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La pelota vasca sigue golpeando los frontones de Navarra con más de 2.000 ‘pelotaris’

El 70% de los federados pertenece a la base, que impulsa la pelota vasca en Navarra. Sin embargo, a medida que la edad de los pelotaris crece, las licencias decrecen: muchos abandonan por las duras condiciones físicas que exige.

La pelota vasca sigue golpeando los frontones de Navarra con más de 2.000 ‘pelotaris’
Después de cada encuentro hay que cambiar de pelota, porque esta queda completamente destrozada por los manotazos de los deportistas.

Albert Martínez

11 jul 2022 - 05:00

La pelota vasca sigue repiqueteando en los frontones de Navarra. Con 2.000 licencias, los pelotaris navarros aglutinan el 20% de los federados totales de España, impulsados por la base, que representa el 70% de los deportistas de la comunidad.

 

Ya en el siglo XIV, los Reyes de Navarra comenzaron a jugar a la pelota con bolas de madera que rebotaban contra las paredes. Posteriormente, los clérigos y el pueblo llano también se incorporaron a su práctica, pero no fue hasta el siglo XIX y XX que el juego se reguló, y de entre todas las modalidades se impusieron las de remonte, paleta, pala y mano. Cuando la corte del Rey Alfonso XIII comenzó a veranear en el norte de España, la pelota vasca pasó a ser un espectáculo de masas en toda la nación. Pero en los frontones de España se fueron diluyendo los gritos, se fue apagando el humo de los puros y la pelota se olvidó en pos de otros deportes.

 

Siete siglos después de su invención, la práctica ha cambiado mucho. La llegada del látex ha transformado las pelotas y el juego es mucho más plástico. En toda España, 11.000 pelotaris se resisten a olvidar un juego que un día copó las conversaciones de todos los bares y cafés; y de todos ellos, la Comunidad Navarra aglutina a 2.000 federados y 55 clubes, que luchan contra la modernidad a golpe de pelota.

 

Con 360 federados en categoría prebenjamín y benjamín, 326 federados en categoría infantil, 207 en categoría cadete, 126 en juvenil, 94 en categoría sub-22 y 600 pelotaris de categoría senior, el 70% de los federados totales de la pelota vasca corresponden a la base, es decir, 1.400 deportistas, que impulsan la práctica de la pelota en Navarra.

 

 

 

 

Aunque en los últimos años el número de licencias se ha mantenido estable, después de la pandemia las fichas femeninas se han disparado, alcanzando las 250 pelotaris en la comunidad, un 13% más que el año anterior. Hace apenas tres años la cifra no superaba las cien federadas.

 

A medida que los pelotaris crecen en edad, las cifras de federados descienden. La reducción se debe, en mayor medida, a las duras condiciones físicas que exige la pelota vasca. “Este es un deporte exigente y solitario, y a medida que los niños se hacen mayores se pierden muchas licencias, ya que el núcleo blando de la pelota cambia por otro hecho con madera, revestida de látex, hilo y cuero”, asegura el presidente de la Federación Navarra de Pelota Vasca (Fnpv), Javier Conde, a Palco23.

 

El Club Obarena de Pelota Vasca, el mayor de la comunidad, cuenta con 6.000 socios y 150 pelotaris con licencia, de los cuales cien pertenecen a la base. Con un presupuesto de 52.000 euros, el club sobrevive a través del patrocinio de la comunidad, las licencias de sus socios y loterías y sorteos que realizan a lo largo del año.

 

 

 

 

La Comunidad Navarra tiene un plan de impulso y promoción de la pelota vasca en la base, dentro del marco de apoyo al deporte autóctono y tradicional, donde la pelota convive con otras competiciones como el levantamiento de piedras, la siega o el hacha. Con tres escuelas municipales con más de cien niños, ayuntamientos, federación y escuelas también disponen de planes específicos de expansión de la base.

 

La pelota en Navarra sobrevive, en gran medida, por las becas de la comunidad foral, cuyo sistema de ayudas supone el 75% de los ingresos de la federación. El 25% restante pertenece a los recursos propios de la Fnpv, que consigue a través de licencias y cinco patrocinadores locales.

 

Este deporte cuenta con presencia en la televisión autonómica, ya que Navarra Televisión y ETB, la cadena vasca, ofrecen algunos encuentros en abierto. Sin embargo, el grueso de partidos se puede ver en las plataformas online de la federación, que retransmite los campeonatos en Youtube o Facebook.

 

No hay acuerdos con marcas por el equipamiento de la pelota vasca en Navarra, lo cual supone un problema para los pelotaris. La construcción de una pelota es una tarea muy costosa, debido a la cantidad de materiales que la revisten, y además sólo duran un partido, ya que después de cada encuentro hay que cambiar de pelota, porque esta queda completamente destrozada por los manotazos de los deportistas.

 

 

 

 

La principal instalación en la zona es el Pabellón Polideportivo Labrite, ubicado en el centro de Pamplona y sede del club Obarena. El pabellón fue construido en 1940, en unos terrenos de la iglesia, donde se juntaban las juventudes del momento para jugar a la pelota y al fútbol. Con dos frontones de 36 metros, campos de fútbol, de balonmano y un balneario, la instalación alberga a más de mil personas en sus frontones durante los San Fermines, cuando se celebran en el pabellón nueve días ininterrumpidos de pelota vasca. Otro gran pabellón de pelota vasca es el espacio Navarra Arena, ubicado al lado de El Sadar, estadio del CA Osasuna, que puede acoger a 3.200 espectadores y se usa para celebrar las grandes finales de los campeonatos de pelota.

 

Con más de quince disciplinas, la comunidad se prepara para el Mundial de Pelota vasca que se celebrará el 23 de octubre en Biarritz y aglutina a todos los practicantes del mundo. A escala nacional, las principales competiciones son los campeonatos de España; y a escala autonómica, los Juegos deportivos y los campeonatos navarros, que cuentan con competiciones para diferentes edades. A escala local existen otros campeonatos menores, que se disputan entre los 55 clubes de la región.