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Maria Teixidor: “Los derechos audiovisuales no pueden representar el 96% de los ingresos”

La candidata a presidir la Liga Profesional Femenina considera que se ha perdido una oportunidad de oro” al permitir que no se retransmitieran los partidos en una temporada en la que el FC Barcelona ha batido todos los récords.

Maria Teixidor: “Los derechos audiovisuales no pueden representar el 96% de los ingresos”
“Construimos una liga para dentro de cinco o diez años”

M. L-E.

06 abr 2022 - 05:00

Una oportunidad perdida y un futuro esperanzador. La candidata a presidir la Liga Profesional de Fútbol Femenino considera que se ha perdido una oportunidad “de oro” al permitir que no se retransmitieran los partidos de la Primera Iberdrola en una temporada en la que el FC Barcelona ha batido todos los récords. Del mismo modo, la exdirectiva del FC Barcelona apunta a un modelo que no implique que los derechos audiovisuales supongan el 96% de los ingresos. Además, considera que el problema actual es que hay muchas “heridas abiertas” en el fútbol y propone una candidatura totalmente independiente de la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (Acff) y LaLiga.

 

Pregunta: ¿Qué barreras tiene el fútbol femenino?

 

Respuesta: El problema fundamental es que hay heridas abiertas en muchos clubes que han vivido la división actual en primera persona y de cerca, ya que el fútbol femenino ha sido el campo de batalla barato del masculino. Son clubes que confían poco en que haya una nueva etapa. Desde nuestra precandidatura les expresamos que hay una nueva oportunidad donde los dieciséis clubes estarán en la misma casilla de salida y con la mirada puesta en el futuro. No puede haber división: ya tenemos el Gobierno regulando los derechos audiovisuales.

 

 

P.: ¿Cómo está evolucionando la búsqueda de avales?

 

R.: La Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (Acff) no tiene sentido porque no tiene sentido subdividir y sindicar votos. Tenemos una oportunidad para que el fútbol tenga dos fuentes de ingresos separadas, mirando dos realidades diferentes: la del masculina y la del femenino. LaLiga tiene una realidad de multinacional, mientras que la del fútbol femenino es una start up con gran capacidad de impacto. Pero no debe nacer con el corsé de una institución en la que no tiene su espacio. La práctica totalidad de los clubes quiere una competición independiente, con actividad propia. Reyes Bellver y yo tenemos unos niveles de relaciones, lazos y reconocimientos que hace que afrontemos con garantías esta etapa.

 

 

 

 

 

 

P.: ¿La situación actual le puede perjudicar?

 

R.: Sí, si la gente no sale de su casilla. En este momento de constitución, los clubes tienen que contrastar proyectos que serán valorados por las entidades. Uno es el de Ainhoa Tirapu y Dolores Martelli y entiendo que están presentando su proyecto. La otra candidatura es la tapada de la Acff, que no sé hasta qué punto tiene el consenso de la totalidad de los clubes que integran la asociación, pero es una candidatura liderada por hombres en un proyecto que se busca que sea liderado por mujeres.

 

 

P.: Usted ha puesto números sobre la mesa.

 

R.: No es una campaña que se tenga que luchar mediáticamente y de cara al público. Pero hay que saber qué está pasando dentro del fútbol femenino. Lo que hicimos cuando se aprobaron los estatutos fue enviar una carta de presentación y un dossier de proyecto a los clubes de Primera Iberdrola y a los sindicatos de futbolistas.

 

 

P.: ¿Cuál debe ser la estrategia para ganar visibilidad, afición y negocio?

 

R.: Lo que nos ha faltado y donde hemos perdido una oportunidad de oro es en la no retransmisión de los partidos. Es un hecho y una evidencia. A escala de negocio tenemos el mejor trampolín como son las campeonas de Europa y Alexia Putellas. Hay que aprovechar las olas cuando vienen y no se debe esperar a la resaca para construir negocio. Es un desastre haber perdido esta oportunidad. Pero seguimos teniendo al FC Barcelona bien situado y un equipo que construye una histórica de éxito. Además, el Real Madrid está construyendo un muy buen proyecto. Esto es lo que la competición necesita: rivales a batir y partidos de máximo interés. Cuando se hace el esfuerzo que se está haciendo, la competición tiene que acompañar. Para atraer gente a los estadios, no sólo hay que tener buenos estadios, sino que sea un campo de proximidad, como el Johan Cruyff. Ha habido una apuesta en instalaciones pero también en arrastrar mucha masa. En el FC Barcelona conseguimos acercar público que no iba al campo para que conociesen el espacio y creasen vínculos entre ellas, creando una afición femenina y familiar, encontrando un referente y un modelo a seguir.

