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Plaza (Garrigues): “Hay que buscar más incentivos para atraer capital privado al fomento del deporte”

Félix Plaza, socio de Garrigues y director del Centro de Estudios Garrigues, considera que “es fundamental que haya seguridad jurídica” para seguir atrayendo capital y talento, además de “diferenciar entre deporte autosuficiente y el que no lo es la hora de legislar”.

M.Menchén

18 oct 2018 - 04:58

Plaza (Garrigues): “Hay que buscar más incentivos para atraer capital privado al fomento del deporte”

 

 

Félix Plaza es uno de los abogados con mayor recorrido en la industria del deporte. Licenciado en Derecho por el Centro Universitario San Pablo CEU (Universidad Complutense de Madrid), se incorporó a Garrigues en 1992, es el socio responsable del área de Sports & Entertainment desde hace años y, desde 2017, está al frente del Centro de Estudios Garrigues. Tras cuatro años en los que Hacienda ha puesto el foco en este sector, considera que “es fundamental que haya seguridad jurídica” para seguir atrayendo capital y talento, además de “diferenciar entre deporte autosuficiente y el que no lo es la hora de legislar”.

 

 

En los últimos años ha habido importantes cambios de criterio en cuanto a la fiscalidad del deporte en España. ¿Cómo calificaría la situación actual?

Hay algunos aspectos en los que hemos perdido competitividad y son importantes. Es cierto que en algunas cuestiones estamos en línea con otros países, pero hay tres temas muy relevantes en los que no si pensamos en los deportes de equipo, y sobre todo LaLiga, que es el motor principal de la industria deportiva. Se trata del régimen de impatriados, la tributación de los pagos a los agentes y la doble imposición en las operaciones de traspaso. Hay un cuarto tema que los clubes y jugadores ya dan por perdido, que son los derechos de imagen.

 

 

Muchos clubes han pedido recuperar la famosa Ley Beckham tras su derogación en 2014 para los deportistas…

Hay que entender que este incentivo [situaba el tipo de Irpf en el 24%] permitía generar más ingresos y por lo tanto más tributación a través del aumento del consumo y la captación de más capital humano. Ello, independientemente de que la tributación personal directa sea inferior. Primero se estableció el umbral de 600.000 euros y, posteriormente, con una norma de difícil acomodo legal excluyeron al colectivo de los deportistas profesionales de equipo. Es un tanto discriminatorio, ya que el debate era muy difícil de llevar al plano social en aquel contexto de crisis económica, pues suponía fijar un tipo bajo a determinadas rentas altas.

 

 

Los clubes de LaLiga se quejan de que ahora compiten en inferioridad con las demás grandes ligas a la hora de fichar. ¿Es cierto?

Este régimen especial para deportistas, de algún modo, lo han venido a copiar algunas jurisdicciones de nuestro entorno y otras ya lo venían aplicando. En esto estamos peor que la Premier League, que tiene el régimen “non-domiciled” de Reino Unido para atraer talento. En la Serie A se ha introducido un régimen muy parecido al de aquí, y limitan a 100.000 euros el tope a pagar por todas las rentas generadas fuera de Italia, y se lo amplían al Impuesto de Patrimonio y Sucesiones. Alemania no tiene régimen especial de impatriados, pero Francia sí tiene régimen fiscal ventajoso, aunque el problema de la Ligue-1 es el alto coste de la Seguridad Social.

 

 

 

 

¿Ve margen para que se puedan recuperar este tipo de incentivos?

Todo depende de cómo se traslade socialmente, ya que antes estábamos en un momento de alarma social fundada, con clubes en concurso de acreedores, impagos, etcétera. Pero ahora que la tendencia del sector es a mejorar las cosas y aplicar un control riguroso sobre la gestión, la fiscalidad es un tema crucial para LaLiga. El beneficio social para la colectividad sería superior si logramos atraerlos, pero la única manera de conseguirlo es aplicando cierta pedagogía basada en la realidad, que es que habría más ingresos aunque el porcentaje de Irpf que se les aplique sea inferior. El debate hay que tratarlo desde el punto de vista de cuánta tributación y consumo indirecto termina trayendo el tener en España a deportistas como Messi, Ronaldo o Neymar, pues habría más ingresos de patrocinio, televisión, etcétera, que sí tributarían en el país. Puede haber sistemas mejorables, pero no debería ser que estén aquí en una situación inferior.

 

 

¿Sería posible una regulación a nivel comunitario como en tantas otras cuestiones?

No creo que vaya a producirse mientras no haya discriminación entre nacionales y no nacionales, pues no genera problema.

 

 

¿Y entre comunidades autónomas? Algunos equipos han criticado en más de una ocasión la diferente presión fiscal entre territorios…

Es complicado, pues una de las competencias de los gobiernos autonómicos es poder definir tipos en determinados tramos. Es verdad que genera distintos costes cuando clubes y futbolistas negocian un salario en términos netos, pero esto pasa con el fútbol y con cualquier otro negocio. Mientras haya unos umbrales razonables y los puntos de diferencia no sean muy significativos, creo que no tendría sentido homogeneizar tipos.

 

 

El segundo punto de conflicto entre clubes y Hacienda viene a cuenta de los agentes. ¿Quién tiene razón?

