05 Jul 2022 | 02:08

Líder en información económica del deporte

Competiciones

La Comunidad Valenciana levanta el peso de la halterofilia al calor de Juan Roig

La halterofilia crece en el levante español gracias a las subvenciones de la Fundación Trinidad Alfonso, el boom del crossfit y el aumento de mujeres practicantes, que ya supera en la base el número de deportistas masculinos.

La Comunidad Valenciana levanta el peso de la halterofilia al calor de Juan Roig
Uno de los motivos del incremento de este deporte en los últimos años ha sido el ‘boom’ del crossfit.

Albert Martínez

13 jun 2022 - 05:00

La Comunidad Valenciana carga con el peso de la halterofilia española. La práctica de la halterofilia crece en el levante español, aupada por las subvenciones de la Fundación Trinidad Alfonso, el boom del crossfit y el aumento de mujeres practicantes, que ya supera en la base el número de deportistas masculinos. En la última década, la comunidad ha triplicado su número de licencias y ha alcanzado los mil federados.

 

En el año 1952, los primeros campeonatos españoles de halterofilia comenzaron en Valencia, si bien los pueblos íberos, hace más de veinte siglos, ya levantaban el peso de rocas, piedras y hierros para que los más fuertes de cada zona exhibieran la potencia de sus músculos. Setenta años después de la creación de un campeonato nacional, la halterofilia copa el 20% de las licencias totales de halterofilia en España. Los deportistas de alta competición también han aumentado, pasando en los últimos diez años de 70 atletas a 300 atletas.

 

Uno de los impulsos a la halterofilia llega de parte de la Fundación Trinidad Alfonso, encabezada por el dueño de Mercadona, Juan Roig, quien en 2022 invertirá diecisiete millones de euros en el deporte valenciano. La fundación impulsa la base de la halterofilia, aportando 15.000 euros y financiando también el equipamiento de la selección autonómica.

 

Además, la fundación de Roig otorga becas para que este deporte subsista en la comunidad. En total, 120 deportistas se benefician de las ayudas, de los cuales el 60% pertenecen a la base, el 20%, son jóvenes de entre 16 y 20 años y el resto, de la alta competición de la halterofilia valenciana.

 

 

 

 

Por otra parte, la diputación valenciana ofrece 7.500 euros y la Conselleria aporta 30.000 euros a la competición de alto nivel y 20.000 euros al funcionamiento de las federaciones. En total, la Federación de Halterofilia de la Comunidad Valenciana (Fhcv) cuenta con un presupuesto de 70.000 euros, que ha aumentado un 30% en los últimos cinco años. “Podemos pedir más, pero no quejarnos, porque entendemos que es lo que hay y no nos sentimos perjudicados, ya que sobrevivimos gracias a las ayudas”, afirma Emilio Estarlik, presidente de la Fhcv.

 

Uno de los motivos del incremento de este deporte en los últimos años ha sido el boom del crossfit, que debido a su parecido con la halterofilia actúa de “vaso comunicante” y promociona la práctica de la halterofilia en los centros de fitness de toda España.

 

En los últimos tiempos, el número de mujeres que ejercen esta práctica deportiva ha sobrepasado al número de hombres en la base, y ya representan el 60% del total de los participantes. En la categoría española sub-15 de 2021 compitieron por primera vez en la historia más mujeres que hombres.

 

En el Atlético Club Gandía de Halterofilia, pionero en la zona, las mujeres ya representan el 60% de sus practicantes base, reflejo del aumento de interés en el sector femenino, aupado a escala nacional por la medallista olímpica Lydia Valentin. “Al campeonato de España del año pasado fueron 98 hombres y 107 mujeres”, asegura José Andrés Ibáñez Puig, presidente del club, que cuenta con seis equipos femeninos y cinco masculinos.

 

 

 

 

El deporte base representa un tercio del total de las licencias federativas en la Comunidad Valenciana, que ha reducido en la última década el porcentaje de practicantes. El presidente de la Fhcv lo achaca al desconocimiento de la sociedad sobre este deporte. “Es complicado entrar en los colegios, ya que mucha gente carga aún con mitos del pasado”, se lamenta Estarlik, quien añade que “para llegar a los niños hay que cambiar de mentalidad”.

 

El Atlético Club Gandía contaba hace más de una década con convenios con las escuelas municipales, pero al trasladarse a un pabellón municipal descendió la cifra de sus practicantes base, debido a que “es complicado llevar a los niños al extrarradio a levantar pesas”. Sin embargo, desde hace cuarenta años existe la liga comarcal de halterofilia para los niños, donde los más pequeños compiten hasta los catorce años en técnica de levantamiento y luego se introduce paulatinamente el peso en sus ejercicios, y comienza a valorarse la cantidad de kilogramos levantados.

 

La Comunidad Valenciana cuenta con quince clubes de halterofilia, y ha triplicado su número de centros en el último lustro. En la ciudad de Valencia ha pasado de haber un club a contar con cuatro centros. El Atlético de Gandía, pese a ser el decano del deporte valenciano, sobrevive gracias a que las subvenciones representan el 80% de sus ingresos. “Nos sentimos muy reconocidos desde el ámbito púbico, pero nos es muy complicado encontrar sponsors”, asegura el presidente. “En el año de la pandemia encontramos varios patrocinadores, pero a mitad de curso rescindieron el contrato de patrocinio y tuvimos que reorganizar la temporada y sobrevivir a base de la administración y las pequeñas cuotas de socio”, asegura Ibáñez. 

 

 

 

 

Hoy en día, la halterofilia no mantiene ningún acuerdo televisivo para promocionar el deporte. A escala nacional, la federación ofrece sus campeonatos por streaming y las competiciones por la web de las federaciones, mientras los clubes se ocupan de los canales de Youtube. “Sólo aparecemos en televisión durante los Juegos Olímpicos, ya que ni aún sacando medallas en campeonatos de Europa aparecemos en los noticiarios”, afirma el presidente de la Fhcv.

 

Desde hace cuatro años, la titulación en técnico de halterofilia está reglada por el Ministerio de Cultura y Deporte; por lo que el Atlético Gandía ya cuenta por primera vez con cuatro entrenadoras que se han sumado a la plantilla de la organización.

 

La halterofilia crece en la Comunidad Valenciana mientras se complica su presencia en los próximos Juegos Olímpicos de París 2024. El incremento de casos de dopaje ha provocado que el Comité Olímpico Internacional (COI) haya planteado la posibilidad de eliminar este deporte para los próximos Juegos Olímpicos. “No soy optimista porque los dirigentes no dan la talla, y a perro flaco todo son pulgas”, asegura Emilio Estarlik, quien fue vicepresidente de la Federación Europea de Halterofilia desde 2009 hasta 2020.