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Ecommerce, teletrabajo y menos experiencias: ganadores y perdedores del mundo post Covid-19

Morgan Stanley ha analizado las seis macrotendencias que cambiarán por el impacto de la crisis del coronavirus y las compañías más afectadas por ellos.

Iria P. Gestal

21 jul 2020 - 04:59

Ecommerce, teletrabajo y menos experiencias: ganadores y perdedores del mundo post Covid-19

 

 

Incluso en una crisis como la del coronavirus hay quien gana y quien pierde. El coronavirus no solamente ha confinado a casi todo el planeta y arrastrado a la economía a su peor crisis desde la Gran Depresión: también ha sacudido los hábitos de consumo e instaurado nuevas costumbres que perdurarán mucho más allá de la crisis sanitaria. Pero, ¿quién saldrá ganando en este nuevo escenario? ¿Qué sectores capitalizarán esta transformación y cuáles se verán perjudicados?

 

Decenas de analistas de Morgan Stanley, que supervisan diferentes sectores, han descrito seis macrotendencias que se quedarán tras la crisis del coronavirus y que tendrán un gran impacto en el mercado.

 

Estas macrotendencias son, según la compañía, el resultado de “la suma de millones de elecciones individuales y de cómo estas decisiones pueden cambiar los gustos y preferencias del consumidor en el futuro”. El estudio se centra en el mercado estadounidense y en cómo estas tendencias afectarán a distintas compañías cotizadas en la bolsa de Nueva York.

 

 

 

 

Más trabajo desde casa: gana el hogar, pierde la oficina

 

La primera de estas macrotendencias que dejarán el coronavirus es el trabajo desde casa. Actualmente, un 50% de los trabajadores de Estados Unidos están trabajando desde casa y, aunque algunos regresarán a las oficinas tras la crisis sanitaria, Morgan Stanley cree que “el experimento ha sido un éxito y eso supondrá un cambio en la ubicación de los trabajadores cuando la amenaza del coronavirus sea sólo un recuerdo”.

 

El impacto más directo será sobre el sector del real estate especializado en oficinas, donde la caída de la demanda puede lastrar las tasas de absorción “durante un tiempo”, dice Morgan. Además, que haya menos trabajadores en oficinas supondrá también menos reuniones en persona, y por tanto menos ocupación en los hoteles, menos viajes de negocio y menos salas de reuniones.

 

 

 

 

Además, la reducción de los trayectos de casa a la oficina lastrará la publicidad en radio dirigida hacia este público y habrá menos cafés matutinos. ¿Los ganadores? Las socimis especializadas en residencial a las afueras, la publicidad online y las empresas de paquetería, que podrían cobrar más al realizar envíos a zonas con menor densidad de población (los domicilios en lugar de las oficinas).

 

Morgan Stanley también destaca que “más tiempo en casa también puede significar más gasto en el hogar”. En este sentido, la compañía asegura que “nos sorprendió lo resilientes que han sido hasta ahora los muebles para el hogar y los gastos en reformas en la recesión más profunda de nuestras vidas”.

 

Ecommerce: más poder para los gigantes del online, menos para los apalancados en el ladrillo

 

El aumento del trabajo desde casa y las medidas de seguridad impuestas por el coronavirus también serán un motor de crecimiento para el comercio electrónico. A la tendencia ya existente se suma “la aversión al riesgo de los consumidores”, subraya Morgan, lo que podría reducir las salidas del domicilio para comprar.

 

“Es poco probable que los consumidores que han cambiado al comercio online ahora vuelvan a comprar únicamente en persona, incluso cuando haya pasado la amenaza del coronavirus”, destaca el informe.

 

Esto supone una gran oportunidad para los gigantes del ecommerce, especialmente los que, como Amazon o Alibaba, cuentan con servicios para pymes, que tarde o temprano tendrán también que acelerar su digitalización.

 

También se beneficiarán proveedores logísticos y de última milla y socimis especializados en el sector industrial. En cambio, se verán penalizados los retailers tradicionales con una gran infraestructura física, las empresas sin capacidad para escalar una oferta digital y los propietarios de locales comerciales.

 

 

 

 

El ‘boom’ del online llega a los servicios: crecen el juego y la banca online

 

Los cambios de consumo por el coronavirus pueden hacer que el crecimiento del comercio electrónico, hasta ahora centrado en la compraventa de bienes, llegue también al consumo de servicios. En este sentido, la crisis podría suponer un motor para el desarrollo de la telemedicina, los juegos y apuestas online o la banca digital. En cambio, se verían perjudicados negocios como el real estate o la construcción, ya que su actividad está muy vinculada a un activo físico.

 

Esto entronca con otra tendencia apuntada por la consultora: la reticencia a asistir a eventos públicos y lugares concurridos como casinos, conciertos o restaurantes. Esto provocará, según Morgan Stanley, un incremento de la legalización de los juegos de azar y apuestas deportivas online para aumentar la recaudación fiscal. En Estados Unidos, 41 de los 51 estados tienen casinos, pero sólo seis han legalizado los juegos de azar online y 24 permiten las apuestas deportivas a través de la Red.

 

Sólo en lo que va de 2020, Virginia ha firmado la ley de apuestas deportivas y Oklahoma y Washington han dado pasos en ese sentido. Morgan Stanley prevé que, a finales de este año, 38 estados permitan las apuestas online y once permitan los juegos de azar en Internet, con lo que el tamaño de mercado se incrementaría de 1.500 millones de dólares en 2019 hasta 12.000 millones en 2025.

 

Esta tendencia beneficiaría a grupos como DraftKings, un proveedor estadounidense de apuestas deportivas y juegos online; Penn National Gaming, un operador especializado en casinos y pistas de carreras y dueño del 36% de Barstool Sports, y a los gigantes de la industria de los casinos en Las Vegas como Eldorado Resorts y Boyd Gaming.

 

 

 

 

Más tecnología y más ESG

 

El informe apunta también otras dos megatendencias más: el aumento de la tecnología como vector de la transformación y la importancia de los factores medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG, en sus siglas en inglés) y la sostenibilidad.

 

La tecnología permite cambios en los modelos de negocio a una escala que era imposible en la anterior recesión”, señala la empresa. En este sentido, Morgan Stanley ve oportunidades para empresas de software y semiconductores, mientras que las de hardware o IT se verán más perjudicadas.

 

Por último, la compañía anticipa que la crisis del coronavirus catalizará un aumento del foco en los factores ESG y la sostenibilidad. En concreto, Morgan Stanley prevé “cambios en la gestión del capital humano y las redes de seguridad social, ya sean exigidas o no por ley”.

 

Además, destaca que las implicaciones el Covid-19 puede tener en la trayectoria del cambio climático y la descarbonización serán “un elemento crítico” a tener en cuenta para la mayoría de sectores.