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La Fifa plantea limitar las plantillas de los clubes y el gasto en fichajes

El presidente del regulador mundial, Gianni Infantino, aboga en una carta por prohibir la compra y posterior cesión de futbolistas para controlar el mercado e instaurará una mayor transparencia en el mercado de fichajes.

Palco23

11 jun 2018 - 10:17

La Uefa ha encontrado un aliado clave en su cruzada contra las irregularidades y los abusos en el mercado de fichajes. El presidente de la Fifa, Gianni Infantino, ha publicado una carta este fin de semana en la que considera que “ha llegado el momento de una revolución en el sistema de transferencia”. Y ahí propone cambios ya avanzados por la confederación europea: mayor transparencia en las comisiones y limitación del número de fichas por club, entre otros.

 

La misiva, publicada en el diario Le Parisien, argumenta que “el fútbol no puede darse el lujo de ver que las transacciones relacionadas con los jugadores causen dudas y sospechas en todo el mundo”. Una circunstancia que apenas ha cambiado pese a la introducción del sistema Fifa TMS, en el que todos los equipos deben introducir los datos relativos a traspasos internacionales pero no dentro de un mismo país.

 

El máximo dirigente del fútbol a nivel global está decidido a que “las tarifas pagadas a intermediarios y agentes también deben divulgarse y cumplir con un conjunto de reglas estrictas y claras”, si bien está por ver cómo chocaría esa reivindicación con las normas sobre privacidad y protección de datos. En última instancia, su voluntad es que el dinero de los traspasos no acabe en manos de muy pocos, y que los que realmente se beneficien sean los clubes de base, que hoy reciben un porcentaje muy escaso en concepto de derechos de formación.

 

Otro ámbito en el que no lo tendrá sencillo es en el de la limitación de fichas por equipo, cuestión que podría ir en contra de la libertad de mercado como algunos ya denunciaron con la prohibición de compartir la propiedad de los derechos federativos con inversores. No obstante, Infantino no dice cuántos jugadores debería ser el máximo permitido.

 

Y el argumento que utiliza es muy similar al de entonces: “No podemos aceptar que un club mantenga docenas de jugadores contratados, muchos de los cuales son cedidos a otros clubes que podrían ser rivales. Esto socava la credibilidad del juego y da lugar a la especulación sobre el valor de los jugadores que es éticamente y humanamente inaceptable”.

 

Tampoco aclara cuál es su propuesta de tope salarial, aunque proponga que “debe haber un límite para lo que un club puede comprometerse a gastar”. “Esta es la única forma de garantizar que el grupo de talentos se distribuya de manera más equitativa, que los clubes de formación sean debidamente recompensados”, concluye.

 

Un batería de reformas que, en su opinión, no sólo deberán ser consensuadas con los actores del fútbol, como sindicatos, competiciones y clubes, sino también con los gobiernos de los países y las distintas asociaciones internacionales. Todo para poner en orden un mercado que sólo en 2017 movió 6.370 millones de dólares en la compraventa de jugadores a nivel internacional, el doble que hace cinco años.