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Barcelona, capital del críquet: inversión de 1,6 millones en un campo y remodelación del Pérez de Rozas

El críquet está en pleno desarrollo en Cataluña, donde la Federación Catalana espera llegar a 5.000 niños en 2023 apostando por el deporte como medio de integración.

Javier Trullols

19 jul 2021 - 04:57

Barcelona, capital del críquet: inversión de 1,6 millones en un campo y remodelación del Pérez de Rozas

 

El críquet vive un boom en Cataluña. Es la comunidad autónoma de España donde más se practica un deporte muy arraigado entre las comunidades británicas y asiáticas, explica el presidente de la Federación Catalana de Criquet, Sheikh Amar Saeed, a Palco23. Barcelona está apostando por este deporte con una inversión de 1,6 millones de euros en un nuevo campo y la adaptación del estadio municipal de béisbol Pérez de Rozas.

 

Actualmente, en Cataluña hay 38 equipos sénior, cinco equipos sub-19, dos equipos sub-15, un equipo femenino y un total de cinco equipos de jugadores mayores de 40 años de criquet. Es un deporte minoritario, pero en crecimiento, que no se ha visto frenado por la pandemia del coronavirus, expone el dirigente. Cuenta con 980 deportistas federados adultos, en torno a 105 en categoría sub-19 (se acaba de crear un nuevo equipo), treinta sub-15, veinte niñas y unos 130 jugadores en la categoría de más de 40, para un total de más de 1.250 deportistas.

 

El objetivo que se plantea la federación es desarrollar la base. De acuerdo a sus cálculos, en torno a 150.000 familias residentes en Cataluña están interesadas en el críquet y la entidad se ha fijado el objetivo de llegar a 5.000 niños en 2023, detalla su presidente, que argumenta que el crecimiento de este deporte será exponencial. Además, apuesta por la integración, con medidas que favorecen a los equipos que cuentan en sus filas con un jugador autóctono, a los que se les facilitan descuentos y ofertas.

 

 

Uno de los retos a los que se enfrenta el críquet es la situación socio-económica de potenciales jugadores, explica Sheikh Amar Saeed. Son familias con un poder adquisitivo limitado en las que sólo trabaja uno de los miembros de unidad familiar, lo que dificulta la práctica deportiva. El dirigente asegura que este situación cambiará con la segunda generación, al haber crecido en un entorno cultural diferente que les llevará a entrar en el mercado laboral.

 

En la labor del fomento del críquet en Cataluña la Federación no está sola. Desde hace casi una década, Cricket Jove BCN lo impulsa con un proyecto de educación a través del deporte que fomenta la interculturalidad, coorganizado por el Centre d’Estudis Africans i Interculturals (Ceai) y la Fundació per a l’esport i l’Educació de Barcelona (Feeb), que se ha traducido en la primera liga escolar. Esta iniciativa cuenta con el apoyo de la Federación Catalana de Críquet.

 

Además, Sheikh Amar Saeed sostiene que “el críquet será un negocio de futuro para Barcelona y Cataluña”, aprovechando el interés que genera la ciudad como destino turístico y deportivo, y las buenas condiciones climatológicas en comparación con países como Inglaterra, donde es un deporte muy practicado pero que se limita a unos meses del año, los de primavera y verano. “Hay mucha demanda” asegura.

 

Montjuïc, epicentro del críquet

 

El crecimiento del críquet irá de la mano de dos instalaciones deportivas en Barcelona, la remodelación del recinto de Julià de Capmany, que se espera que sea inaugurado en 2023, y la adaptación del estadio municipal de béisbol Pérez de Rozas. La ciudad pasará de no tener instalaciones adaptadas a ese deporte a disponer de dos.

 

Fruto del empeño de un grupo de jugadoras de críquet y de las entidades que desarrollan Cricket Jove BCN, el proyecto de reforma de la instalación deportiva de Julià de Capmany, en Montjuïc, se ha asegurado una inversión pública de 1,6 millones de euros de los presupuestos participativos del Ayuntamiento de Barcelona, en los que ha sido el segundo proyecto más votado, sólo superado por la renovación del parque de la Espanya Industrial.

 

La Federación espera que el críquet ocupe la mayoría de las franjas horarias en Julià de Campany, compartiéndolo con otros deportes minoritarios buscando convertirlo en el hogar del críquet en Barcelona y referencia para el desarrollo de la escuela.

 

 

Al mismo tiempo, Sheikh Amar Saeed anticipa que el Ayuntamiento habilitará el estadio municipal de béisbol Pérez de Rozas para habilitarlo para la práctica del críquet. En diciembre estarán acabadas las obras, de manera que en 2022 podrán jugarse partidos en ese recinto deportivo. Estará preparado para acoger torneos nacionales e internacionales, con Cataluña compitiendo actualmente en el nivel tres.

 

Vidreres fue la localidad pionera en Cataluña en disponer de un campo de críquet. Actualmente, Riudarenes, Empuriabrava y Vic, con dos recintos, son las otras localidades en las que el críquet tiene sus propias instalaciones deportivas. El reto es trasladar la práctica del juego en las plazas de muchos municipios a recintos adaptados.