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El viajero nacional, ¿un salvavidas para rescatar al turismo deportivo en España?

Los españoles que viajaron al extranjero para practicar deporte apenas gastaron 328 millones de euros en 2019, por lo que las campañas de sensibilización marcarán que se pueda recuperar parte del gasto turístico deportivo.

Patricia López

06 may 2020 - 04:59

El turismo internacional es vital para el negocio, ya que genera el 65,7% del gasto turístico deportivo en España

 

 

Son malos tiempos para el sector turístico. Si al miedo a viajar que genera la pandemia del Covid-19 se suma el freno al gasto por la crisis económica que pueda suponer, el resultado de la ecuación no es alentador para una industria que genera el 12,3% del PIB del español. “El estímulo del turismo nacional va a ser lo primero, el turismo internacional costará más”, admitía recientemente la ministra del ramo, Reyes Maroto. Pero, ¿realmente logrará el viajero nacional salvar al turismo deportivo en el país?

 

En 2019 el gasto turístico en España alcanzó un total de 140.434 millones de euros, y el 65,7% lo generaron los extranjeros que visitaron el país, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El turismo activo, que representa un 1,61% del total, movió 2.258 millones de euros y también fue dependiente del viajero internacional. Prueba de ello es que el 65,7% del gasto procedió de los bolsillos del turista extranjero, por los 824,5 millones (el 34,3%) que generaron los residentes que se animaron a viajar para practicar senderismo, ciclismo, esquí o correr un maratón en España.

 

Es decir, que el turismo español, incluido el deportivo, depende en gran medida del viajero internacional, que realiza viajes más largos y que suponen un mayor impacto turístico. Es una situación que, a la inversa, no es tan problemática y los datos revelan que redirigir esa actividad hacia senderos cantábricos, zonas de surf canarias o los campos de golf de la Costa del Sol apenas serviría para mitigar la fuga de visitantes extranjeros.

 

 

 

 

En 2019, 613.984 residentes optaron hacer este tipo de viajes fuera de España, y sumaron 2,9 millones de pernoctaciones y 328,2 millones de euros. Es decir, que sólo podría cubrirse un 15% de lo que previsiblemente se pierda. Eso, teniendo en cuenta que se pudiera redirigir todo este movimiento en su totalidad. Son cifras que no invitan al optimismo de cara a la temporada de 2020, aunque el sector está centrando sus esfuerzos en presentarse como la opción de proximidad para los ciudadanos que residen en el país.

 

En esos términos se refirió la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, al admitir a El País que “la rentabilidad del sector turístico sin duda se va a ver mermada porque no vamos a tener la capacidad de movilizar a esos 84 millones de turistas internacional; de ahí la importancia del consumo nacional”.

 

A ese tipo de viajero apunta el presidente de la Asociación de Empresas de Turismo Activo (Aneta), Óscar Santos, quien admmitió  una entrevista con Palco23 que “no debemos escatimar esfuerzos en dirigirnos a la demanda interna”. Si bien el Covid-19 genera un contexto sin precedentes, a tenor de las cifras de gasto y viajeros deportivos de 2019, el turismo nacional podría atraer a quienes optaban por viajar al extranjero para hacer deporte.

 

 

 

 

“Los residentes serán nuestros aliados; debemos transmitir tranquilidad y seguridad, y es mucho más sencillo hacerle llegar ese mensaje al turista nacional que al de fuera”, apuntaba Santos. Más difícil lo tendrán competiciones populares que habían basado su crecimiento en el viajero internacional, como los maratones de Barcelona y Valencia, que en próximas ediciones deberán defender muy bien la seguridad de venir a correr a España.

 

Lo mismo sucede con el golf, si bien puede ayudar el hecho de que sea una actividad que se practica al aire libre y que permite respetar la distancia física entre jugadores. Con todo, la presidenta de la Asociación Española de Campos de Golf (Aecg), Claudia Hernández, afirma que “los campos turísticos, que en otras épocas del año son los potentes porque van acompañados de resorts, son los que ahora más están sufriendo y los que más van a tardar en recuperarse”.

 

 

 

 

Se apunta a Canarias y Baleares como destinos más demandados una vez los españoles puedan volver a viajar. Son dos de las regiones donde el contagio del virus está más controlado y, a su vez, dos territorios que tradicionalmente han firmado volúmenes de turistas deportivos elevados. Canarias presenta le gasto por persona y día más elevado, con 113,9 euros por jornada y viajero residente en 2019. De hecho, los residentes deportivos que eligen Canarias gastan más al día que quienes viajan el extranjero. En concreto, 3 euros más por jornada, según aclara el INE.

 

Sin embargo, la región que más negocio turístico deportivo y nacional generó fue Cataluña, con 164,4 millones de euros en 2019. Sólo esta región representó cerca del 20% del gasto turístico deportivo de residentes el año pasado, según datos del INE. Aunque el gasto por persona y día fue de 75,5 euros, el ser la región que más viajeros (942.817 viajes y 2,1 millones de pernoctaciones) registró le permitió ser la que más facturó.

 

El Gobierno ha comentado en numerosas ocasiones su afán por querer convertir su modelo turístico en una oferta sostenible y de calidad que genere mayor impacto al país, y el deporte quiere jugar ese papel. Las cifras juegan a su favor: un viajero deportivo en España gasta 82,5 euros al día, mientras que el turismo de sol y playa 48,9 euros diarios por persona.