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Especial 2021: Un año para volver

2021: LaLiga encara beneficios tras una temporada marcada por la vuelta a los estadios

2021 marca a los clubes de LaLiga el fin de una temporada sin público en los estadios y el inicio de un curso con los aficionados de vuelta. Sin embargo, las pérdidas han abultado en la mayoría de los resultados de los clubes.

2021: LaLiga encara beneficios tras una temporada marcada por la vuelta a los estadios
Real Madrid cerró el ejercicio 2020-2021 con beneficios de un millón de euros, mientras que Atlético de Madrid obtuvo uno de los resultados con las pérdidas más abultadas, de 111,6 millones de euros.

A. Chiva

23 dic 2021 - 05:00

Especial 2021: un año para volver

 

La temporada 2021-2022, empezó en agosto marcada por la vuelta de los aficionados a los estadios. Los veinte clubes de LaLiga Santander arrancaron el curso en un contexto de recuperación y optimismo en una potencial partida de ingresos como es el ticketing. Hasta agosto, las entidades no habían podido contar con esta partida porque en la segunda vuelta de la temporada 2020-2021 los estadios se mantuvieron vacíos, los fichajes de jugadores seguían parados y la mayoría de los clubes de LaLiga cerraron su ejercicio en junio con pérdidas.

 

Para 2021-2022, muchas de las entidades de LaLiga encaran la vuelta a beneficios tras una temporada en números rojos causados principalmente por la disminución de sus ingresos en la partida de ticketing y por la venta de futbolistas. El mercado de compraventa de jugadores ha estado prácticamente parado, ante lo que los clubes han priorizado a los traspasos las cesiones de los jugadores.

 

En su conjunto, los clubes de LaLiga multiplicaron sus pérdidas por once en la temporada 2020-2021, respecto al curso del estallido del Covid-19, hasta un total de 772 millones de euros (se excluye del cálculo los cuatro clubes de los que no hay resultados comparables).

 

Sin embargo, son sólo dos clubes, Atlético de Madrid, con un resultado neto negativo de 111,6 millones de euros, y FC Barcelona, con unas pérdidas de 481,3 millones de euros, los responsables de que LaLiga esté en pérdidas.

 

 

Con una gran dependencia del turismo, uno de los mayores recortes que ha sufrido la entidad, y como consecuencia del Covid-19, ha sido el cierre por más de un año del Camp Nou, que ha hecho descender los ingresos de la entidad vinculados al estadio hasta apenas 25 millones de euros.

 

El FC Barcelona, que había cerrado con unos números rojos de 97 millones de euros la temporada 2019-2020, prevé volver a números negros en el ejercicio 2021-2022, concretamente de cinco millones de euros.

 

Sin embargo, este año, el FC Barcelona también ha perdido a uno de sus mejores atractivos: Leo Messi. La salida del delantero trasciende en el impacto deportivo para el FC Barcelona y podría significar un contratiempo para la comercialización de patrocinios.

 

Con unos ingresos de 631 millones de euros, la facturación del club azulgrana cayó respecto a la temporada anterior, cuando el club facturó 855 millones, debido principalmente a la pandemia. “No son buenos resultados, no es para estar orgullosos, pero el siguiente ejercicio será mejor”, aseguró Eduard Romeu, vicepresidente de la junta directiva de Joan Laporta en la asamblea general del club.

 

 

Por su parte, el Atlético de Madrid acumuló pérdidas de más de cien millones de euros, después de que en la temporada 2019-2020 cerrara el ejercicio con un resultado negativo de 1,78 millones de euros.

 

A estos clubes se le suman otras entidades de LaLiga que no han conseguido cerrar la temporada 2020-2021 en números negros: Athletic Club cerró con pérdidas de 25,4 millones de euros; Deportivo Alavés concluyó la temporada en número rojos de sólo 2,93 millones de euros; Getafe CF obtuvo un resultado negativo de 1,4 millones de euros, y Levante UD sumó pérdidas de hasta 17,4 millones de euros.

 

Por su parte, RC Celta cerró el ejercicio con un número negativo de nueve millones de euros; Real Sociedad consiguió cerrar el curso con pérdidas de 4,5 millones de euros, RCD Espanyol y RCD Mallorca acumularon pérdidas de 11,4 millones de euros y de sólo 900.000 euros, respectivamente, en un curso en la segunda categoría, aunque para la temporada 2021-2022 han conseguido alcanzar la máxima competición.

 

Real Betis sumó pérdidas más abultadas, de 36,5 millones de euros, así como el Valencia, con pérdidas de 31 millones de euros, y el Sevilla FC, con un resultado negativo de hasta 41,3 millones de euros.

