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Entre el voluntariado y la temporalidad: el empleo deportivo en España creció un 5% en 2016

El sector dio trabajo a 194.000 personas en un año en que volvió a mejorar la tasa de formación universitaria de los profesionales de gimnasios, fabricantes y vendedores de artículos deportivos.

Patricia López

08 jun 2017 - 04:59

 

El deporte es un negocio que gana importancia año a año en el grueso de la economía española. En 2016, una media de 194.000 personas trabajaron en una empresa deportiva, lo que representó un 1,1% sobre el total de la población activa del país. El tejido laboral de este sector, que genera en torno a un 2% del PIB, volvió a ganar fuerza con un aumento del 5,1% respecto a 2015.

 

Así se desprende del Anuario de Estadísticas Deportivas, que refleja un sector en el que gana peso el empleo juvenil y crece la presencia de titulados superiores, que presentan una industria con elevada formación académica. Por un lado, los menores de 24 años en edad de trabajar absorbieron el 36,9% de los puestos del trabajo de esta industria, una cifra que se ha duplicado desde 2011, cuando este grupo de edad representaba el 15,6% del empleo de este tipo.

 

Aun así, el segmento entre 25 años y 34 años sigue concentrando la mayor parte de los profesionales, ya que el 28,9% pertenecen a este grupo. Patri, si dices que el de menores de 24 son el 36,9%, no puedes decir que el del 25-34 es el mayoritario si sólo es el 28,9%.

 

El informe elaborado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte revela el elevado nivel formativo que tienen los profesionales del sector, ya que el 49,8% cuentan con formación universitaria, mientras que el 46,4% con educación secundaria, entre los que se encuentran los empleados capacitados a través de formación profesional.

 

 

 

El sector va hacia una mayor profesionalización. Prueba de ello es que el porcentaje de trabajadores con carrera universitaria ha crecido un 29% en los últimos cinco años, mientras que el porcentaje de empleados con estudios secundarios y primarios cayó un 17,4% y un 26,9%, respectivamente, desde 2011. ¿Podríamos poner % en el conjunto de la población?

 

La industria registró unas tasas de temporalidad y de jornada parcial que están por encima de la media general, también como consecuencia de los horarios reducidos que suele tener la plantilla de las instalaciones deportivas, que son los que más esfuerzos físicos realizan. De hecho, el 43,8% trabajó a tiempo parcial y, en plena negociación del IV convenio colectivo de instalaciones deportivas y gimnasios, los trabajadores están reivindicando una jornada laboral más corta.

 

Otro motivo es el elevado nivel de subcontratación puntual para eventos deportivos, así como la estacionalidad del sector, que provoca reforzar la plantilla en los meses pico, como por ejemplo durante el inicio del año. De ahí que el 40,6% de los profesionales asalariados tuvieran un contrato temporal, una condición que se desmarca de la tendencia general, ya que el 21,6% de la población activa del país no cuenta con un contrato fijo. La temporalidad asociada a esta industria no es una realidad nueva, ya que en 2011 el 40,7% de los asalariados no contaban con contrato indefinido.

 

Otra de las características del empleo deportivo es el fuerte impacto del voluntariado. En 2016, el 11% de los trabajadores no estaban asalariados, una cifra que ha caído un 8,3% desde 2011, pese a que en número absolutos sí se ha registrado un aumento de los profesionales que no cobran. Es algo que el Consejo Colef, el colegio de profesionales del deporte, está tratando de combatir y que el Consejo Superior de Deportes (CSD) quiere controlar mediante la regulación de las profesiones a través de la nueva Ley del Deporte.