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LaLigaSports, ¿algo más que una ventana audiovisual para el deporte español?

El proyecto televisivo supone de inicio la posibilidad de mejorar la monetización de las audiencias, pero a largo plazo sienta las bases de una OTT cuyo valor económico puede ser mucho mayor que el del patrocinio, que hoy apenas supone 15 millones para las federaciones.

M. Menchén

26 mar 2019 - 05:00

La Rfef intenta acercar posturas con los clubes de fútbol femenino

 

 

¿Las federaciones pueden ser algo más que un regulador? ¿Esto es un primer paso hacia un proyecto que se posicione en el mercado como Dazn o Netflix? Esa pregunta es la que ayer se hacían muchos directivos durante la presentación de LaLigaSports, la plataforma OTT creada por LaLiga para dar una ventana audiovisual a las disciplinas menos mediáticas y rodear de más contenido a sus resúmenes y reportajes. Eso a corto plazo, ya que a largo hay quienes ven el embrión del producto que la patronal del deporte rey cree necesario para mantener su fortaleza en el mercado televisivo. Content is king, pero agregado vale mucho más en un mercado que en España ya roza los 2.000 millones de euros anuales.

 

En esta etapa del proyecto, la idea es crear un espacio bien definido en el que los aficionados sepan que es donde encontrarán siempre todas las retransmisiones deportivas de aquellos campeonatos nacionales que no tienen la condición de premium. Fidelización y hábito de consumo, que es lo que persiguen las 47 federaciones que se han unido a la iniciativa pese al intento de freno que introduce el anteproyecto de Ley del Deporte, y una veintena han apostado por tener su propio canal dentro del servicio.

 

Loreto Quintero, agente ejecutiva de presidencia en LaLiga y una de las responsables de LaLigaSports, explica a Palco23 que, habilitado el canal, “las federaciones tendrán que invertir en mejorar la producción y la organización; vamos a crear un buen contexto de forma conjunta para que ellos puedan acertar con los contenidos que mejor funcionan entre sus aficionados”. “Con los que trabajaremos más intensivamente es con lo que quieren estar, pero quizás no tienen contenido suficiente”, subraya.

 

 

 

 

Uno de los objetivos que persigue el proyecto es tener un mayor conocimiento del fan, en cuanto a su forma de consumir contenidos audiovisuales. ¿Lo hace desde el televisor o desde el móvil? ¿Mira el rugby y después el waterpolo o es más de atletismo? “Es el momento de entender el comportamiento y experiencia del usuario en estas disciplinas; el objetivo no es la monetización del usuario, sino entender su disposición por canales, qué le gusta y cómo consume, si la OTT facilita el acceso o cuánto interesa el directo o el vídeo bajo demanda”, señala Quintero. 

 

El plan de negocio contempla que la generación de ingresos llegue a través de los patrocinadores, una actividad que en el caso de las federaciones (excluida la de fútbol) ha ido mermando. La aportación de las marcas ha bajado de 19,4 millones a 15,5 millones de euros entre 2007 y 2017, un descenso del 20%. “El hecho de que tengan una ventana fija para sus retransmisiones facilita que haya un patrocinador principal”, explicaba ayer un directivo del sector audiovisual.

 

Las posibilidades son múltiples, pues el patrocinio del canal de una disciplina puede activarse con notificaciones push para los seguidores de ese deporte y mensajes en las redes sociales donde se aluda a la marca, por ejemplo. Además, podrían venderse canales en bloque para alcanzar a un mayor volumen de consumidores con intereses similares, que ahora sí podrían conocerse a través de encuestas o hábitos de uso de la aplicación.

 

También se abre la opción de poder hacer campañas más de nicho para los socios comerciales de federaciones más pequeñas, aprovechando que con la OTT podrán tener un mayor conocimiento de su universo y, sobre todo, una puerta de acceso a ese consumidor a través de su correo electrónico. Y la ventaja es que ya existe un caso práctico de que es posible: Iberdrola y su apuesta por el deporte femenino a cambio de que su inversión anual se destine a dar mayor visibilidad a sus competiciones.

 

 

 

 

Pese a que la idea es que el acceso sea gratuito durante mucho tiempo para aumentar la base de consumidores y que el retorno llegue vía patrocinio, la plataforma tecnológica de LaLiga está preparada para que los canales puedan ser de pago si una competición o federación así lo decide. “¿Quién nos dice que en unos años la gente no puede querer pagar un euro y medio al mes por acceder a una disciplina concreta?”, se interrogaba ayer otro de los asistentes.

 

Pero hay quienes van un poco más allá, y se preguntan qué precio podría tener en el mercado mayorista una propuesta de este tipo. Dicho de otra manera: ¿Pagarían Telefónica o Vodafone por tener en su oferta audiovisual un paquete llamado LaLigaSports igual que hacen con Netflix? Y, de hacerse, ¿podría continuar siendo gratis la OTT?

 

Desde ayer, a los resúmenes de LaLiga y la Liga Iberdrola se le suman oficialmente los canales propios de automovilismo, bádminton, LEB Oro de baloncesto, Asobal de balonmano, billar, boxeo, fútbol americano, Lnfs de fútbol sala, gimnasia, halterofilia, hockey, piragüismo, Superbikes de motociclismo, tenis de mesa, triatlón, waterpolo, Virtual LaLiga eSport, ciclismo, pelota, petanca, vela, montaña y escalada, y esgrima. El resto de deportes estarán en un canal genérico.

 

Quintero, uno de los jóvenes talentos que llegaron a través de LaLigaGlobalNetwork, se muestra cauta sobre futuros pasos, e indica que “todavía estamos en una fase de desarrollo propio antes que estar dentro de otra plataforma; estos acuerdos se hacen cuando tienes un panorama más avanzado”. Tiempo para crear un hábito de consumo a través de este servicio hay, pues LaLiga tiene adjudicadas sus retransmisiones en España a Telefónica hasta 2022.

 

La duda planeaba ayer en el ambiente, pues el modelo que podría proponer LaLiga dentro de seis años no deja de ser el que hoy formula Dazn, de venta directa al consumidor y posibilidad de sublicencia con grandes plataformas de televisión. Un producto premium, que en su caso sería el fútbol español, rodeado de contenidos por los que difícilmente pagaría un usuario de forma individual. “Todavía queda mucho para eso, y hay que ver si cambia o no el papel tan importante que tienen hoy las telecos”, señalaba uno. “Estos es el futuro, no es menor”, concluía otro.