 

Sin embargo, LaLiga también cuenta con clubes que consiguieron cerrar el ejercicio de la temporada 2020-2021, a 30 de junio, en números negros, como el Villarreal CF.

 

Asimismo, el CA Osasuna cerró el ejercicio con beneficios de 1,3 millones. En la 2019-2020, la temporada del estallido del Covid-19, la entidad obtuvo unas ganancias de 2,7 millones de euros y ha presentado un presupuesto de 70 millones de euros para la temporada 2021-2022. La entidad rojilla ha superado este curso los 20.000 abonados, frente a los poco más de 23.000 espectadores que puede acoger su estadio. El club prevé destinar las localidades restantes al público visitante y cuenta con unos asientos situados en el nuevo anillo de la tercera gradería, de los que CA Osasuna podría obtener cerca de 500.000 euros durante la temporada por su venta. En el caso de lograr sus mejores objetivos, el club podría ingresar por abonados y socios cerca de seis millones de euros.

 

El club también ha dado un fuerte impulso a la zona dedicada al negocio del estadio, con la implementación de más zonas VIP y palcos privados para la celebración de todo tipo de eventos. A estas apuestas de la entidad rojilla se le suma la remodelación del estadio y el aprovechamiento de los espacios con la creación de hasta cinco zonas comerciales para generar ingresos más allá del día de partido.

 

Por su parte, el Real Madrid se suma a los equipos que cerraron el ejercicio en números negros. El club de LaLiga concluyó el ejercicio 2020-2021 con un beneficio de 874.000 euros, tras una caída de los ingresos de casi el 9% en relación con la temporada anterior, hasta 653 millones de euros, en una temporada que también ha perdido a uno de sus mejores atractivos como Sergio Ramos, que fichó en verano por el París Saint-Germain (club en el que milita también Leo Messi).

 

La obligatoriedad de los clubes de jugar a puerta cerrada ha supuesto para la entidad blanca la pérdida de ingresos de día de partido, pero “también en los derechos de televisión, tanto de la Liga como de la Uefa, y en las actividades comerciales”, así como en la explotación de instalaciones como en las ventas en tiendas y el patrocinio.

 

Para el 80% de los clubes de LaLiga, la vuelta a los estadios no significa un incremento abultado de sus ingresos. En clubes como el FC Barcelona, Real Madrid y Atlético de Madrid, por un lado, el descenso de ingresos por venta de entradas o ticketing, restauración, acceso a palcos VIP y hospitality supone una pérdida mucho más abultada que la de otros clubes. Por otro lado, Athletic de Bilbao, Valencia FC, Sevilla FC y Real Betis también acumulan un descenso de sus ingresos por esta parte, pero para el resto de los clubes la asistencia a los estadios no tiene una afectación tan importante por la menor afluencia de aficionados en sus estadios, ya que los ingresos audiovisuales son mucho más significativos.

 

 

Para la temporada 2021-2022, las previsiones de los clubes es ingresar un total de 3.000 millones de euros, un 2,3% más respecto a la temporada anterior. Todos los clubes encaran beneficios para el curso excepto Athletic Club y RCD Espanyol, en una temporada donde se ha vuelto a los estadios y se han vuelto a impulsar partidas por ventas de entradas, restauración, museos, palcos VIP en un contexto de recuperación. Este curso, los clubes han podido hacer proyecciones más solidas después de haber despejado muchas incógnitas tras prácticamente dos años desde el estallido de la pandemia. La explosión de contagios por la variante Ómicron podría ahora volver a poner en duda estas previsiones.

 

El conjunto bilbaíno, que milita desde su creación en Primera División, tiene previsto recuperar los números negros dentro de dos temporadas, en la campaña 2023-2024, tras haber encadenado dos ejercicios con pérdidas a causa de la pandemia y el cierre de San Mamés.

 

Para volver a la senda positiva, el conjunto de los leones basa su futuro a medio plazo sobre cuatro ejes fundamentales: el primero de ellos, la digitalización de los contenidos creados por el club para captar la atención del aficionado y, como consecuencia, conocer sus gustos para ofrecerle un producto personalizado.

 

La entidad bilbaína comenzó antes del Covid-19 las obras para remodelar uno de sus pilares como equipo: la ciudad deportiva. A falta únicamente de la construcción de un edificio de convivencia para el fútbol base, el club ha ejecutado dos edificios (uno para el primer equipo y otro para el juvenil hacia adelante), una grada con 508 asientos y un nuevo campo (el octavo) con hierba artificial de última generación. En total, Athletic Club ha invertido más de cuarenta millones de euros en la remodelación de su ciudad deportiva.

