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Pirineos 2030, ¿un trampolín para impulsar la base de los deportes de nieve?

La candidatura a los Juegos Olímpicos de Invierno 2030 de Cataluña y Aragón podría ser un incentivo para apuntalar una tradición histórica en zonas como los Pirineos y Sierra Nevada e incrementar el número de practicantes.

Pirineos 2030, ¿un trampolín para impulsar la base de los deportes de nieve?
De los más de 200 clubes que existen en España, entre el 60% y el 70% se concentran entre Cataluña y Aragón.

Albert Martínez

04 abr 2022 - 05:00

Pirineos 2030, ¿una herramienta para consolidar los deportes de nieve en los Pirineos? Los Juegos Olímpicos de Invierno que planean Cataluña y Aragón podrían apuntalar una tradición que comenzó en sendas regiones en 1908, cuando un centro de excursionistas decidió descender Rasos de Peguera.

 

La candidatura presentada por la Generalitat catalana y el Gobierno de Aragón puede ser el incentivo necesario para que la base de este deporte despegue, con programas de desarrollo de infraestructuras e iniciativas dedicadas al deporte.

 

Los Juegos también permitirían, según Olmo Hernán, director general y deportivo de la Real Federación Española de Deportes de Invierno (Rfedi), que los niños que conforman la base de los deportes de invierno conozcan a profesionales de la nieve. “Cuantos más referentes tenga la gente joven entre los deportistas, más querrán parecerse a ellos, por eso la iniciativa de los Juegos Olímpicos es fundamental para nuestro desarrollo futuro”, explica a Palco23.

 

“Nuestro objetivo es apuntalar la actividad deportiva en los colegios, enseñando los deportes de nieve a los niños, mediante convenios con las escuelas”, recuerda, insistiendo en la necesidad de coordinarse con las federaciones autonómicas, clubes de esquí e instituciones de enseñanza.

 

De los más de 200 clubes que existen en España, entre el 60% y el 70% se concentran entre Cataluña y Aragón. El resto de las zonas transitadas por los deportistas de invierno son la cordillera cantábrica, Sierra Nevada y Navacerrada, en Madrid. Algunos de los clubes de renombre en la zona pirenaica española son Associació Esportiva Pallars, La Molina Club d'Esports. MAF Esquí Club, Esquí Club Tecalp, White Camps Ski Club o Cejca.

 

 

En la temporada 2020-2021, la Rfedi contaba con 3.782 federados, un 0,8% menos que en el año del Covid-19, pero un 1,5% y un 0,3% más que en 2018-2019, año en el que dio el gran salto, con un incremento del 7% en licencias. Además, la base se ha incrementado notablemente en los últimos años y la federación ya cuenta con cerca de 2.000 licencias que corresponden a deportistas menores de dieciséis años.

 

En el conjunto del Pirineo catalán, los programas de acuerdos entre pistas de esquí y escuelas, mediado por el Gobierno catalán, ha beneficiado a 2.474 alumnos de 61 centros educativos de las provincias pirenaicas. Desde su creación en 2013, 7.200 chicos y chicas de primaria han podido practicar deportes de nieve gracias a estos programas.

 

Parte del crecimiento de la base de los deportes de nieve en los últimos años se debe al patrocinio de tres empresas: Audi, que desde hace quince años pone nombre a la Copa de España; Iberdrola, que impulsa el papel de la mujer en el sector y Movistar, que ha creado un circuito de snowboard y freestyle por toda España en el que los jóvenes viajan acompañados de sus deportistas de referencia.

 

 

Además, la Rfedi cuenta con marcas del sector de la montaña y la nieve como patrocinadores técnicnos como Leki, Salomon, Rossignol, Merrell, Head, Descente, Lange, Dynastar, GSG, Cabon Zero, Swany, Mico, Liski o Protest, patrocinadores nutricionales como Enervit o Carmex, de recuperación y fisioterapia como DJO o Sportlast o la estación indoor de Madrid, Snozone.

 

Si bien en España el esquí alpino es el más tradicional, muchos jóvenes se han visto en los últimos tiempos atraídos por el snowboard y el freestyle. Desde hace diez años, las federaciones han visto a estas dos modalidades como disciplinas. En la temporada 2020-2021, en las pruebas nacionales de esquí alpino participaron hasta 10.263 esquiadores, mientras que 1.254 deportistas lo hicieron en esquí de fondo, 364 en freeski y 261 en snowboard.

 

En los últimos años, las medallas olímpicas también se han diversificaso. La base de deportistas jóvenes a los que atrae el snow se han visto representados en el medallero olímpico. El bronce de Regino Hernández en Pieonchang 2018 y la plata de Queralt Castellet en Pekín 2022 han permitido que los jóvenes amantes de la nieve vean en el deporte profesional nuevos referentes en los que fijarse.

 

 

El snowboard llegó de Estados Unidos a mediados de los años 90 y se instaló en el país gracias a la aparición del Circuito Ballantines, que recorría las diferentes estaciones con pruebas de snow. Cerler, Formigal o La Molina, del pirineo catalanoaragonés, fueron pioneras en la instalación de estos recorridos. La estación de La Molina, asimismo, acogió el mundial de snow en 2011.

 

El freestyle ha crecido también en los últimos años, tras la creación de grupos de entrenamiento y clubes profesionales. Los federados en esta modalidad se remontan a 300 personas, sin embargo, hay muchos más practicantes que son jóvenes amateurs.

 

Para poder seguir las competiciones globales en España, los aficionados pueden hacerlo a través de Eurosport. La Federación Internacional de esquí (FIS) vendió los derechos de las principales competiciones a Discovery hasta 2026-2027. Además, la Federación cuenta con su propia aplicación para retransmitir los eventos nacionales.

 

La cuna de los deportes de nieve se fue expandiendo a medida que avanzaron las décadas, hasta que Francisco Fernández Ochoa en 1972 y Blanca Fernández Ochoa en 1992 se hicieron con medallas olímpicas y se desató la fiebre del esquí. Desde entonces, la tradición de los deportes de nieve se ha consolidado, hasta llegar en la actualidad a más de seis millones de esquiadores en todo el año, y más de dos millones de personas haciendo más de tres días de esquí al año.

 

Tras el Covid-19, las infraestructuras y el número de aficionados han mejorado. En el año 2020, en el Pirineo se concentraron el 71% de los esquiadores, que esquiaron un total 96 días, a causa del cierre prematuro por el decreto del estado de alarma en España. Las estaciones de esquí de España realizaron una inversión de 38,19 millones de euros para la temporada 2021-2022, un 1,8% más que el año pasado, tras haber registrado una caída de la facturación en el curso 2020-2021 del 68,4%, hasta 37,2 millones de euros. En la temporada pasada los ingresos fueron de 117,7 millones, mientras que la 2018-2019, ascendió a 123,6 millones de euros.