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Grifone rearma su ‘retail’ con dos tiendas en los Pirineos

Tras la venta de la marca outdoor a dos exdirectivos, la compañía inaugura nuevos puntos de venta en Berga y Sort, dos poblaciones cercanas a las montañas catalanas.

Guillermo G. Recio

03 oct 2017 - 04:59

Grifone rearma su ‘retail’ con dos tiendas en los Pirineos

 

Grifone quiere estar más cerca de su público y ha cambiado Barcelona por la montaña. La marca outdoor, que hace unos meses fue adquirida a Sandro Rosell por dos exempleados, ha empezado a desarrollar una nueva estrategia de retail tras un repliegue inicial cuando la marca estuvo al borde de la liquidación.

 

Según ha podido saber Palco23, el nuevo accionista y consejero delgado, Pep Subirana, ha puesto en marcha dos nuevas tiendas en territorio catalán. Por un lado, Grifone ha estrenado un punto de venta en el municipio de Berga (Barcelona), en el Passeig de la Indústria, número 62, muy cerca del centro de la población. Este establecimiento está en una ubicación cercana a varios picos del norte de Cataluña, como el Pedraforca y del Parque Natural de Cadí-Moixeró.

 

El segundo punto de venta inaugurado recientemente se encuentra en la calle Major, número 22, de Sort (Lleida), un municipio pequeño muy destacado entre los deportes de agua. Esta población se ubica también a escasos kilómetros de la estación de esquí de Espot i Port Ainé, en la parte norte del Pirineo.

 

Estas dos tiendas se sumarán a las cuatro con las que ya contaba la marca antes del verano, dos de las cuales se encuentran también en el Pirineo catalán, concretemente en las poblaciones de Vielha y La Seu d’Urgell. Los otros dos están en Barcelona, donde la marca reubicó uno de los establecimientos al local donde antes trabajaba Bonus Sport Marketing, la agencia de márketing deportivo de Rosell y que está en el foco de las investigaciones de la Audiencia Nacional.

 

Grifone dio también sus primeros pasos en el extranjero, donde abrió un punto de venta en Argentina, en la estación de esquí de San Martín de los Andes, e inició conversaciones con posibles socios en Asia para abrir mercado en China, Japón y Corea. Actualmente, las tiendas fuera de España no están operativas y se desconoce si continúa su expansión internacional, ya que la dirección no ha realizado comentarios.

 

 

La compañía está especializada desde sus inicios en prendas de tejido técnico para combatir el frío y siempre asoció su imagen a los Pirineos. Su facturación llegó hasta seis millones de euros antes de la crisis, aunque la mitad de su facturación procedía de pedidos públicos para policías y otros cuerpos de seguridad. La empresa comercializa sus artículos a través del canal multimarca y El Corte Inglés.

 

Estas dos aperturas llegan después de que la sociedad Tèxtil Seu, propietaria de la marca outdoor, renovara el consejo de administración con varios fichajes relacionados con el mundo del deporte. Pere Matamales, que ahora presidirá el máximo órgano de la compañía, dirige la consultora Agora Business Consultants. Antes, fue el consejero delegado de la National Geographic Store en Madrid. Además, el directivo se encargó de dirigir la marca italiana Kappa en España durante ocho años, hasta 2003.

 

Como miembros del nuevo consejo también están Stefano Saporetti y Antonio Alquezar, según consta en el Registro Mercantil. Mientras el primero cuenta con experiencia en Ferrari y la America’s Cup, el segundo coincidió con Matamales en su época en Kappa Iberia y en National Geographic.

 

El empresario leridano Martí Batalla puso en marcha Grifone en 1984 bajo la sociedad Tèxtil Seu, con sede en la localidad de La Seu d’Urgell (Lleida). Sin embargo, Batalla, que también era director general de la compañía, salió de ella a mediados de 2015. La marcha de su fundador coincidió en pleno giro estratégico de la marca tras la entrada en el capital de Cierco y Rosell.

 

En 2014, cuando el ex presidente del FC Barcelona entró en Tèxtil Seu, la compañía redujo su cifra de negocio un 16% respecto al año anterior, hasta 2,1 millones de euros, y ahondó sus pérdidas, que pasaron de 1,6 millones de euros en 2013 a 1,7 millones de euros, según las últimas cuentas disponibles en el Registro Mercantil.