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Wimbledon vuelve a abrir sus puertas tras un año en blanco

El All England Lawn Tennis and Croquet Club (Aeltc), organizador del torneo, fue la única entidad deportiva que tenía un seguro contra pandemias, por lo que recibió 174 millones de libras (200,8 millones de euros) tras la cancelación del evento el año pasado.

Albert Ferrer

28 jun 2021 - 04:48

Wimbledon vuelve a abrir sus puertas tras un año en blanco

 

 

El evento más chic del circuito tenístico vuelve a escena. Del 28 de junio al 11 de junio tendrá lugar la edición 134 del Campeonato de Wimbledon, celebrado en las pistas de hierba del All England Lawn Tennis and Croquet Club (Reino Unido). Tras haberse suspendido la edición del año pasado a causa del Covid-19 y siendo la primera vez que se interrumpe desde la Segunda Guerra Mundial, los aficionados podrán volver a ver in situ sobre el tapete verde vestidos de blanco a Roger Federer, Novak Djokovic, Stefanos Tsitsipas o Daniil Medvedev, con la ausencia destacada del campeón de 2008, el español Rafael Nadal.

 

Este año, el principal reto del evento es conseguir el mayor número de espectadores presenciales posibles y mantener la audiencia de otros años. Hace poco más de diez días, la organización del Grand Slam confirmó que, tras haberse reunido con el Gobierno de Reino Unido, el evento podrá contar, como mínimo, con un aforo del 50% en las gradas, que se prevé aumentar hasta el 100% en las rondas finales, a partir de cuartos de final.

 

La última edición del torneo londinense, celebrada en 2019, obtuvo 614 millones de espectadores a través de medios audiovisuales, asegurándose un importante retorno económico a través de la empresa IBM, que desde hace 30 años es la responsable de la infraestructura digital del torneo. La asistencia fue de 500.397 personas durante los catorce días de torneo, la segunda cifra más alta de la historia de Wimbledon.

 

La llegada del Covid-19 provocó el aplazamiento o ejecución con restricciones de los otros Grand Slams, perjudicando de forma notable la partida de ingresos de todos ellos (el Open de Australia fue el único que pudo disputarse con cierta normalidad al tener lugar en enero). Wimbledon, que fue el único que se tuvo que suspender, fue el que mejor parado salió de los tres, ya que tenía contratado un seguro antipandemias.

 

 

 

 

Por ello, el Aeltc consiguió cerrar el ejercicio 2020 con un beneficio neto de 4,6 millones de libras (5,3 millones de euros), un descenso del 4,1% respecto al año 2019, pero pudo hacer un balance de un año anómalo de forma positiva, algo que no ocurrió ni en el US Open ni en Roland Garros.

 

El evento se disputará con algunas de las limitaciones que ha generado la pandemia, por lo que solo podrán acceder al recinto aquellas personas que, al comprar la entrada, traigan consigo un certificado de vacunación o una PCR negativa. Además, la mascarilla no será obligatoria para el público que asista a los encuentros del All England Tennis Club.

 

Siguiendo con las burbujas en las que vivían los tenistas en los últimos Grand Slams, la organización ha prohibido alquilar como era costumbre las casas cercanas al club británico donde solían alojarse Djokovic, Federer o Nadal. Como consecuencia, el Aeltc ha escogido dos hoteles en los que se concentrarán los jugadores y su staff y familiares, impidiendo que se mezclen con los aficionados y restringiendo muchos de sus movimientos, pudiendo ir del hotel al club y viceversa.

 

Otro de los cambios que adoptará el Grand Slam británico es el descanso en domingo tras la primera semana de competición. Por ello, a partir de la próxima edición desaparecerá el Middle Sunday y el Manic Monday, tras las numerosas quejas de los vecinos al celebrar los ocho partidos de octavos de final del cuadro femenino como del masculino en un único día.

 

 

 

 

El prize money de Wimbledon ha seguido el mismo camino que otros torneos del circuito, si bien el porcentaje en el descenso ha sido menor debido al músculo financiero que aportó el cobro del seguro antipandemias. Aun así, el torneo repartirá un total de 35 millones de libras (40 millones de euros) en esta edición, un descenso del 5,2% respecto a la edición de 2019, cuando se repartieron 36,9 millones de libras (42,8 millones de euros).

 

Los premios en metálico también descienden en las rondas finales, donde los ganadores en el cuadro masculino y femenino se llevarán este curso 1,7 millones de libras (1,9 millones de euros), en comparación con los 2,3 millones de libras (2,6 millones de euros) percibidos en 2019.

 

En consecuencia, los premios por superar las primeras rondas han aumentado respecto a la última edición, incrementando un 17,5% sólo por superar la fase previa, hasta 25.500 libras (29.631 euros). También está previsto que aumenten en un 17% los premios para el evento en silla de ruedas.