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El consumo de deportes online retrocede en España pese al avance de las OTT

Un estudio de la Cnmc revela que 8 de cada 10 usuarios utiliza varias veces al día su terminal para comunicarse a través de plataformas de contenidos, aunque el consumo en deportes baja del 22% al 17,2% desde 2015.

M.Menchén

25 may 2018 - 12:11

El consumo de deportes online retrocede en España pese al avance de las OTT

 

 

El consumo de contenidos online cotiza al alza en España, pero el deporte no está consiguiendo subirse del todo a esa ola. En un contexto en el que plataformas como Netflix y HBO crecen a un ritmo exponencial cada año, el porcentaje de usuarios que consume deportes a través de Internet en España ha caído en casi cinco puntos desde 2015. En concreto, ha pasado del 22% de los usuarios en el segundo trimestre de 2015 al 17,2% en el mismo periodo de 2017, según el  Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (Cnmc).

 

Esta situación contrasta con la del consumo de series, que, gracias a servicios como los anteriormente citados, ha pasado del 45,4% al 49,2% en este mismo periodo. En total, tres de cada diez hogares con acceso a Internet utiliza plataformas de pago para ver contenidos audiovisuales online, con la plataforma de Movistar+, Yomvi, como la más utilizada, con 2,16 millones de hogares. Una penetración que podría acelerarse tras el acuerdo de integración anunciado ayer con Netflix, que ha triplicado el número de usuarios en un año y ya tiene 1,5 millones en España.

 

El servicio creado por Reed Hastings ya está presente en un 9,1% de los hogares con Internet, por encima del 3,5% que obtiene Amazon Prime Video o el 2,3% de HBO. Por su parte, beIN Connect, la única OTT que se destina íntegramente al deporte, obtiene una penetración del 0,8%, que equivaldría a unas 130.000 personas, cuatro veces más que un año atrás. A diferencia de las plataformas de series y películas, uno de los retos por resolver en la industria del deporte es controlar los picos de usuarios activos en la emisión de partidos en directo, que requieren de un mayor componente tecnológico para que no afecte a la calidad de la imagen.

 

 

 

 

Y es que una de las grandes virtudes del deporte es que continúa siendo un producto que sobre todo se consume en directo, pues un 81% prefiere verlo en vivo, por sólo un 3,6% que se decanta por ver una competición “a la carta, cuando quiero verlo”; también hay un 13,7% que le es indiferente.

 

Estos porcentajes contrastan con el resto de la industria del entretenimiento, puesto que el episodio de una serie o una película sólo quieren verlo en directo un 27,4% y un 27%, respectivamente. En cambio, el consumo a la carta se dispara al 53,8% y al 51,7%, respectivamente, lo que supone un aumento de dos puntos respecto al primer semestre de 2017.

 

Estos datos son especialmente relevantes en un momento en el que LaLiga ha anunciado el próximo lanzamiento de su propia televisión online con las emisiones de deportes menos mediáticos, y con la idea de que un día pueda ser la plataforma en la que se concentre todo el fútbol español. Además, las otras ligas profesionales españolas, como la ACB, la Asobal y la Lnfs, también han deslizado la idea de que puedan reunirse para concentrar todos sus contenidos.

 

Pocos se atreven a predecir cuál será el impacto económico que tendrá esta transformación de la industria, en la que los usuarios paguen más por uso y no por una oferta convergente con un grupo de telecomunicaciones como hasta ahora. Lo que está claro es que es una tendencia que irá a más, como revela el hecho de que “los jóvenes entre 16 y 24 años consumen más contenido audiovisual a través del móvil que de la televisión”, según la Cnmc.

 

En general, los usuarios consumen 3,8 horas diarias de televisión durante el fin de semana, por una hora y media a través del teléfono móvil, 0,9 horas en ordenador y media hora en tablets. En estos dos días, que es cuando se concentra la actividad deportiva, los jóvenes de entre 16 y 24 consumen más horas de vídeo con sus dispositivo móviles (se smartphone o Tablet) que en televisión (3,7 horas, frente a 3 horas), una diferencia que se invierte en la franja de 25 a 34 años (2,9 horas frente a 3,5 horas) y en la de 35 a 49 años (2,9 horas frente a 3,6 horas).

 

Este cambio de tendencia en el tipo de soportes viene arropado por el aumento de la penetración de los dispositivos móviles, pues en un año el número de individuos que dicen tener uno ha pasado del 79,1% al 83,8%. Además, el uso de Internet en el móvil ha pasado del 70,5% al 75,3%. De ellos, un 16,2% ve vídeos varias veces al día, un 25,6% lo hace casi todos los días y un 18,1% semanalmente; de hecho, sólo un 16,2% asegura que no utiliza su móvil para consumir contenidos audiovisuales.