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Martes, 21 Septiembre 202121:23:35

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La comunicación de Laporta sobre Messi

A finales de los años noventa tuve la oportunidad de entrevistar a un alcalde que dejaba el cargo tras más de una década. Me explicaba que a su sucesor le había dejado un sobre cerrado en el cajón de su mesa con el siguiente mensaje: cuando te sientes en esta mesa, ábrelo y aplica los consejos.

 

El primer consejo era que “vendiera” a los vecinos su mandato poniendo el énfasis en la nueva etapa y en el ilusionante proyecto que empezaba. El segundo era que, cuando viera que era imposible realizar todo lo prometido, culpara a la herencia recibida de sus males. Y el tercero qué llegado al segundo punto, fuera preparando el sobre para el siguiente.

 

La comparecencia de Joan Laporta para explicar la salida de Leo Messi me ha recordado al alcalde. Ha aplicado los dos primeros puntos de los consejos del sobre, de manera eficaz.

La primera parte del manual del alcalde lo ha aplicado de manera sistemática entre los medios de comunicación y los aficionados que le han querido escuchar, en los últimos meses, apostando por la continuidad del jugador y por disponer de la varita mágica que iba a posibilitar su continuidad. Él era el hombre clave.

 

Ha aplicado la segunda parte del manual del alcalde y ha culpado a la herencia recibida de todos sus males, sin aportar datos cuando se le han pedido, pero sembrando la culpabilidad sobre los que ya no están. Es cierto que la auditoria debe ser desastrosa, según ha dicho el presidente barcelonista, pero en los temas económicos no parece sentirse cómodo y por eso no ha aportado ningún dato, sometiéndolo todo a la sombra de la sospecha con generalidades como afirmar que “estábamos en Guatemala y ahora en Guatepeor”.

 

Además, ha aplicado otra estrategia de manual que pasa por poner el foco en la entidad y mostrarse como el gran salvador de su futuro: “no podíamos hipotecar el club con los derechos de televisión”. La mejor versión de alguien que cuida de los vecinos, en este caso de los socios.

 

Se ha guardado muy mucho de no culpar al jugador y a su entorno del resultado final, que algo tendrán que ver, pero no lo parece; y ha tirado con fina bala, contra La Liga y otros clubs reiterando que han sido inflexibles con el fair play financiero, “pero el reglamento está para cumplirse”.

 

 

 

 

Uno de sus momentos estelares ha sido cuando preguntado por un supuesto homenaje a Leo Messi, ha respondido que “Leo tendrá el homenaje que él quiera tener”. Es decir, no tenemos nada pensado.

 

Después de explicar en algunos momentos de su comparecencia que el jugador tiene otras opciones de futuro encima de la mesa, ha afirmado con rotundidad que no le consta que “el PSG tenga algún interés en fichar a Leo”. Una cosa contradice a la otra. O lo sabe y no lo quiere decir, o no lo sabe.

 

Joan Laporta comunica bien, eso es indudable, pero su comparecencia que ha tenido unos mensajes claros y contundentes, solo ha hecho que abrir el melón de las interpretaciones y las dudas, aunque su discurso sea “comprado” por los aficionados y por determinados medios de comunicación que en su día le apoyaron en la carrera electoral. Al tiempo.

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