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Vodafone y Orange se borran de la puja por la Champions League en España

Los dos operadores esperarán a que Mediapro o Telefónica se los adjudiquen para negociar la sublicencia, como ya han hecho estas tres temporadas.

Palco23

29 may 2017 - 09:17

Vodafone y Orange no irán a la subasta de los derechos de televisión de la Champions League para el ciclo 2018-2021. Los dos operadores, que ya no fueron a la puja anterior, consideran que los precios que se están manejando no son sostenibles y esperarán a la resolución del concurso para negociar la sublicencia, como actualmente tienen con Mediapro a través de beIN Sports.

 

Ninguna de las dos compañías ha hecho oficial su posicionamiento, pero en sendos artículos publicados en Expansión y El País se alude a que Orange y Vodafone consideran que los precios que se están pagando no son racionales y no permiten cubrir ni por asomo los costes. No obstante, a esto hay que añadir que si Telefónica es el grupo que finalmente adquiere los derechos de la máxima competición continental, sabe que tendrá que compartirlos con sus rivales para cumplir con las exigencias de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC). Es decir, que reducirían aún más el riesgo de la inversión porque sólo pagarían por número de abonados.

 

Como ya adelantó Palco23, el objetivo de la Uefa es obtener un mínimo de 200 millones de euros por cada una de las tres campañas que saldrán a concurso. Ello representa un fuerte incremento respecto al actual ciclo, en el que Mediapro, Atresmedia y TV3 han estado pagando conjuntamente 165 millones anuales. Una de las claves para lograr esta renovación al alza es que todas las retransmisiones pasen a la televisión de pago, fórmula que la organización ya ha puesto en práctica en Reino Unido con BT Sport y en Francia con SFR.

 

Actualmente, Vodafone y Orange son los titulares exclusivos del negocio de La Liga para el canal de hostelería, por el que está pagando 100 millones de euros anuales, además de variables por 10 millones adicionales en función de objetivos. En cambio, ya decidieron no ir a la puja por los lotes dirigidos a la distribución entre clientes particulares, que se quedaron Mediapro y Telefónica, también sabedores de que podrían ajustar más su inversión a la realidad si negociaban un acuerdo de sublicencia.

 

Para entender la ventaja de este sistema para las dos compañías, basta con recordar la reciente resolución de la CNMC. El ente regulador anunció que Telefónica deberá devolver parte de lo que cobró a VodafoneTelecable Total Channel, que es el OTT de Mediapro, por el mínimo garantizado por las retransmisiones del fútbol español en 2015-2016. En cambio, Orange Open Cable deberán pagar de más.

 

Los desajustes se deben a que ese mínimo garantizado que la telecos española exigió a cada competidor se calcula en función de algunos elementos que pueden variar. Por ejemplo, el 75% del precio se determina en función de los abonados recurrentes a la televisión de pago de cada operador, mientras que el 20% se fija según la cuota de accesos de banda ancha fija comercializados y que pueden soportar servicios de televisión, y el 5% restante surge de la cuota de potenciales nuevos abonados al servicio de televisión.