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Reinventar los grandes eventos deportivos tras el Covid-19

Reinventar los grandes eventos deportivos tras el Covid-19

El sector de los grandes eventos fue de los primeros en visualizar la que se avecinaba y de los primeros en tomar medidas drásticas, como suspensiones o cancelaciones, a medida que el tsunami del Covid-19 se acercaba. Sin duda lo más sensato, pues las grandes concentraciones humanas eran lo primero a evitar. Evidentemente, esto ha significado y significarán pérdidas muy importantes en unos meses clave para el sector, como son marzo, abril y ya con toda seguridad, mayo, junio y lo que quede de verano. Veremos qué pasa más adelante…

 

Pérdidas de puestos de trabajo, lo más doloroso, sin duda, de costes estructurales y de servicios ya abonados por parte de las empresas, a lo que habrá que sumar meses sin actividad e ingreso alguno. En definitiva, un varapalo durísimo para el sector, que a estas alturas ya da casi por perdido el ejercicio 2020. Y que el objetivo se centrará en minimizar el impacto y preparar a su equipo y proyecto para una vuelta a la actividad completamente diferente.

 

Pero ¿cómo serán los grandes eventos después de la pandemia?

Si los grandes eventos fueron los primeros en verse afectados, todo ya indica que serán los últimos en volver, por lo que parece razonable que las grandes concentraciones de personas llegarán en la última fase de la vuelta a la normalidad. Habrá obviamente un antes y un después de la aparición de la vacuna. Mientras esta no llega, los eventos volverán en la última fase de desconfinamiento con importantes limitaciones, que ahora mismo se desconocen. Habrá que estar muy atentos a las regulaciones de gobiernos y a su desarrollo en las próximas semanas y meses.

 

A buen seguro medidas sanitarias y de limpieza más estrictas, limitaciones de aforos mucho más severas, y todo ello recogido en planes específicos de actuación en referencia al Covid-19 y otras medidas que hoy aún no visualizamos. Está claro que el organizador deberá transmitir seguridad y control para dar confianza a todo el entorno que envuelve al evento (espectadores, deportistas, patrocinadores, proveedores) y hacerlo con la máxima intensidad posible y a todos por igual. En este sentido es importante este documento de la OMS que será punto de partida de muchas regulaciones.

 

 

 

 

Por otra parte, los grandes eventos han requerido siempre de grandes patrocinios, pero ¿cómo serán después de una crisis sanitaria y económica como esta?

Dependerá de la cultura de patrocinio de cada país, pero en general y lamentablemente, el patrocinio será uno de los primeros recortes en los presupuestos de las compañías. Aunque sería aconsejable que, para todas las marcas, y para precisamente reactivar la economía, no renunciaran a la visibilidad después de una crisis tan rápida y abrupta como esta. Estaría bien que las compañías hubieran aprendido de los errores cometidos después de la crisis financiera de 2008.

 

Y en este sentido, la cultura del patrocinio de nuestro país, a pesar de los avances realizados, debería de aprender de otras realidades que se han desarrollado mucho más allá de la mancha y la hospitalidad. Especialmente con la creación de contenido de valor para convertirse en viral en redes y medios. Pero a buen seguro aparecerán nuevas activaciones híbridas, ya existentes, que se potenciaran para dar mayor recorrido al mundo digital en forma audiovisual, que después de esta crisis ha avanzado la transformación digital de varias generaciones no nativas digitalmente.

 

Todo parece indicar que los grandes eventos, ya sean deportivos, musicales o de cualquier otro género, deberán repensarse, reinventarse y, muy probablemente, redimensionarse en busca de su sostenibilidad y todo ello sin perder su atractivo. Algunos, muy posiblemente, apostando por la calidad, por encima de la cantidad. Aunque en este sentido, puede, que el pocket money del target objetivo esté más comprometido que nunca en esenciales, que no en entretenimiento y ocio. Por eso, se deberá identificar correctamente el cliente/espectador potencial y adaptar la propuesta a su capacidad. Cuando los eventos vuelvan, veremos promociones de ticketingmerchandising y otras activaciones, no solo para hacer frente al impacto económico previo, si no para intentar seducir al espectador en un espacio temporal marcado por la desconfianza y la inseguridad. La comunicación de nuevo será clave para recuperar al espectador.

 

 

 

 

¿Veremos la versión digital de los grandes eventos, al mismo tiempo que el real?

Mmuy probablemente en algunos de ellos, sí. De hecho, ya hemos visto competiciones online y algunas con audiencias más que respetables. Después de las experiencias vividas durante el confinamiento de millones de personas, que sin duda han agudizado el ingenio de muchas organizaciones, algunas de las experiencias digitales, que han llegado de una necesidad, van a quedarse con nosotros. Y a buen seguro tendrán su recorrido.

 

Por otra parte, los contenidos exclusivos y diferenciados pueden generar ingresos de pay-per-view con micropagos, en un segmento generacional como los gamers, ya acostumbrados a ellos con la compra de skins y/o skills. Los eventos más potentes y más innovadores seguro que se atreven… ¿A caso nadie pagaría por ver qué pasa entre bambalinas de grandes eventos como por ejemplo la Fórmula 1 en Mónaco o en Wimbledon, o un túnel de vestuarios al detalle de la Champions, o un Avant match desde el bus de un equipo, o desde el interior del vehículo de una Superestrella?

 

Seguro que los deportistas, las grandes estrellas, deberán ser protagonistas para llevar el espectáculo deportivo un paso más allá. En los nuevos contratos de los deportistas tendrán mucha importancia su actividad dinámica en el mundo digital y su capacidad como influencer para generar negocio para quién le paga. Lo veremos, no tengo ninguna duda, en las nuevas estrellas emergentes. Un momento de cambio como este servirá para desarrollar nuevos contenidos y formas de ingresos. Reinventarse, adaptarse y ver el futuro con esperanza, el ejercicio inmediato de todos los sectores. 

 

Salud y energía para todos, para llevarlos a cabo.

 

 

Por Jordi Roquer

Consejero delegado de Seven Mila

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