 

El club cuenta actualmente con casi 44.000 abonados de los más de 53.000 asientos que tiene San Mamés. Con la reapertura de los estadios para esta temporada, la entidad espera generar unos ingresos de algo más de 24 millones de euros, cosa que no ocurrió en la temporada pasada por el cierre del estadio, la no apertura del museo y el vacío de facturación del matchday, vías de negocio que generan ingresos relevantes para la entidad. La venta de entradas y hospitality del club se cifra en cinco millones de euros en condiciones habituales

 

Otro de los clubes que prevé pérdidas es el RCD Espanyol. Tras su vuelta a la máxima categoría del fútbol español, tiene previsto volver a beneficios al término de la temporada 2022-2023, aupándose en el aumento de patrocinadores, que en 2021-2022 aportarán más de doce millones de euros.

 

El equipo periquito ha firmado a lo largo de este curso con varios patrocinadores tanto en mercados locales como internacionales. Es el caso de compañías como Digi, Gro, Dani, Plameca o Reale Seguros, entre otros.

 

Otra de las herramientas que el club ha comenzado a explotar para aumentar su negocio es la rama audiovisual, creando un hub con el objetivo de aumentar en todas las partidas económicas tanto en China como en Estados Unidos.

 

Para afrontar con garantías el regreso a Primera División, RCD Espanyol ha presentado un presupuesto de ochenta millones de euros, que supera los ingresos ordinarios de 77 millones de euros de 2020-2021, aupados por los treinta millones que supusieron la ayuda al descenso. Aun así, la entidad cerró el ejercicio anterior con pérdidas de 11,4 millones de euros, si bien para el actual periodo prevé mantener los números rojos, con siete millones de euros.

 

RCD Espanyol ha llevado a cabo diversas acciones para atraer al abonado al Rcde Stadium esta temporada, como, por ejemplo, la ampliación de la grada de animación, la congelación del precio de los abonos y el regalo de los encuentros correspondientes a la temporada 2019-2020 que los aficionados no pudieron ver derivado del cierre del estadio por Covid-19. Con una capacidad de 40.000 espectadores e inaugurado hace once años, el estadio cuenta con un 52% del aforo de abonados y el resto recae en venta de entradas e impulso del negocio del área VIP y hospitality.

 

A falta de que se pongan encima de la mesa el 100% de las cuentas de explotación y sus presupuestos, la mayoría de los clubes prevén aumentar sus ingresos presentando sus presupuestos al alza. Es el caso de clubes como Athletic Club, CA Osasuna, Cádiz CF, Deportivo Alavés, FC Barcelona, RC Celta, RCD Espanyol, RCD Mallorca, Real Betis, Real Madrid, Real Sociedad y Sevilla FC. Por su parte, Getafe CD, Levante UD y Valencia FC disminuyen su presupuesto para la temporada 2021-2022.

 

 

Uno de los protagonistas de este curso para los clubes de LaLiga también ha sido el fondo de inversión CVC Capital Partners. Los equipos firmaron en diciembre un acuerdo con el fondo de inversión para financiar el proyecto LaLiga Impulso. En total, 37 de los 42 clubes, con la oposición de Athletic Club, FC Barcelona y Real Madrid, votaron a favor de la materialización de este, lo que permitirá a las entidades recibir un total de 1.994 millones de euros para acometer proyectos de crecimiento y consolidación desde el punto de vista deportivo y empresarial.

 

Para los clubes que apoyan el proyecto, la inyección económica les compromete a destinar al menos el 70% de los recursos a inversiones vinculadas con la infraestructura, desarrollo internacional, desarrollo de marca y producto, estrategia de comunicación, plan de innovación y tecnología y plan de desarrollo de contenidos en plataformas digitales y redes sociales, pudiendo disponer además de hasta un 15% adicional para la inscripción de jugadores y el otro 15% para deuda financiera.

 

La inyección de recursos en clubes se realizará a partir de préstamos participativos, con consideración en el patrimonio neto en el balance de cada entidad y, por tanto, sin repercusión en términos de límite de endeudamiento por el fair play financiero de la Uefa. Los créditos tendrán un tipo de interés muy bajo y un vencimiento de 40 años.

 

Por este caso, los clubes que se han opuesto al proyecto desde un principio: FC Barcelona, Athletic Club de Bilbao y Real Madrid tomaron acciones legales en contra de los acuerdos de los clubes de LaLiga con el fondo de inversión tras considerar que “se trata de una transacción ilegal que causa un perjuicio irreparable a todo el sector del fútbol español y que vulnera de forma flagrante los principios más elementales del derecho deportivo español y los propios estatutos de LaLiga”.

