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Guillem López (UPF): “Hemos vuelto a vivir por encima de nuestras posibilidades”

El catedrático de la Universidad Pompeu Fabra augura un otoño duro para la economía española tras meses de gasto, liquidando la hucha de ahorro de la pandemia, y también imprevisible ante los vaivenes de la geopolítica. 

Guillem López (UPF): “Hemos vuelto a vivir por encima de nuestras posibilidades”
“Hay riesgo de profecía autocumplida, que la gente recorte el gasto pensando que viene la crisis y así la acabe agravando”

Marta Tamayo

01 sep 2022 - 05:00

Las voces que auguran un otoño duro se han multiplicado los últimos meses y la economía española se enfrenta, con la llegada del nuevo curso, a los primeros compases de una nueva recesión. El catedrático de economía de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) Guillem López Casanovas afirma que “hemos vuelto a vivir por encima de nuestras posibilidades” con un verano marcado por el gasto en ocio y el resurgir del turismo, que ha pulverizado la hucha de ahorro creada durante la pandemia. López Casanovas vaticina “malos tiempos para los gastos prescindibles”, otra tormenta para el sector servicios, cuando muchas de las empresas todavía no han recuperado los niveles de facturación anteriores a la pandemia. El empleo, con cifras positivas los últimos meses, también se presenta como la próxima víctima de la inflación ante los posibles recortes de las empresas para ajustar gastos.

 

Pregunta: Estos meses se ha hablado de recesión, inflación, subida de tipos… ¿Cómo se presenta el otoño en materia económica?

 

Respuesta: La inflación sostenida en la energía y los alimentos y el elevado gasto turístico, que se ha comportado como un bien de primera necesidad durante el verano, plantea una gran preocupación para el fin del verano. Hasta ahora había una elevada tasa de ahorro y se ha financiado el consumo y el ocio como un bien de primera necesidad. Vienen malos tiempos para las cosas prescindibles. En Alemania, ya han recortado las cosas prescindibles, por precaución. Nosotros no hemos recortado nuestro consumo y hemos vaciado la hucha. Mientras los demás se han protegido, nosotros hemos actuado como si no tuviéramos esa necesidad. Esto se debe a que muchas familias tenían el cojín del ahorro, lo que les ha permitido gastar lo que no ingresaban, si es para adquirir un bien de primera necesidad está bien, pero si es para un bien prescindible ya no es tan buen negocio.

 

 

P.: ¿Se moderará la inflación durante este trimestre?

 

R.: Veremos que se reducirá la cifra porque es una tasa que se compara con el año anterior, cuando los precios ya se empezaban a disparar. Es difícil hacer predicciones porque influirán factores geopolíticos, lo que le otorga elementos de aleatoriedad.

 

 

 

P.: ¿Vine una crisis como la de 2008?

 

R.: Hay que matizar que la que viene no es una crisis financiera, porque no son los bancos los que han contaminado la economía. Las consecuencias siempre suelen ser las mismas, la diferencia es la vía por la que hay que actuar. Con la caída del ritmo en la producción, es probable que la inversión se ralentice. Además, es probable que, a pesar de las buenas cifras que estamos viendo ahora, haya un incremento del paro. Una de las grandes diferencias que existe frente a la crisis de 2008 es que ahora contamos con los fondos europeos. Aunque pueden pasar dos cosas: que se apueste por enfoque más keynesiano o que haya que controlar los gastos.

 

 

P.: ¿Hay referentes históricos de una crisis así?

 

R.: Cada crisis es diferente. En esta ocasión hay un marcado componente geopolítico, por lo tanto, no dependes sólo de lo que tus haces, sino de lo que hacen los demás. Ahora, la economía globalizada hace que toques una pieza y todas se tambaleen.

 

 

P.: ¿Qué sectores serán los más afectados?

 

R.: En España, los sectores que se quejarán más serán los vinculados a los servicios. Cuando caiga el turismo, todas las inversiones serán más difíciles de rentabilizar. Además, los trabajadores de estos sectores contarán con un cojín económico muy dudoso, porque suele ser un trabajo de bajo valor añadido.

 

 

 

P.: ¿Cómo pueden prepararse las empresas?

 

R.: Hay riesgo de profecía autocumplida, que la gente recorte el gasto pensando que viene la crisis y así la acabe agravando. Además, por ahora la población no está actuando como si tuviera problemas económicos, pero, ahora, si pensabas comprarte un coche o de casa ya no lo vas a hacer.

 

 

P.: La inflación, la guerra, la crisis de la cadena de suministro… ¿Cuál es el mayor riesgo para la economía española?

 

R.: Nos hemos acostumbrado a vivir por encima de nuestras posibilidades. Hemos contado con una tasa de ahorro que no hemos construido nosotros directamente, sino que ha venido con los ertes y los fondos europeos. 

 

 

P.: ¿Como en la Gran Recesión?

 

R.: En 2008 se dijo que vivimos por encima de nuestras posibilidades porque nadie creía que la economía pudiera ir a peor, no existía esa expectativa en los años del pelotazo. Los últimos meses hemos adquirido la costumbre de gastar lo que no estábamos ingresando y no hemos hecho los deberes de transformar la economía.

 

 

P.: Ante este escenario, ¿qué medidas hay que reclamarle a la Administración?

 

R.: Tiene que optar por políticas de acompañamiento. Hay que identificar cuáles son los colectivos vulnerables y ajustar son las políticas necesarias para sostenerlos. La gente de alto poder adquisitivo no sufrirá tanto porque lo que subirá de precio serán los bienes básicos, algo que no supone tanto en su lista de la compra.