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Especial 2021: Un año para volver

2021, el año en que Deporvillage se sumó al ‘sprint’ del deporte

En 2021, los gigantes mundiales han seguido mostrando su buen estado de forma. La venta de la española Deporvillage, la desinversión en Reebok por parte de Adidas y la salida a bolsa de On Running muestran el músculo del segmento.

2021, el año en que Deporvillage se sumó al ‘sprint’ del deporte
El 80% de Deporvillage fue adquirido por Iberian Sports Retail Group (Isgr), sociedad que opera en España con las redes de JD, Sprinter y Sports Zone

C. de Angelis

31 dic 2021 - 05:00

Especial 2021: un año para volver

 

El deporte mantiene su estrella. La categoría, dominada por gigantes internacionales, pero con importantes operadores locales, era ya la que más crecía antes de la pandemia, fue la que mejor evolucionó durante el año del confinamiento y ha vuelto a hacerlo en el año después del gran golpe del Covid-19. En un ejercicio marcado por la adquisición de la española Deporvillage, la tan anunciada venta de Reebok o la salida a bolsa de On Running, las cinco mayores marcas del mundo de equipamiento deportivo han recuperado ya las cifras prepandemia.

 

El negocio global del activewear engordará en casi 157.100 millones de dólares en los próximos cuatro años, según un informe publicado en el primer trimestre por la compañía de estudios de mercado Technavio. Esto equivale a un crecimiento medio anual del 11%, por encima del registrado en 2020. Sólo el mercado norteamericano, que hoy ya es el mayor para el sector, aportará el 36% de ese crecimiento. De esta forma, el sector superará los crecimientos registrados en el último lustro. Según datos de Euromonitor, la moda deportiva cerró 2020 con un descenso del 9,1%. Los buenos augurios para la industria mundial del deporte hacen que los principales inversores del mundo posen su mirada en el sector y que los hoy en día gigantes se afiancen todavía más en él. Si se mezcla este elemento con el auge del online como canal de ventas, el resultado es una de las operaciones corporativas del año en la industria de la moda. A finales del pasado junio, la británica JD Sports anunció la adquisición del operador online Deporvillage, dando como resultado un gigante con fuertes tentáculos on y off.

 

 

 

 

A través de la sociedad Iberian Sports Retail Group (Isgr), que opera con las redes en España de JD, Sprinter y Sport Zone, la operación supuso la compra del 80% de Deporvillage por 140,4 millones de euros. Isgr, controlada por JD Sports, el grupo portugués Sonae y la familia Segarra (cofundadores de Sprinter), ha alcanzado una facturación de 900 millones de euros en 2021 gracias al movimiento.

 

Tras años de rápido crecimiento, Deporvillage se ha convertido en uno de los mayores pure players online de distribución de material deportivo en Europa. Nacida en 2010 y con sede en Manresa (Barcelona), la compañía obtuvo una cifra de negocio de 117,8 millones de euros en 2020 y logró un beneficio bruto de 7,7 millones de euros. El de Deporvillage no ha sido el único gran movimiento corporativo del ejercicio en el segmento del deporte. Después de que compañías especialistas en la categoría como Wolverine se interesaran por Reebok, finalmente fue Authentic Brands (uno de los nuevos protagonistas de la industria de la moda, con compras como Forever21 o Aéropostale) la que se hizo con una de las marcas más icónicas del deporte. En agosto, Adidas traspasó Reebok a Authentic Brands por 2.100 millones de euros. Tras años intentando revitalizarla, el grupo alemán ha tirado la toalla con la marca, que compró en 2006 por 3.800 millones de dólares, para centrarse en su negocio principal, fortaleciéndolo en la Red y con el objetivo de entrar en nuevas categorías, como outdoor.