 

 

 

 

P.: Hay mucha disparidad, con clubes masculinos con una sección femenina y otros independientes provocando una disparidad del tamaño y que el primer clasificado golee al último. ¿Qué se puede hacer para elevar el nivel de la competición?

 

R.: La competición se llama competición porque los equipos compiten. Hay que analizar cómo queremos que sean las competiciones del futuro. Los clubes que están construyendo buenas canteras están en el norte de España, y si hablas con los andaluces, te das cuenta que está menos construida la base. El impulso se tiene que hacer de la mano de la Real Federación Española de Fútbol (Rfef), aprovechando los programas europeos destinados a generar la base femenina. Si garantizamos que las niñas puedan entrenar con calidad, recursos y buenos entrenadores, nutriendo a los primeros equipos, tendremos un recurso mucho más barato. La transferencia de jugadoras en el fútbol femenino es algo nuevo en el sector: hay espacio para construir buenas canteras y buen recurso propio para que después sea una buena línea de negocio. Los derechos audiovisuales no deben representar el 96% de los presupuestos de los clubes. Hay que aprender a diversificar sus fuentes de ingresos. La transferencia de jugadoras tiene que ser otra rama de ingresos.

 

 

P.: ¿Qué hay que imitar del modelo masculino y qué no?

 

R.: Hay que huir de la alta dependencia de los derechos audiovisuales, diversificando las fuentes de ingresos y siendo muy imaginativos. Hay que combinar el producto, acercándose a otras realidades que le den más espectáculo. La tecnología es un campo óptimo para experimentar y crecer en producto. La equipación deportiva femenina está poco explorado. Cada vez hay más niñas dándose de alta en el fútbol: se abre un gran campo para adaptar el producto de las marcas a la realidad femenina.

 

 

 

 

 

 

P.: ¿Cuál es el modelo internacional que debería imitar?

 

R.: Aspiramos a crear la mejor liga del mundo. Miramos el trabajo comercial de la Premier, queremos acercarnos a la Primera División Femenil de México, que ha hecho un buen esfuerzo en la construcción de audiencias. Colombia está haciendo un buen trabajo en la construcción de la base. Hay que coger lo mejor de cada uno. En España hay clubes históricos con marcas muy potentes y una liga que ha hecho muy buen trabajo en el sportainment. Tiene que ser fuente de inspiración, pero no la reguladora.

 

 

P.: ¿Cómo tiene que ser la colaboración con la Real Federación Española de Fútbol (Rfef) y con LaLiga?

 

R.: Con LaLiga, de aprendizaje de aquellas cuestiones que ya han conseguido y experimentado. Han logrado ser la potencia que son. Los tenemos tan cerca que sería absurdo no compartir posibilidades con ellos y coordinarnos. Con la Rfef, somos conocedores de las competencias de cada uno y, dentro del respeto a ellas nos tenemos que coordinar. Tenemos que colaborar con todos los actores e instituciones del fútbol. Construimos una liga para dentro de cinco o diez años.

 

P.: ¿Y con los sindicatos?

 

R.: Nos preocupa que el convenio colectivo actual, aplicado en su grado mínimo, permita un sueldo mínimo inferior al legal. Como sociedad nos tendría que dar vergüenza. Es inadmisible. Hay cuestiones a regular como la maternidad y en el convenio actual tan solo aparece una vez. El embarazo dura nueve meses y la recuperación posparto es de un año. Se le tiene que dar una atención especial porque necesitan que sus bajas sean bajas que les permita seguir entrenando. Las jugadoras deberán tener una baja donde el entrenamiento sea posible y que se le mantenga el lugar de trabajo.