19 May 2022 | 11:06

Líder en información económica del deporte

Clubes

El CN Sant Andreu encara su futuro con una inversión de 2,8 millones de euros

El club social, que ha fichado como gerente a un exdirectivo de Grupo Duet, destinará un millón de euros a remodelar la cúpula de la piscina olímpica del centro propio que gestiona en Barcelona.

P. López

03 abr 2019 - 04:58

El CN Sant Andreu cuenta con un presupuesto de seis millones de euros y una plantilla de 130 trabajadores

 

 

El CN Sant Andreu renueva su imagen para garantizar su futuro. El club de natación fundado en 1971 ha empezado un 2019 con cambios de estructura y de visión estratégica, con el objetivo de garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Y en ese camino, actualizar sus instalaciones y sus procedimientos de gestión se antoja fundamental; de ahí que uno de los cambios que ha realizado en los últimos meses haya sido el fichaje de un nuevo gerente, Juan Diego Martínez, exdirectivo de Grupo Duet.

 

Martínez ha relevado en el cargo a Elisenda Pascual, ahora gerente del Cercle Sabadellès 1856. Al frente del CN Sant Andreu, el nuevo director admite que su mayor reto es combinar la actividad del club, que tiene 8.000 socios, con el servicio al abonado no asociado y el deportista profesional, sin perder de vista la celebración de competiciones internacionales, como el Ciutat de Barcelona, que en 2019 celebrará su cuadragésima edición.

 

“Uno de mis cometidos es modernizar la estructura, aumentar la eficiencia de los procesos y mejorar el servicio, pues competimos con compañías grandes que nos han obligado a repensar el modelo de gestión actual”, explica Martínez a este diario. Esa situación ha forzado a la entidad a modernizar sus instalaciones, y prueba de ello es que la junta actual ha aprobado inversiones por 1,8 millones de euros en el ciclo 2015-2018, a las que se sumará una inversión de un millón para remodelar la cúpula de la piscina olímpica del club privado que gestiona en Barcelona.

 

 

 

 

A esta instalación se suma el CEM Sant Andreu, una instalación dividida en dos, y que el club planea remodelar y unificar si consigue ganar el concurso público. El contrato de concesión finaliza en 2020 y la organización dirigida por Martínez tiene claro que licitará para retener su gestión. No es algo que esté en las manos de la entidad, ya que tras las elecciones municipales del próximo mayo podrían darse cambios en el calendario.

 

Pese a ello, se ha definido un proyecto a futuro que pasa por mantener la explotación y realizar una importante inversión en modernizar el complejo. “Todo depende de lo que pida el Institut Barcelona Esports (IBE), pero son dos centros obsoletos que queremos mejorar e incluso unificar si nos dan el visto bueno”, explica, sobre dos instalaciones separadas por 400 metros y que dan servicio a 3.000 abonados. Lo que sí parece claro es que se habilitarán piscinas exteriores, nuevas zonas de fitness y pistas de pádel, algo que el consistorio sí ve con buenos ojos.

 

Con un presupuesto de seis millones de euros y una plantilla de alrededor de 130 trabajadores, el club juega un papel activo en la celebración de competiciones internacionales. Sin ir más lejos, este año se cumple el cuarenta aniversario del Gran Premi Internacional de Natació Ciutat de Barcelona, una competición en la que se dan cita algunos de los mejores nadadores del mundo. “A falta de confirmar nombres, vendrán atletas de primer nivel”, explica, sobre un evento que reparte un prize money de hasta 9.000 euros, en caso de batirse récords del mundo.

 

El directivo afirma que el área competitiva está cosechando buenos resultados, y prueba de ello es que tienen en plantilla a nadadoras internacionales, como Jéssica Vall y África Zamorano. Además, el equipo femenino de waterpolo disputó por primera vez los cuartos de final de la Euroliga y el masculino opta a jugar competición europea el próximo año. De ahí que el reto esté “en ser más competitivos en la gestión sin perder de vista la idiosincrasia que tenemos de ser un club social”, apunta, sobre una particularidad que la entidad desea mantener intacta a dos años de su cincuenta aniversario.