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Los fondos Next Generation, un arma de doble filo para el deporte español

Una sobrecarga legislativa y criterios “falsamente objetivos” para obtener las ayudas eralentizan el proceso adjudicatario de los fondos, que puede conllevar que muchas ayudas no se terminen gastando, según Antonio Rodríguez.

Los fondos Next Generation, un arma de doble filo para el deporte español
Los fondos Next Generation demandan que los adjudicatarios no realicen ningún daño en el medio ambiente.

A. Martínez

19 oct 2022 - 05:00

Los fondos Next Generation, uno de los dolores de cabeza del deporte español. Los adjudicatarios del plan de ayudas de la Unión Europea (UE) deberán cumplir con una sobrecarga legislativa para poder percibir dinero del fondo europeo, que bordea la subjetividad y carga de responsabilidad legal al solicitante de ayudas, según Antonio Rodríguez, letrado del Tribunal de Cuentas, en el II encuentro LaLiga de Derecho del Deporte 2022-2023. ¿El resultado? Una ralentización en el proceso adjudicatario.

 

El pliego establecido por la UE requiere a los demandantes del plan de ayudas establecer estrechos limites en las fechas de la adjudicación, no realizar daños en el medioambiente a través del contrato adjudicado y no incurrir en ningún tipo de fraude.

 

“La exhaustiva vigilancia y la ingente cantidad de responsabilidades con criterios no objetivos con las que tienen que cumplir los adjudicatarios está provocando una ralentización del proceso, que puede derivar en que sólo un 10% o un 15% de las ayudas se terminen gastando”, asegura Antonio Rodríguez.

 

El pliego de ayudas de la UE asegura que por el incumplimiento parcial o total del contrato, las entidades públicas deberán devolver con intereses el dinero percibido y el adjudicatario será responsable de ello. “Que España cumpla con unos retos y objetivos está recayendo sobre los adjudicatarios de las obras, algo que nunca antes había sucedido en la ejecución de una obra”, añade Rodríguez.

 

Además, los ponentes sostienen que la laxitud de las interpretaciones de lo que es o no perjudicial para el medioambiente o las declaraciones que deben firmar licitadores de contrato, que declaran sobre su responsabilidad cuestiones que quizás desconocen, provocan entorpecimiento a la hora de cerrar el plan de ayudas.

 

 

“Todo el mundo está a favor de que no se cometan infracciones de este tipo, aunque ahora se está creando un miedo a adjudicar contratos por la posibilidad de no cumplir con conceptos formales que nunca se habían llevado a cabo; el subvencionado nunca ha sido responsable de cumplir los hitos del que concede la subvención”, afirma el letrado Antonio Rodríguez.

 

Rodriguéz afirma que la gestión ha provocado que los fondos se gasten a un ritmo demasiado lento y muchas subvenciones queden vacías de adjudicatario. “Recomiendo a los que opten a las ayudas que sólo firmen lo que conocen o se cargarán de responsabilidades legales; por ejemplo, si dicen conocer la normativa actual en materia medioambiental, que la estudien a fondo”, concluye Rodríguez.

 

Una de las respuestas de la Unión Europea (UE) a la crisis del Covid-19 ha sido la creación de los fondos Next Generation, que repartirán entre 2021 y 2026 un total de 750.000 millones de euros a los países. España se ha quedado con 140.000 millones de euros en el reparto del pastel, y ahora los poderes públicos deben justificar el destino de estas partidas. El deporte español, que no queda fuera de la ecuación, dispone de 300 millones de euros sólo en 2022, que suponen un soplo de aire fresco para el sector, pero también un quebradero de cabeza.