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La Liga Nacional de Fútbol Sala cierra 2021-2022 con ingresos de 2,1 millones de euros

Para el presente curso, la entidad ha repartido 1,4 millones de euros por derechos audiovisuales entre los clubes y estima cerrar con unas pérdidas de 50.000 euros. La Lnfs espera volver a beneficios en el curso 2022-2023.

La Liga Nacional de Fútbol Sala cierra 2021-2022 con ingresos de 2,1 millones de euros
De cara al futuro, el presidente de la entidad asegura que el gran reto es convertirse en un deporte profesional, una medida que tendría que decidir el Consejo Superior de Deportes (CSD), que es quien tiene la jurisdicción en este ámbito.

M. L-E.

14 jun 2022 - 05:00

La Liga Nacional de Fútbol Sala (Lnfs) sigue sumando partidos. La asociación de clubes de fútbol sala cerrará el ejercicio 2021-2022 con unos ingresos de 2,05 millones de euros, lo que supondrá un descenso del 2,4% frente a la temporada pasada. Para el presente curso, la entidad ha repartido 1,4 millones de euros entre los clubes por derechos audiovisuales, que están en manos de LaLiga Sports TV, cerrará con unas pérdidas de 50.000 euros.

 

“En la última asamblea decidimos hacer un pequeño esfuerzo y no quitar servicios de inversión y difusión a los clubes, por lo que decidimos tener unas pequeñas pérdidas ya que teníamos reservas”, sostiene Javier Lozano, presidente de la Lnfs, a Palco23.

 

De cara a la temporada 2022-2023, la entidad trabaja en distintos escenarios, aunque su plan pasa por “dar un poco más a los clubes” y no registrar pérdidas. En cuanto a la repartición audiovisual, la entidad estima que el importe será de alrededor 1,3 millones, cifra que variará en función de los clubes que formen parte de la competición. “Este año tendremos menos entidades, porque algunos no forman parte de la asociación, ya que los que ascienden forman parte de la Real Federación Española de Fútbol (Rfef)”, explica el directivo.

 

 

 

 

 

 

Actualmente la asociación cuenta con ocho empleados. El 65% de los ingresos de la entidad provienen de los derechos audiovisuales, un 25% de patrocinio y el resto, de otros ingresos como asesoramiento u otras actividades deportivas. Por otro lado, el principal gasto es la partida que destina a los clubes. El resto corresponde a los servicios de la asociación, como programas de mantenimiento del entramado multimedia, web, servicios digitales, redes sociales, márketing o informes de retorno.

 

De cara al futuro, el presidente de la entidad asegura que el gran reto es convertirse en un deporte profesional, una medida que tendría que decidir el Consejo Superior de Deportes (CSD), que es quien tiene la jurisdicción en este ámbito.

 

“El fútbol sala ha demostrado resistencia después de la pandemia, en la crisis de 2012 perdimos varios clubes, que registraron impagos y se vio que teníamos una casa de paja, ya que dependían del ladrillo de los ayuntamientos, pero después creamos clubes y no equipos, con masa social e ingresos variados”, explica Lozano. “Pusimos los huevos en diferentes cestas, por lo que, después de la pandemia, ningún equipo ha desaparecido, ni siquiera ha habido daños leves porque teníamos una buena base y logramos activarlo todo”, asegura, recordando que “pese a que los hábitos de la gente han cambiado, hemos mantenido unos niveles de asistencia casi como el de antes del Covid-19”.

   

 

 

 

 

 

En este contexto, Lozano destaca que actualmente el club que más dinero recibe de la administración percibe alrededor de un 25% de los ingresos totales, aunque, de media, suponen un 10% del total. “Los ingresos están muy distribuidos y diversificados, estamos muy orgullosos del resultado porque hemos tenido que luchar contra la pandemia y contra las decisiones de la Real Federación Española de Fútbol (Rfef)”, asegura.

 

De hecho, el presidente hace autocrítica y tras los enfrentamientos con la federación, la asociación asegura que “los clubes han demostrado más madurez que la Rfef y la Lnfs” porque “siguen peleando por este deporte”. “Mientras se reconduce la situación, la asociación lleva los derechos audiovisuales y ellos, la competición”, explica.

 

El mes pasado, la asociación impugnó ante el Consejo Superior de Deporte (CSD) la modificación del reglamento general de la Rfef que fue aprobado en la comisión delegada de su asamblea general el pasado 25 de abril y que tenía como objetivo hacerse con la comercialización de los derechos de la competición. “La Rfef nunca ha querido llegar a una solución”, sentencia Lozano.

 

En este contexto, el directivo sostiene que “el dinero no quiere entrar en una guerra” por lo que es “muy difícil” firmar acuerdos de patrocinio. Sin embargo, “lo que se ha conseguido hasta ahora es crear raíces con los territorios y tener unos planes de fan engagement: los pabellones se han ido llenando porque todo el mundo tiene un sentimiento de pertenencia, lo que hace que haya muchas empresas locales que apuesten por este tipo de patrocinio”, explica.

 

El directivo también asegura que, pese a que ha habido “grandes empresas que han manifestado su predisposición a patrocinarnos, siempre hemos tenido que ser sinceros”. “Las decisiones políticas han trastornado el negocio y pueden destrozar una pequeña industria”, advierte.