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La federación de baile mira a París 2024 con un presupuesto de 800.000 euros

Desde 2012, su presupuesto se ha multiplicado por cuatro. De los ingresos, sólo un 11% se corresponde a la aportación por parte del CSD, mientras que el resto procede de las licencias y de la organización de competiciones.

La federación de baile mira a París 2024 con un presupuesto de 800.000 euros
En 2021 la federación tenía 6.000 federados, un 30% más que en el año del Covid-19. 

Miquel López-Egea

13 may 2022 - 05:00

La Federación Española de Baile Deportivo se profesionaliza. Con la mirada puesta en París 2024, la entidad, que gestiona las especialidades standard, latinos, 10 bailes, bailes caribeños, baile escenario, breaking, cheerleading, danza coreográfica, hip hop, fit kid, flamenco, linedance, single, twirling y wheel chair, ha impulsado su estructura y sus presupuestos.

 

Para 2022, la entidad cuenta con un presupuesto de 800.000 euros, un 12,5% más que en el ejercicio anterior. Desde 2012, su presupuesto se ha multiplicado por cuatro. De este, sólo un 11% se corresponde a la aportación por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD), por lo que el resto procede de licencias y de la organización de competiciones. La entidad no tiene ingresos por patrocinio. De cara al futuro, la federación quiere exprimir el acuerdo con LaLigaSportsTV y crear una plataforma pay-per-view (PPV) para generar algunos ingresos “testimoniales”, según explica Luis Vaño, presidente de la federación, a Palco23.

 

Mientras el año pasado el presupuesto para el breaking, que será olímpico por primera vez en París 2024, era de 30.000 euros, para este curso ya tiene una previsión de más de 150.000 euros. Para el presente curso, la entidad ya cuenta con un preparador físico, un fisioterapeuta, un nutricionista y un psicólogo.

 

“No sólo ha sido convertirse en deporte, sino que ha sido una actividad que se ha reconocido como deporte: hasta 2018, cuando se celebraron los Juegos de la Juventud, el breakdance era cultura urbana alejada del deporte de competición”, explica el directivo. “Tuvimos que cambiar el chip federativo e integrar a esta parte que entiende que es más un arte que un deporte,” comenta, recordando que “tuvimos que crear una estructura inexistente”.

 

Ahora el breakdance ya dispone de una tecnificación con vistas olímpica y España cuenta con bailarines como XakFuria o Johnny Fox, con opciones de clasificarse para disputar la cita. Además, desde hace un año, la federación tiene un equipo entrenando en la Residencia Joaquin Blume de Madrid y los b-boys son considerados deportistas de alto rendimiento.

 

 

 

 

Para crear un equipo competitivo, la federación apostó por contactar con los bailarines más representativa de la escena y configuró un circuito nacional. Además, en abril del año pasado, España ya acogió la primera prueba internacional de las World Series y en el próximo Madrid Urban Sports que se celebrará en Madrid habrá otra prueba internacional. “Esto nos da reconocimiento; hemos generado un equipo absoluto y sub-21, que tiene competiciones habituales y entrenan en el centro de alto rendimiento de Madrid y también hemos organizado cursos de entrenadores y de jueces”, señala Vaño. 

 

La federación tiene dos empleados en nómina a tiempo completo y otros dos a tiempo parcial. En torno a la federación hay alrededor de 150 voluntarios. Además, hasta ahora ha titulado a 500 técnicos en todas las especializadas y 150 jueces. 

 

Con este presupuesto, la federación tiene que gestionar un circuito nacional para cada especialidad que suman un total de cien eventos. En cinco o seis de ellos, la federación se convierte en organizadora mientras que para el resto emite una licencia con un coste de 200 euros. El presupuesto para cada evento uno de los seis eventos organizados por la entidad, sea nacional o internacional, asciende a una media de 90.000 euros. Además, para el Spanish Open de Baile Deportivo que se celebra en La Nucia (Alicante), la entidad cuenta con una subvención por parte de la Fundación Trinidad Alfonso que asciende hasta 50.000 euros.

 

 

 

 

“Es de obligatorio cumplimiento que un evento sea rentable porque sino, no lo podemos realizar: no tenemos patrocinadores, hemos seguido un proceso de educación desde que fue reconocido como deporte”, explica el directivo, que recuerda que “compitiendo con frac o traje largo, éramos los raros, e igual pasa con el breakdance, que parecía que eran jóvenes con chándal que se tiraban por el suelo”. “Pero es un colectivo con la cabeza amueblada, aunque al sector clásico del deporte le cuesta entenderlo”, añade.

 

A su parecer, desde que el breakdance es olímpico “está siendo más asequible” encontrar recursos y, además “la forma de trato por parte del CSD ha dado una vuelta en la forma”.  Pese a este contexto, “salvo excepciones, no se puede vivir de este deporte y los deportistas tienen que participar en exhibiciones, anuncios o actividades paralelas para generar ingresos: uno de nuestros deportistas unos meses del año trabaja en el Circo del Sol”, comenta.

 

En 2021 la federación tenía 6.000 federados, un 30% más que en el año del Covid-19. “Hay especialidades que siempre tendrán un número de practicantes homogéneos y otras que crecen mucho porque tienen muchos practicantes como el twirling, pero nunca será una práctica de miles de personas”, reconoce. “Las apariciones en televisión, en programas como Got Talent, han sido buenas porque han dado a conocer, pero el crecimiento no será para volvernos locos”, añade.

 

Para profesionalizarse, la entidad se ha inspirado en modelos como la federación de boxeo o de suf y ha tomado las federaciones de Francia o Bélgica, con las que realiza intercambios de b-boys, “como fuentes de información”. Además, en noviembre del año pasado, fichó al preparador físico David Moronta para París 2024, en la Federación Española de Judo.