 

 

 

 

Las sneakers son las culpables, en gran parte, del auge de las ventas de deporte. Las ventas de zapatillas deportivas, cuyo dominio se vio acelerado en el año de la pandemia, han mantenido fuertes tasas de crecimiento también con el regreso a las oficinas y el retorno de la vida social. En el primer semestre, el negocio de esta categoría se disparó un 35% en Estados Unidos, superando en un 23% el negocio del mismo periodo de 2019, según datos de la consultora NPD. Según previsiones de Euromonitor, las ventas mundiales de calzado deportivo se habrán situado en 140.065 millones de dólares al cierre de 2021, lo que supondrá un incremento del 10,47%% respecto al año del Covid-19. En 2020, las ventas de este producto retrocedieron un 8,12%, hasta 126.786 millones de dólares, con una evolución menos negativa que el conjunto de las ventas de moda.

 

 

A rebufo del auge de las sneakers, On Running ha sido otro de los grandes protagonistas del ejercicio. En septiembre, la compañía, participada, entre otros, por el tenista Roger Federer, se estrenó en bolsa. On Running valoró su oferta pública de 31,1 millones de acciones a 24 dólares por título para captar 746 millones de dólares. A cierre de la primera sesión, sus acciones cerraron a 35 dólares.

 

Gigantes

Los gigantes del sector no están dejando escapar el boom de las zapatillas deportivas. A cierre de 2020, Nike, Adidas, Puma, Anta y Under Armour concentraron el 52,09% de sus ventas totales en calzado, y el resto se dividió entre ropa y equipamiento o accesorios. En el ejercicio anterior, previo al estallido el Covid, el calzado copaba un 51,45% de las ventas conjuntas de los cinco grupos, que centran gran parte de sus inversiones en márketing y en nuevos desarrollos en esta categoría.

 

Pese a que las sneakers han sido el producto más afectado por las disrupciones en la cadena de suministro en el último ejercicio (con nuevos brotes de Covid-19 en Vietnam y con la saturación del transporte), los grandes grupos han mostrado su fortaleza, con Nike como alumno aventajado. En el ejercicio cerrado en mayo de 2021, Nike registró un crecimiento del 19% respecto al año anterior y del 14% en relación a 2019. La empresa facturó 44.538 millones de dólares y su resultado neto se más que duplicó, pasando de 2.539 millones de dólares en el ejercicio 2020 a 5.727 millones de dólares en 2021.

 

 

 

Adidas, por su parte, cerró los nueve primeros meses de su ejercicio (periodo finalizado el 30 de septiembre) con unas ventas de 16.096 millones de euros, con un crecimiento del 21,1% respecto a 2020, aunque todavía por debajo de los 17.802 millones de euros del mismo periodo de 2019. Nike, Adidas, Anta, Puma y Under Armour (los cinco gigantes mundiales del deporte sin tener en cuenta a distribuidores como Decathlon, Intersport, JD Sports, Foot Locker y Dicks), finalizaron sus ejercicios 2020 con un beneficio conjunto de 3.320 millones de euros, lo que supuso una reducción del 47,7% respecto a los 6.349 millones de euros conjuntos de 2019. En términos de ventas, las cinco compañías se dejaron 5.971 millones de euros en 2020, al cerrar sus ejercicios 2020 con una facturación conjunta de 64.997 millones de euros, un 8,41% menos que doce meses antes.

 

La buena marcha del deporte no sólo se refleja en los resultados de las mayores compañías, sino también en la valoración de las marcas del sector. De las cincuenta firmas más valiosas de la industria de la moda según Brand Finance, doce son de moda deportiva. A la cabeza se ha mantenido en 2021 Nike, que ya lideró la lista en 2020. También figuran The North Face, Anta, Puma, Lululemon y Fila, todas ellas en posiciones superiores a doce meses antes. Brand Finance ha sumado este año dos marcas más de deporte: Converse y Timberland, especializada esta última en calzado outdoor, uno de los segmentos que mejor ha evolucionó en el año de la pandemia. En cambio, otras cuatro firmas de deporte (dos de ellas de sneakers) perdieron posiciones: Adidas, Under Armour, New Balance y Skechers.

