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Ligue 1: nueva página para olvidar el golpe de 2.600 millones y los problemas de TV

La liga francesa de fútbol arranca la nueva temporada en medio de la incertidumbre derivada de la crisis de la pandemia del coronavirus y tras una subasta de los derechos de televisión no exenta de polémica.

Javier Trullols

06 ago 2021 - 04:57

Ligue 1: nueva página para olvidar el golpe de 2.600 millones y los problemas de TV

 

La Ligue 1 2021-2022 levanta el telón. El París Saint-Germain busca recuperar el título, que en el curso pasado fue conquistado por el Lille Losc en una temporada marcada aún por las consecuencias de la crisis del coronavirus, así como por los problemas con los derechos de televisión, arrastrados desde que Mediapro rompiera el contrato firmado con la Liga de Fútbol Profesional Francesa (LFP). Ahora, la Ligue 1, se prepara para el regreso del público tras valorar el impacto de la pandemia en 2.600 millones de euros.

 

La caída de los ingresos operativos del fútbol profesional fue de 1.400 millones de euros en la temporada 2020-2021. En la temporada 2019-2020, la afectación fue de 1.200 millones, de acuerdo a los datos del Departamento Nacional de Control de Gestión (Dncg), según explicó su presidente Jean-Marc Mickeler.

 

La Ligue 1 cerró el ejercicio 2019-2020 con unas pérdidas conjuntas de 269,3 millones de euros. Si bien el Lille Losc, vigente campeón de la Ligue 1, logró salvar el ejercicio, ya que cerró la 2019-2020 con unos beneficios de 22 millones de euros, otros grandes clubes de la competición están en dificultades. El París Saint-Germain cerró el año con unas pérdidas de 124 millones pese a llegar a la final de la Champions League. Los números rojos de la última temporada contrastaron con el beneficio de 27,6 millones en el curso anterior.

 

Ahora, el fútbol francés busca pasar página. La Ligue 1 inicia un curso aún marcado por la pandemia del Covid-19. En marzo de 2020, la liga francesa se detuvo, como el resto de las competiciones nacionales e internacionales. Pero, a diferencia de la mayoría, se optó por dar por finalizado el campeonato 2019-2020 en vez de reanudarlo a puerta cerrada, como hicieron LaLiga, Serie A, Bundesliga o Premier League, con las consecuencias económicas derivadas de ello. El fútbol se reanudó con las finales de Copa, que sirvieron al PSG para prepararse para una Champions en la que acabó siendo subcampeón.

 

 

En la temporada 2020-2021 tampoco se logró regresar a la normalidad, con las gradas vacías. Y al coronavirus se sumó el conflicto con Mediapro, que se había adjudicado el 80% de los derechos de televisión del fútbol francés para las temporadas 2020-2021, 2022-2023 y 2023-2024 por 814 millones de euros por año. Sin embargo, la productora no pudo hacer frente al pago de los plazos pactados, solicitando una rebaja del 25% del valor del contrato.

 

El proceso acabó en los tribunales y finalizó con la rescisión del acuerdo el pasado diciembre, con un pago por parte de Mediapro de 100 millones de euros. La productora debía afrontar la deuda en varios plazos, el último de los cuales lo hizo efectivo el pasado junio.

 

Canal+ asumió los partidos que se quedaron sin emisora tras el cierre de Teléfoot, cadena del grupo Mediapro, hasta el final de la temporada 2020-2021, aunque ya advirtió que no quería seguir emitiendo todo el campeonato la temporada siguiente.

 

La LFP convocó una nueva subasta por los derechos audiovisuales que van desde la temporada 2021-2022 hasta la 2023-2024. Eligió las ofertas de Amazon, que retransmitirá ocho partidos de la Ligue 1 por jornada a cambio de 250 millones de euros por temporada, así como ocho partidos de la Ligue2 por jornada por 9 millones anuales, y de Canal+, que emitirá 2 partidos por jornada de la Ligue 1, por 332 millones de euros anuales. 

 

Pero Canal+ y su presidente, Maxime Saada, han roto la baraja. Tras conocer que la LFP había cedido casi por unanimidad los derechos de ocho partidos por jornada de la Ligue 1 a Amazon, el grupo Canal+ emitió un comunicado para anunciar que se retiraba de las retransmisiones del campeonato francés.

 

A este conflicto se sumó semanas más tarde beIN Sports, que no abonó en plazo el primer pago de 7,5 millones de euros correspondiente a los derechos de la Ligue 2. Sin embargo, días después rectificó y procedió al desembolso del dinero, estipulado, aunque anticipando la voluntad de renegociar del acuerdo, establecido en treinta millones de euros por temporada.

 

Además, el canal qatarí denunció ante la justicia a Canal+. Pero no se salió con la suya, ya que a finales de julio, el tribunal comercial de Nanterre autorizó al canal encriptado a suspender el contrato de sublicencia con BeIN Sports para la retransmisión de dos partidos por jornada de la Ligue 1.

 

 

De cara al futuro se avecinan cambios de calado en el campeonato. La LFP valora una reducción de los equipos, con el objetivo de pasar de veinte a 18 equipos en competición lo antes posible, lo que redundaría en beneficio del interés del torneo, según los defensores de la propuesta.

 

El pasado 13 de julio, el Gobierno de Francia aprobó exigir test o certificados de vacunación para entrar en los centros deportivos. La ministra de deporte Roxana Maracineanu, anticipó que “no habrá limitación en los estadios”, pero “será necesario contar con un pase sanitario al entrar a un estadio, es condición para volver a la normalidad, incentivar al máximo la vacunación y hacer obligatoria la prueba de PCR y la vacunación”.

 

“Para tener estadios llenos en la Ligue 1 como otras competiciones, tendrás que haberte vacunado o hacerte una prueba PCR si estás en la imposibilidad de vacunarte”, detalló la ministra, anticipando que “el regreso de la afición francesa y los estadios llenos llegará pronto”.