Es un tema importante y en el que es necesaria seguridad jurídica. Se han levantado actas significativas por considerar que los pagos escondían rendimientos del trabajo del deportista, derivado de considerar que el agente no podía representar a club y deportista al mismo tiempo. Ahora, con el cambio del reglamento de intermediarios de la Fifa esta cuestión queda resuelta, pues se deja claro que sí puede representar a las dos partes, pero no establece porcentajes sobre el pago de su salario. En Reino Unido existe un acuerdo no escrito en este asunto, por el que el 50% de la remuneración corresponde al club y el otro 50% al jugador. En Italia, hay un proyecto de ley para considerar que 100% del gasto es deducible para el jugador, mientras que en Alemania el gasto es deducible para jugador o club y elimina cualquier efecto pernicioso. Es otro tema en el que estamos en la necesidad de regular esto bien y llegar a un puerto seguro.

 

 

 

 

¿Por qué se empezó a sancionar una práctica hasta entonces aceptada?

La Administración va detectando cosas a medida que se conoce más sobre la industria, aunque quizás ha habido una presión excesiva sobre el fútbol. En algunos casos estaba justificada, pero el problema es cuando aplicas a todas las situaciones la misma medicación con el levantamiento de actas. Lo que no tiene ningún sentido es que, si una persona necesita a un agente para encontrar trabajo, que ese gasto no se lo pueda deducir.

 

 

Todos los clubes están recurriendo al Tribunal Económico-Administrativo Central (Teac). ¿Cuándo cree que podría llegar una resolución definitiva?

Esta discusión va a tener continuidad en los tribunales contencioso-administrativo, así que no se resolverá en el corto plazo. Es más fácil impulsar un cambio legislativo con una enmienda en la Ley del Irpf, añadiendo que el gasto de los agentes es necesario para la contratación del deportista. Es un tema de voluntad y entender que con esto no es que se lucre el futbolista, sino que se está tributando dos veces por lo mismo.

 

 

¿Habrá más suerte con la tributación de los traspasos?

Es un tema que está generando cierta discriminación con otros países y que no se está abordando. La inspección ha empezado a considerar que los clubes de países como Argentina o Brasil, donde hay convenio de doble imposición, deben pagar en España por las plusvalías de ese traspaso aplicando el mismo criterio que aplican cuando no lo hay.

 

 

Con lo que todo el mundo ha tirado la toalla son los derechos de imagen…

El tema de las operaciones vinculadas [exige al futbolista cobrar por sus derechos a precio de mercado cuando los transfiere a una sociedad] lo llevo advirtiendo durante años. Esto entiendo que se carga el sistema. Hay que distinguir entre los abusos de norma y la aplicación rigurosa. Un abuso es el que se crea una sociedad con un testaferro en paraíso fiscal, eso está mal, y entonces bien levantada el acta. Pero futbolista español que crea una mercantil, recibe 15% de salario a través de la sociedad y tiene unos costes materiales, ha hecho lo que en el fondo y en la forma pretendió el legislador. Por una aplicación rigurosa, aunque técnicamente correcta de la norma, se han acabado cargando el incentivo fiscal y han impuesto sanciones. Nuevamente es una cuestión de seguridad jurídica, pues al final no sabes cómo aplicar la norma.

 

 

 

 

¿Por dónde pueden venir futuras inspecciones?

Ahora mismo no veo posibles nuevas sorpresas, porque los clubes no quieren asumir ningún riesgo y están adoptando una posición muy conservadora. No les merece la pena hacer lo contrario, por el riesgo de que se dañe su percepción de mercado, patrocinadores y sociedad. Las entidades deportivas necesitan tener la confianza de que si aplican una norma, la interpretación es la correcta y no va a cambiar por la coyuntura social; de lo contrario, se genera una crisis de confianza.

 

La Barcelona World Race achacó a los cambios de criterio la pérdida de atractivo de las exenciones para grandes eventos. ¿Qué ha pasado con esos beneficios fiscales?

Hay que buscar más incentivos para atraer capital privado al fomento del deporte, aunque incluso el régimen de exenciones fiscales para acontecimientos de excepcional interés público ha generado problemas de seguridad jurídica. Esto ha sido consecuencia de que los supuestos eran más complicados de encajar en función de lo que demandaban los patrocinadores, como pueden ser entradas o publicidad. La legislación debería prever supuestos que están demandando de continuo las marcas, que más allá de las donaciones y aportaciones para eventos, puedan obtener retornos. No abogo por quitar lo que hay en mecenazgo, pero sí hay sitio en la Ley del Deporte para un régimen fiscal específico para las empresas privadas. Puede ser parecido, pero más ad-hoc para la atracción de capital privado y que canalice su inversión publicitaria por esa vía.

 

¿Qué medidas incluiría para atraer más inversión privada?

Hay terreno para mejorar en el patrocinio individual de personas físicas, y también habría que empezar a distinguir entre el deporte autosuficiente, como puede ser el fútbol y las demás ligas profesionales, y el que no lo es. Debería haber un tratamiento especial para los deportistas bajo un determinado nivel de renta, como representantes de la Selección en campeonatos internaciones. Muchos entrenan todo el día y hacen renuncias formativas y profesionales, y hay cosas que van más allá de la fiscalidad. Además, habría que analizar de qué forma las familias pueden deducirse los gastos que durante su vida han destinado a financiar el equipamiento y los viajes de aquellos atletas que hoy representan a España en Juegos Olímpicos, por ejemplo. Hay que establecer mecanismos y medidas económicas mucho más globales para atender estas cuestiones.

 

¿La Ley del Deporte será el gran escenario para recoger todas estas cuestiones?

No sé si en ella o con disposiciones adicionales y enmiendas en las leyes que regulan los impuestos. No hace falta una ley fiscal específica, pero sí podría establecerse un marco general que luego decline en sus respectivas leyes, porque hay actividades muy ligadas al deporte, como organización de eventos o regulación del IVA en entradas.