 

 

 

 

Más allá de las marcas, los distribuidores han enseñado también músculo, especialmente los que tienen en Estados Unidos, el mercado que antes y mejor se está recuperando, el foco de su negocio. Foot Locker, por ejemplo, cerró los nueve primeros meses de 2021 con una facturación de 6.617 millones de dólares, lo que supone un alza interanual del 23,4%. En el periodo, el beneficio neto casi se multiplicó por cuatro, hasta 790 millones de dólares. La empresa ha crecido también con compras en el último ejercicio y en septiembre se hizo con 93 tiendas del retailer deportivo estadounidense WSS. La también estadounidense Dicks, por su parte, cerró los nueve primeros meses del ejercicio, hasta octubre, con ventas por 8.941 millones de dólares, suponiendo un crecimiento interanual del 38,4% y del 45% respecto al periodo correspondiente de hace dos ejercicios. El beneficio de la compañía en los tres primeros trimestres del año fiscal fue de 1.173 millones de dólares, frente al resultado de 310 millones que generó en el mismo periodo de 2020.

 

España

En España, el deporte ha sido también protagonista, con movimientos más allá de la compra de Deporvillage. Nike comenzó el ejercicio completando el traslado de su estructura a Holanda (movimiento ya adelantado en 2020) y ejecutando un expediente de regulación de empleo (ERE) para despedir al 40% de su plantilla en España, un total de 80 trabajadores. En el extremo opuesto, On Running ha tomado el control de su negocio en el país con la compra del mismo a su distribuidor local de más de seis años, Siker Sports.

 

 

Otro gigante internacional del deporte, Decathlon, ha reforzado también su actividad en España. El grupo galo, uno de los mayores distribuidores de moda y equipamiento deportivo en Europa, ha introducido en el mercado nacional su marketplace, con el que se abre a firmas de terceros. Con este sistema, la empresa aspira a convertir su web en algo similar a un Amazon de deportes: vendiendo marcas de terceros, pero sin asumir el riesgo del stock ni la logística, que corre a cuenta de los vendedores. A cambio, Decathlon cobra una comisión por venta. Además, Decathlon ha incorporado a un nuevo director de operaciones, Eric Fortune, para el país y ha apuntalado su equipo de innovación con el nombramiento de Guillermo Marcet como open innovation leader con la vista puesta en abrir un hub en Barcelona.

 

En paralelo, operadores locales como Munich, Buff o Joma han acelerado su crecimiento (reforzando incluso su estructura industrial en el país, los dos primeros, y lanzando colaboraciones con Zara, el tercero), mientras los distribuidores han reestructurado sus negocios (con Base e Intersport impulsando nuevos planes estratégicos y ejecutando desinversiones) amenazados por el hambre por España de grupos como JD Sports y Sports Direct, sumidos en un rally de aperturas en calles y centros comerciales. Mientras JD Sports ha sumado catorce aperturas en toda la Península Ibérica en 2021 (consolidando una red de 82 puntos de venta), Sports Direct ha pasado de dos establecimientos en España a cierre de 2019, a sumar cuatro en 2020 y a rebasar las diez en 2021, tras hacerse con seis locales de gran superficie ocupados anteriormente por Toys’R’us por 34 millones de euros.

 

La apuesta masiva de la gran distribución por el segmento es otra de las grandes amenazas de los nativos del deporte. Zara, la reina de la moda en España, se ha introducido de lleno en el segmento con su primera gran apuesta por él a través del lanzamiento de la colección Zara Athleticz, dirigida al público masculino. Inditex le deja la mujer deportista, de momento, a Oysho, que en el ejercicio 2021 ha cumplido su vigésimo aniversario como el concepto que más crece del grupo gallego y se ha atrevido a arrebatar a Nike el patrocinio de una carrera tan emblemática como la San Silvestre Vallecana. P