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El deporte, ante un nuevo confinamiento: Ertes y renegociación de alquileres, en el punto de mira

El sector del fitness se prepara para la posibilidad de volver a cerrar los clubes, como ha ocurrido en Lleida o con los centros municipales en L’Hospitalet de Llobregat. Ante esa situación, se ha pedido al Gobierno prorrogar los expedientes de regulación de empleo hasta diciembre.

P. López

16 jul 2020 - 04:57

El deporte, ante un nuevo confinamiento: Ertes y renegociación de alquileres, en el punto de mira

 

 

Con 120 brotes activos en España, la industria del deporte se prepara para la posibilidad de tener que echar freno a su actividad por segunda vez en lo que va de año. Las empresas del sector trabajan con distintos escenarios y, si bien admiten que la incertidumbre y la prudencia protagonizan cada una de las previsiones, en el forecast de las principales cadenas de gimnasios ya figura el posible cierre por un periodo de quince días.

 

Esas dos semanas de confinamiento son las que ha decretado la Generalitat de Catalunya en Lleida y el Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat en los tres barrios donde más han repuntado los casos. En ese municipio el lockdown afecta a los centros deportivos municipales, mientras que las cadenas privadas esperan seguir operando salvo que la Generalitat obligue a lo contrario.  

 

Lo mismo ha ocurrido en otras zonas de España, como en Galicia, donde por el momento las cadenas no han dejado de operar. “Se redujo el aforo, pero, al no alcanzar esas cifras, hemos podido seguir prestando servicio”, explica Roberto Ramos, consejero delegado de BeOne, el principal operador en Galicia y uno de los que más centros tiene en España.

 

 

 

 

Si bien las cadenas de gimnasios prevén que el confinamiento no volverá a ser a escala nacional, son varias las que están diseñando una hoja de ruta para capear el temporal en el caso de que el confinamiento se recorte en el ámbito local, provincial o autonómico. “Es algo que ya está pasando, aunque no nos haya afectado de manera directa”, reconoce un directivo de una de las principales cadenas de gimnasios del país.

 

“Desde la falta de recursos por la caída de ingresos hasta el pago del alquiler y a los empleados; nos preocupa todo si no podemos abrir”, afirma Felipe Pascual, fundador y consejero delegado de la cadena de estudios de entrenamiento personal Sano Center. Entre el 30% y el 40% de los gastos de la compañía van a pagar el personal, por el 30% que se destina al pago del alquiler.

 

“Si cerramos, lo que más nos preocupa es pagar, así que estaremos sujetos a cualquier expediente de regulación que permita la Ley, y entendemos que se tendrá que ofrecer una solución”, afirma, poniendo el foco en la imposibilidad de poder solicitar otro Erte por fuerza mayor. “Tendrá que ser por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas (Etop)”, anticipa Pascual.  

 

La mayoría de las cadenas han reincorporado a su personal, ya sea a tiempo completo o a tiempo parcial, lo que ha permitido desafectar a parte de los empleados. Hasta el 30 de septiembre las compañías tienen la opción de volver a afectar a su plantilla si tienen que volver a cerrar, y la patronal del fitness Fneid está trabajando junto con la Ceoe para ampliar el plazo hasta el 31 de diciembre. De ser así, las empresas podrían afectar o recuperar del Erte a los empleados tantas veces como sea necesario, pero superado ese plazo la Ley no permite volver a solicitar un Erte por fuerza mayor.

 

 

 

 

BeOne es la cuarta cadena de gimnasios que más trabajadores tiene en España, con 1.200 empleados. “Desconocemos si habrá un nuevo confinamiento, pero debemos ser previsores y, en el caso de que lo haya, solicitaremos un Erte objetivo y estaremos atentos a si es que un se crea una legislación especial en material laboral por el Covid”, afirma Ramos. La Fneid estima que los centros deportivos en España suponen, entre empleos directos e indirectos, más de 214.000 puestos de trabajo.

 

Tanto las cadenas de gimnasios como los retailers afirman que volver a confinar a parte de la población implicará replicar las medidas que tomaron en marzo, como la renegociación con proveedores y propietarios de los locales. En el caso de Sano Center, se negoció con los caseros una renta reducida, que en algunos casos ha sido de ente el 50% y el 70% hasta el 31 de agosto, y del 25% hasta el 31 de diciembre.

 

Enjoy Wellness, por su parte, es una de las cadenas que trazó un plan de contingencia hace meses contemplando los rebrotes. “Ya se hablaba de ello y teníamos que hacer previsiones; contamos con pulmón financiero y caja para aguantar una situación tan dañina, pero tememos volver a cerrar y no generar el fondo de comercio deseado, ya que en once meses debemos que empezar a pagar los intereses de los créditos ICO”, afirma el cofundador y director general de la compañía, Óscar Tejada.

 

 

 

 

Hasta ahora, los focos más intensos se ubican en Lleida (donde, junto a otros siete municipios, se ha decretado el confinamiento domiciliario) y L’Hospitalet de Llobregat (la segunda ciudad más poblada de Cataluña), donde se ha pedido a los vecinos de los barrios de La Torrassa, La Florida y Collblanc que no salgan de casa, aunque con excepciones. Por ejemplo, se puede salir a hacer deporte con otros miembros del grupo de convivencia, pero se prohíbe la práctica deportiva en grupos de más de diez personas, así como la organización de eventos deportivos.

 

Si bien Lleida no es un territorio estratégico para la mayoría de las cadenas, algunas, como Viding y DiR, han aprovechado la falta de competencia que hay para abrir instalaciones que ahora han tenido que volver a cerrar. En el caso de L’Hospitalet de Llobregat la situación es distinta, especialmente si el rebrote acaba afectando a todo el municipio y el Ayuntamiento pide el confinamiento total. En tal caso, Viva Gym, Anytime Fitness, Metropolitan y McFit tendrán que seguir la estela de los centros municipales y cerrar sus puertas.

 

Plan de respuesta temprana a los rebrotes

 

La mayoría de las comarcas catalanas ha registrado en los últimos días un aumento de nuevos casos de Covid-19, en municipios del área metropolitana de Barcelona como Badalona, Santa Coloma y Cornellà, así como en Girona, Figueres, Manresa y Balaguer. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, planteó ayer en una entrevista en TV3 “dar un pequeño paso atrás” en la capital catalana para evitar la propagación del virus, mientas que en Lleida el comercio ha vuelto a la fase 0 desde la medianoche del martes.

 

El Ministerio de Sanidad también contempla también el cierre de comercios para controlar los brotes, evitando la declaración de un nuevo estado de alarma. El martes, Sanidad presentó un borrador del Plan de respuesta temprana en un escenario de control de la pandemia por Covid-19, que identifica una serie de medidas que podrían tomar las comunidades autónomas, que tienen ahora las competencias, para controlar los brotes.

 

El documento, que está previsto que se apruebe hoy jueves por el consejo interterritorial, prevé la posibilidad del “cierre preventivo de establecimientos, servicios e industrias”, así como la determinación de condiciones previas del funcionamiento de los establecimientos, como el límite de aforo, entre otras, que para los gimnasios es del 50% en la nueva normalidad.

 

Sanidad propone un esquema para la activación progresiva de estas medidas, que contempla el confinamiento, la limitación de la movilidad y el cierre de establecimientos “con elevada asistencia de personas” si se produjera una transmisión comunitaria no controlada.