 

A finales de 2021 también se han adjudicado los derechos de LaLiga en España. La patronal concluyó la comercialización de los derechos audiovisuales de LaLiga Santander para el mercado residencial en España y Andorra en su modalidad de pago para los próximos cinco años, hasta la temporada 2026-2027, por 4.950 millones de euros.

 

Una de las principales novedades del nuevo proceso de venta es la duración del contrato, fijados en los últimos ciclos audiovisuales en tres años. Movistar ha adquirido un total de cinco partidos por jornada más tres jornadas completas y Dazn otros cinco partidos por jornada.

 

El incremento es de un 1% por temporada, lo que supone diez millones de euros más por curso. “Con este resultado, LaLiga ha conseguido mantener los ingresos audiovisuales, en un contexto en el que la mayoría de las grandes ligas europeas han tocado techo y están reduciendo sus ingresos en los últimos ciclos y en el que muchos expertos del sector auguraban importantes decrecimientos”, aseguró LaLiga en un comunicado.

 

La temporada marcada por la falta de ingresos por ticketing, venta de entradas y comercialización también ha afectado a las cuentas de la propia LaLiga. La patronal estancó este curso sus ingresos y elevó pérdidas. LaLiga terminó la temporada 2020-2021 con una cifra de negocio de 1.918 millones de euros, lo que supuso un descenso del 0,4% respecto al año anterior. Además, aumentó sus pérdidas, pasando de 5,5 millones de euros en 2019-2020 a 16,2 millones en la última temporada. Las cuentas se cerraron antes del acuerdo con CVC, a quien LaLiga vendió el 10% de su negocio audiovisual por 2.100 millones de euros.

 

En la última temporada, la patronal registró unos ingresos por la comercialización de derechos audiovisuales de 1.796,3 millones con un descenso del 1,1% en comparación con la temporada anterior. Además, obtuvo 104,2 millones de euros por patrocinio y licencias, un 6,1% más que el curso anterior, 9,6 millones por prestación de servicios de mantenimiento a recintos deportivos y 7,8 millones por la prestación de servicios digitales y tecnológicos. Por quinielas, registró unos ingresos de 5,2 millones de euros.

 

En el último curso, LaLiga registró un aumento de los costes operativos del 0,8%, hasta 1.902,9 millones de euros.

 

 

El año en el que la Segunda División B pasó a ser Primera y Segunda Rfef

La Real Federación Española de Fútbol (Rfef) dice adiós en 2021 a la Segunda División B después de más de cuarenta años. La tercera categoría del fútbol español, por debajo de la Primera y Segunda División desaparece en la temporada 2020-2021, fruto de una nueva reestructuración de las categorías que hay por debajo del fútbol profesional, como parte de un proceso de profesionalización de la categoría de bronce del fútbol español.

 

La Segunda B, competición que se disputa desde 1977, desapareció al final de la anterior temporada. El tercer escalón del fútbol español pasó a estar ocupado por una competición de nueva creación, la Primera División Rfef, antesala del fútbol profesional. En síntesis, la Segunda División B, con 102 equipos, dió paso a una competición con 40 equipos, que se combinará con otras dos competiciones: la Segunda Rfef, con 90 equipos, y la Tercera Rfef, con 324.

 

En la temporada de su despedida, la competición adoptó un nuevo formato en dos fases, permitiendo a todos los clubes luchar en igualdad de condiciones por el ascenso a Segunda, clasificarse para la Primera Rfef, bajar a la Segunda Rfef (nueva cuarta categoría del fútbol nacional) o incluso descender hasta la Tercera Rfef.

 

Para conseguir el ascenso a Segunda la temporada 2021-2022, los clubes disputaron el tradicional play-off, con la diferencia de que se accedió a él desde la fase de ascenso y no desde la liga ordinaria. Disputaron las eliminatorias los tres mejores de cada uno de los cinco grupos de ascenso, acompañados del mejor cuarto. La fase intermedia de Segunda B también otorgó diez plazas para la Primera Rfef, mientras que en la fase de descenso los equipos lucharon por evitar descender a la Tercera Rfef, salvándose los tres primeros de cada uno de los grupos.

 

La Real Federación Española de Fútbol cedió el naming de la Primera Rfef a la plataforma Footters tras firmar a principios de temporada un acuerdo por tres años con la plataforma over-the-top (OTT) que retransmite los partidos de la categoría para que la renovada Segunda División B reciba su nombre hasta la temporada 2023-2024. La nueva competición, antesala de la Segunda División, pasó a llamarse Primera Rfef Footters durante las próximas tres temporadas en una operación que se divide en 8,3 millones de euros por temporada, más 1,16 millones de euros por los derechos de las apuestas.