28 Sep 2022 | 14:11

Líder en información económica del deporte

Media

Orange se une a la lista de patrocinadores de la Eurocopa 2016

Palco23

28 oct 2015 - 10:21

A falta de poco menos de un año para que comience la Eurocopa de Francia, la Uefa empieza a completar el elenco de patrocinadores que ayudarán a hacer sostenible el torneo. La organización ha anunciado hoy que Orange se convierte en el octavo socio comercial del mayor torneo de selecciones del Viejo Continente, sumándose a Coca-Cola, Adidas, McDonald’s, Hyundai/Kia, Continental, Carlsberg y el grupo petrolero Socar. En las próximas semanas se anunciarán las dos categorías aún vacantes.

 

Los términos económicos no han trascendido, pero sí que la compañía gala tendrá la exclusividad en la categoría de proveedor de servicios de telecomunicaciones. Entre las responsabilidades de Orange figurará la entrega de la señal de los partidos que se celebrarán en diez estadios distintos a los operadores de televisión y a los aficionados de todo el mundo, así como la instalación de 25.000 puntos de acceso a Internet y servicios móviles para los voluntarios, árbitros, personal, equipos y medios de comunicación. En total, más de 800 ingenieros y expertos de la multinacional se centrarán en estos trabajos.

 

"Esta asociación ayudará a la Uefa a ofrecer un evento más que nunca digital y conectado; estamos encantados de volver a dar la bienvenida a un verdadero socio que será esencial no sólo para la experiencia mundial de los aficionados, sino también para el éxito del torneo", ha explicado Guy-Laurent Epstein, director de marketing de Uefa Events, la sociedad que se encarga de explotar comercialmente los eventos de la organización.

 

"Nuestro patrocinio de estos juegos es sólo el comienzo de un nuevo legado que Orange está construyendo para conectar a la gente a lo que es esencial en sus vidas", ha apuntado Beatrice Mandine, vicepresidenta senior de la multinacional y responsable del área de comunicación y marca.

 

El presupuesto de la candidatura de Francia para la organización del evento rondaba los 1.700 millones de euros, una parte muy importante destinada a la actualización de los estadios que ya fueron protagonistas en el Mundial de 1998. Una de las claves para que se impusiera su proyecto al de Italia o Turquía fue el compromiso de que sólo el 39% de los recursos procedería del sector público.