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Netflix noquea al deporte americano: audiencia mínima en NBA, MLB y NHL

El parón, la falta de público en los estadios y la concentración de partidos pueden haber sido algunos de los motivos por los que las finales de las ligas norteamericanas de baloncesto, béisbol y hockey hielo hayan registrado mínimos históricos de audiencias.

Marc Romero

04 nov 2020 - 04:48

Netflix noquea al deporte americano: las finales de la NBA, MLB y NHL registran mínimos históricos de audiencias

 

 

La Superbowl de 2020 tiene una nueva amenaza. Además de tener que limitar el aforo a un 20% de la capacidad del Tampa Bay Bucanners, el estadio en el que este año se disputará la gran final de la National Football League (NFL), también podría perder a los espectadores que normalmente se encuentran sentados frente al televisor siguiendo el partido.

 

La Nationall Basketball Asociation (NBA), la Major League Baseball (MLB) y la National Hockey League (NHL) han registrado mínimos históricos de audiencias en los partidos correspondientes a las finales de cada una de estas competiciones. Juntamente con el fútbol americano, estos tres otros deportes son los grandes reyes del entretenimiento deportivo de Estados Unidos.

 

Con nuevos competidores como Netflix, todo parece indicar que la NFL no lo tendrá fácil para esquivar un nuevo efecto de la pandemia, la cual no sólo ha vaciado los estadios, sino que también ha cambiado de canal en la televisión norteamericana.

 

La temporada pasada, la Superbowl registró un promedio récord de 102 millones de espectadores. Según publicó Bloombergel negocio de publicidad vinculado a la final de la NFL ascendió a 382 millones de dólares (334 millones de euros) en 2019, lo que ya supuso un 6,4% menos que en 2018, cuando se facturaron 408 millones de dólares (355 millones de euros). 

 

Es un descenso poco preocupante, pues los ingresos de 2019 fueron la tercera mejor marca de la historia, sólo superada por las de 2018 y por las de 2017, cuando se batió el récord con unos ingresos publicitarios de 419 millones de dólares (365 millones de euros).

 

Este hecho convierte a la audiencia en un factor imprescindible para intentar romper la tendencia de las dos últimas ediciones y evitar una nueva caída de ingresos, pues a más espectadores mayores son los ingresos en publicidad. Sin embargo, las otras grandes competiciones del país no son un buen presagio para la NFL.

 

 

 

 

Si bien es cierto que hay una tendencia histórica a la baja en cuanto a las audiencias televisivas como consecuencia de una mayor oferta, no sólo deportiva sino también en entretenimiento, la NBA ha registrado este 2020 un mínimo histórico. La media de las finales fue de un 4% de share, con 7,45 millones de espectadores de media.

 

De hecho, cada uno de los partidos de la final, que se resolvió en seis partidos, supuso un récord negativo para la competición. De los seis, el menos visto en Estados Unidos fue el tercer partido de la final, con menos de seis millones de espectadores y un share de 3,1%, mientras que el más visto fue el quinto juego con un share del 4,8% y 8,89 millones de espectadores, según publica Sports Media Watch.

 

Hasta la fecha, la mejor final continúa siendo la de 1998, entre los Chicaco Bulls y Utah Jazz, con una media de 29 millones de espectadores en Estados Unidos y un share medio de 18,7%. La competición ha sido incapaz de acercarse a esas cifras y sólo en 2017 y 2018 consiguió superar los 20,3 millones de espectadores de media.

 

 

 

 

La Finales Mundiales de la MLB (World Series, en inglés) también marcaron un nuevo mínimo histórico con una media de 9,8 millones de espectadores, muy lejos de los 44,3 millones que se registraron en la final de 1978, la mejor de la historia en cuanto a audiencias. Igual que en el caso de la NBA, cada uno de los partidos de la final de 2020 de la MLB marcó un mínimo histórico respecto a los mismos partidos de ediciones anteriores. Así, el tercer partido de la final fue el menos visto, con un share del 4,3% y 8,2 millones de espectadores en el país, mientras que el sexto y definitivo juego fue el más visto con un share de 6,8% y 12,6 millones de espectadores.

 

El caso del hockey hielo norteamericano es el único del que se puede extraer algún aspecto positivo. Si bien es cierto que la final de 2020 fue el tercer peor registro desde el año 2000, con dos millones de espectadores de media, la tendencia a la baja de los últimos años no es tan clara como en los otros deportes. El mejor registro de la Stanley Cup, el nombre con el que se denomina la final de la NHL, es de 2013, cuando se registraron de media 5,8 millones de espectadores.

 

Sin embargo, el impacto de la pandemia es mucho más claro en las audiencias de 2020, pues la competición tuvo que reubicarse en otras fechas, fuera de su periodo natural, teniendo que competir con las otras grandes competiciones.

 

De hecho, este puede ser uno de los fatores por los que las audiencias se han hundido este 2020. Tras el parón obligado de todas la competiciones, el tan bien organizado calendario del deporte americano saltó por los aires, haciendo que las competiciones tuvieran que competir entre ellas. Nunca una final de la NHL se había disputado en agosto ni la NBA se había disputado en octubre, coincidiendo de lleno con la NFL o la MLB.

 

Por otro lado, hay quien apunta que el factor político puede haber sido otro de los elementos que han afectado directamente a las audiencias, aunque según las mediciones de Nielsen Media Research, la composición racial de la audiencia de la NBA no ha variado entre 2019 y 2020. Un año atrás el 46% de la audiencia de la NBA era blanca y el 54% no blanca, mientras que en 2020 esos porcentajes son del 45 y 55%.