5% de sus ingresos a través del patrocinio, el cobro de licencias y la organización de competiciones.

 

Como resultado, Deloitte da un grado de madurez financiero al deporte español del 53%. En los epígrafes de rendimiento deportivo le otorga un 31%, por el 68% en la categoría de gestión deportiva. El mejor ratio lo logra en ayudas a la integración, con un 76%, por el 46% en desarrollo deportivo. De ahí que la media del grado de madurez que la consultora da a España sea del 53,8%.