Competiciones

Los clubes de LaLiga votan por mayoría oponerse a las nuevas Copa y Supercopa

La asamblea de clubes ha votado no apoyar los cambios que propone la Rfef en ambos torneos, con 39,7 votos a favor, 2,2 en contra y una abstención. Los equipos considera que suponen una alteración de sus derechos.

Palco23

24 abr 2019 - 17:35

El fútbol profesional da la espalda a la ambiciosa reforma que proponía la Real Federación Española de Fútbol (Rfef) para la Copa del Rey y la Supercopa de España. La asamblea general de LaLiga ha acordado hoy oponerse a los cambios de formato que anunció el presidente federativo, Luis Rubiales, con 39,7 votos a favor, 2,2 en contra y una abstención. Está por ver qué impacto tendrá el anunció en la votación de la asamblea de la Rfef el próximo lunes.

 

La gestora del fútbol profesional defiende su posicionamiento porque “este tipo de cambios deben ser acordado con LaLiga, al afectar a Clubes y SADs afiliados a ésta y al implicar una variación importante en el calendario de la competición profesional y, en el caso de la Supercopa, una alteración de los derechos adquiridos” por sus afiliados.

 

Rubiales propone que la Supercopa pueda jugarse en enero y que sus participantes queden exentos de disputar la Copa hasta la ronda de dieciseisavos de final. Cabe recordar que la idea es que este torneo se celebre en el extranjero y en él participen los dos finalistas de Copa y el campeón y subcampeón del torneo doméstico; en caso de duplicidades el cuadro se completará con los equipos con mejores resultados históricos en el torneo del KO.

 

Respecto a la Copa del Rey, el torneo dejará de jugarse a doble partido hasta semifinales, de manera que será a partido único en casa del equipo más débil. Como novedad, la competición estará integrada desde la primera ronda eliminatoria por equipos de Regional, Tercera División, Segunda B, Segunda y Primera División.

 

En cuanto al convenio de coordinación, los clubes han manifestado que no van a renunciar bajo ningún concepto a “todas las competencias inherentes al organizador y comercializador de la competición”, es decir, a poder fijar los horarios de los partidos de las competiciones profesionales y a explotar comercialmente los derechos que genera, como el nombre del torneo o el balón. “LaLiga se dispone a seguir en el marco de la mediación del CSD en base a los principios de buena fe y lealtad institucional, a fin de alcanzar los mejores acuerdos para el fútbol español”, señalan.