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España pierde competitividad en el año del Covid-19: cae tres posiciones lastrada por el paro

El país ha obtenido el puesto 39 de entre los 64 países analizados por Institute for Management Development (IMD), donde se valora la actividad económica, la eficiencia gubernamental y empresarial y las infraestructuras.

Marta Tamayo

24 jun 2021 - 04:54

España pierde competitividad en el año del Covid-19: cae tres posicione lastrada por el paro

 

 

España, menos competitiva que hace un año. El Covid-19 le ha pasado factura a la economía española y ha caído en el ránking de los países más competitivos que analiza el desarrollo económico, la eficiencia política y empresarial y las infraestructuras de 64 países, realizado por el Institute for Management Development (IMD) con datos proporcionados por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (Ceoe).

 

Con ello, España se sitúa en la parte baja de la tabla y alcanza su puesto más bajo desde 2017. Uno de los principales factores que ha lastrado el desempeño de la economía española ha sido su tasa de paro, que sitúa a España en el puesto 54 de 64. Aún más bajo ha sido su clasificación en finanzas públicas, categoría en la que sólo seis países se han posicionado por debajo.

 

En el conjunto de su actuación económica, España ha alcanzado el puesto 42 de la tabla, once posiciones por debajo de la anotada en 2020 y la más baja desde 2017. Aun así, en uno de los subgrupos de esta categoría alcanza su mayor posición: es el país número 16 en inversión internacional.

 

En eficiencia del Gobierno, la entidad sitúa España en el puesto 49 de la clasificación. El único subgrupo de la categoría donde se coloca en la mitad alta de la tabla es el marco social, mientras que, en finanzas públicas, donde ocupa el puesto 58; política de impuestos, con el 52; marco institucional con el 37, y legislación empresarial, con el 44, se sitúa en la parte baja de la clasificación.

 

 

 

 

Por su parte, en la eficiencia en los negocios, España ocupa el puesto 39. La clasificación viene lastrada por el mercado de trabajo, donde la economía española ocupa el puesto 47, el mismo puesto que en prácticas de gestión, mientras que en actitud y valores ocupa el puesto 48. Algo mejor clasificados han resultado la productividad y eficiencia y las finanzas, que se sitúan sobre el puesto treinta.

 

La mejor nota que obtiene España es en infraestructura. Esta categoría analiza factores como la infraestructura tecnológica, científica, la educación o la salud y el medioambiente. En este caso, España se ha mantenido en el puesto 26, el mismo que ocupa desde hace tres años.

Según la entidad, a España se le presentan varios retos que le permitirían escalar posiciones para el próximo año. Entre ellos se encuentran mejorar el clima empresarial para reactivar la inversión, impulsar la digitalización y la investigación científica y mejorar el mercado de trabajo modificando las políticas a través del diálogo social, aunque no apuntan hacia donde deben dirigirse las reformas.

 

Otros puntos sobre los que incide el informe son en que se debe preservar y fortalecer el sector empresarial. Además, la entidad apunta que España debe aupar un renacimiento de su industria, apostando por sectores con valor añadido.

Por otro lado, entre las mayores fortalezas de la economía española se encuentra la calidad de sus infraestructuras, una fuerza de trabajo preparada, costes competitivos, un alto nivel educativo y una actitud abierta y positiva.

 

Europa domina, China despega y Estados Unidos se mantiene

El podio de los países más competitivos del mundo es europeo. Suiza se ha convertido, por primera vez en 33 años de historia del ránking de IMD, en el país más competitivo de los 64 analizados. Le siguen Suecia, Dinamarca y Países Bajos, y cerrando el top 5 se encuentra el primer país asiático: Singapur, que en la pasada edición coronó el ránking.

“Este año, la lista expone el impacto de la pandemia alrededor del globo”, señalan desde IMD. “La investigación ha encontrado cualidades como la inversión en innovación, la digitalización, el bienestar y un mayor impulso a la cohesión social han ayudado a los países a capear mejor la crisis”, añaden desde la entidad.

 

El estudio apunta que los países que construyeron un cierto “amortiguador económico” antes de la pandemia obtuvieron mejores resultados, independientemente de los niveles de infección que contaran. “Aunque Suiza tardó en luchar contra la pandemia, no ha puesto en peligro su futuro crecimiento económico porque ha mantenido una estrategia financiera disciplinada al no gastar demasiado”, sostiene Arturo Bris, director de IMD World Competitiveness Center.

 

 

 

 

Para Bris, Suiza cuenta con los beneficios de ser un país europeo, pero no ha sido lastrada por ser miembro de la Unión Europeo como les ha sucedido a otros países del continente. Francia se ha situado en el puesto 29 de la tabla, y Alemania en el puesto número 15. En el caso de Reino Unido, que ya no forma parte de la UE, ha subido un puesto, hasta el número 18.

 

Más allá del continente europeo, China ha logrado la mayor clasificación obtenido nunca en el ránking, hasta alcanzar el puesto quince, mientras que Estados Unidos se ha mantenido cerrando el top 10.

 

“Sin embargo, China no se encuentra entre las diez economías más competitivas a pesar de su tamaño y potencial de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB)”, señala el directivo. “Pero de esto se trata la competitividad, la prosperidad, no necesariamente el crecimiento”, apunta Bris.