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Nike-NBA, un año de la revolución del ‘retail’ deportivo

La alianza entre las dos marcas estadounidenses alcanza un año en el que se han presentado novedades tecnológicas como chips en las camisetas o la venta de zapatillas en tiempo real. También se ha aprovechado la liga de baloncesto para reposicionar a Nike como una marca de estilo de vida entre los jóvenes.

Guillermo G. Recio

4 sep 2018 - 04:59

Las ventas de Nike Basketball crecieron un 16% el pasdo año, hasta 1.494 millones de dólares (1.290,3 millones de euros)

 

 

Hace ya un año exacto de la histórica fotografía de los jugadores de la NBA con sus flamantes camisetas de Nike, la primera marca que manchaba con su logotipo una elástica de la liga estadounidense de baloncesto. Pero la relación entre la multinacional de artículos deportivos y la competición no sólo será recordada por este hecho, sino porque a día de hoy se ha convertido en el ejemplo a seguir por toda la industria del deporte.

 

Desde el primer momento, la llegada de la marca estadounidense a la NBA causó sensación por su táctica para llegar a las nuevas generaciones. Este plan arrancó con una tecnología que permite escanear el chip NFC introducido en las camisetas para poder desbloquear contenidos exclusivos sobre la franquicia y el jugador de la misma. Pero hay mucho más en esta alianza, como la mayor diferenciación de posicionamiento que se está buscando entre las marcas Nike Basketball y Air Jordan.

 

Conscientes de que la firma de Jumpman debe ser una enseña premium enfocada más a la moda urbana que al propio juego de la canasta, el logotipo de Michael Jordan sólo se ha implantado en las camisetas de los Charlotte Hornets, la franquicia propiedad de la leyenda del baloncesto. Además, el desarrollo de la marca se centrará en abrir nuevos mercados y nuevas categorías al margen del baloncesto, como el calzado femenino.

 

 

 

 

El reposicionamiento de Air Jordan se dejó notar en sus ventas, que en el ejercicio fiscal de 2017 cayeron un 8%, hasta 2.856 millones de dólares (2.466,5 millones de euros), tras varios años creciendo. “En muchos sentidos, Jordan define la máxima aspiración de rendimiento y estilo”, señala la multinacional sobre este giro.

 

Sin embargo, gracias al impulso de la NBA, la división de baloncesto creció un 16%, hasta 1.494 millones de dólares (1.290,3 millones de euros). Porque, a diferencia de años anteriores, la activación de la asociación ha sido mucho mayor, con ediciones especiales de la camiseta de cada franquicia en homenaje a las ciudades, por ejemplo.

 

“Una de nuestras categorías más importantes, Nike Basketball, ha tenido un fuerte impulso este año a partir de la asociación de la NBA y la gran demanda por los embajadores clave de la firma”, explicó el presidente y consejero delegado de Nike, Mark Parker, en una conferencia con inversores. “Hemos tenido un año asombroso con la NBA”, destacó.

 

El máximo dirigente de la multinacional detalló que “hemos tenido muchas novedades este año, pero diría que nuestra mayor victoria fue el diseño en las camisetas, que aumentó la ventas de elásticas de juego como nunca antes la NBA lo había experimentado”. Un argumento para defender los 125 millones de dólares anuales que paga anualmente desde 2017-2018 y durante siete años más. 

 

 

 

 

A ello se suma la creación de nuevos productos como Showtime Hoodie, una sudadera premium que se ha vendido hasta agotarse, “y el flujo constante de calzado LeBron's Player Edition que lanzamos a través de la aplicación SNKRS, lo que convierte al calzado de juego en una nueva oportunidad”, añadió Parker.

 

De hecho, el flamante fichaje de Los Ángeles Lakers es el jugador de la NBA que más camisetas vendió en territorio español en la última temporada, según información de la tienda online de la competición para Europa. Y es que la NBA no es sólo la punta de lanza de Nike en Estados Unidos, sino que lo es en todo el mundo.

 

“Las inversiones en márketing deportivo que estamos haciendo con el Chelsea FC, el Tottenham Hotspur y la NBA, además de las campañas mundiales en eventos punteros como las Finales de la NBA y la Copa del Mundo de fútbol, nos permiten comunicar el lanzamiento de nuevas innovaciones en los productos que nunca antes imaginamos”, justifica Parker. Lo que la industria del deporte está viendo en la relación Nike-NBA ya no va sólo de presencia de marca, sino de utilizar la fuerza de una competición global como vehículo de crecimiento, al menos, hasta la temporada 2024-2025.