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Ironman afronta su maratón más complicado tras un año en blanco

El organizador de carreras de resistencia no ha organizado ningún evento en España, pero mantiene los inscritos para el próximo año.

Miquel López-Egea

25 sep 2020 - 05:00

Ironman afronta su maratón más complicado tras un año en blanco

Foto: Getty Images para Ironman

 

Ironman afronta el triatlón más duro de su historia. Como otros organizadores de eventos, el impulsor de carreras de resistencia ha sufrido un importante golpe por el Covid-19. Ironman España, que se encarga de organizar también los eventos de Portugal, Andorra e Italia, no ha podido celebrar ninguna competición este año a causa de la pandemia, pasando de los siete triatlones celebrados en 2019 en España a ninguno en 2020. Ironman, además de triatlones, organiza carreras de mountain bike, trail running y maratones.

 

En 2021, Ironman prevé crecer en esta región, pasando de 17 eventos organizados (ocho en España), a 25 en 2021. Entre estos nuevos planes de futuro, destaca la apertura de la sede en Andorra, que se encargará de organizar cinco eventos en el país pirenaico, por lo que ingresará 1,5 millones de euros anualmente del Gobierno de Andorra, y tres Ironman 70.3 en Venecia, Emillia Romagna y Cerdeña. La empresa facturó 11 millones de euros el año pasado en España y 25 millones de euros en toda la región.

 

“Estábamos teniendo un crecimiento muy rápido; pasamos de ser una empresa catalogada como pequeña por nuestra facturación, a ser catalogada como grande”, comenta el director de Ironman España, Italia y Portugal, Agustí Pérez, a Palco23. “No podemos hacer una previsión de cómo nos afectará el Covid-19 porque aún hay eventos que pueden hacerse, pero es una situación complicada”, señala, recordando que “nosotros hemos pospuesto todos los eventos de España a 2021”.

 

 

 

 

“Hemos tenido ingresos porque las inscripciones a las carreras son a un año vista y, por lo tanto, no los hemos perdido”, asegura. “No tenemos los costes de organizar los eventos, pero dejamos de facturar en la venta de merchandising”. “Se balancea el resultado de ingresos para 2021, queda el año en blanco, pero con el costo recurrente de empleados y demás”, añade.

 

“No sabemos la dimensión del desastre de este año, pero somos conscientes que hasta 2023 no regularemos la situación”, explica Pérez, manifiesta que el aumento en el número de eventos programados por parte de la empresa “es un buen indicativo”. “Los participantes de 2020 se trasladan a 2021 y, además, habrá un crecimiento de participación, por lo que serán ingresos a favor de la empresa”, augura.

 

Un evento con mucho público internacional

Ironman emplea en la región a 25 personas. Por evento, puede llegar a los 150 trabajadores. En total, sumando empresas colaboradas y voluntarios, la empresa puede llegar a mover mil personas.

 

 

 

 

Organizar un triatlón de larga distancia cuesta, de media, un millón de euros. Los ingresos por inscripciones generan el 70% del total de los ingresos, mientras que el 30% restanto corresponde a los patrocinios y a los contratos con las ciudades. Habitualmente, la media de inscritos en un maratón de larga distancia es de 2.900 participantes que pagan una media 550 euros de inscripción, mientras que para el Ironman 70.3, tiene una media de 2.400 inscritos que pagan 260 euros de media. El perfil del usuario es un empresario o persona con estudios, de 42 años de media, con unos ingresos de entre 70.000 euros y 90.000 euros anuales. El 75% de los inscritos son de fuera del país.

 

Por otro lado, un evento de este calibre implica un impacto económico de entre diez y doce millones a la zona. Un participante viene con 2,5 acompañantes de media y está cinco días de media.

 

Ironman mantiene las inscripciones

El 90% de los participantes decidió mantener su inscripción para el próximo año. “Decidimos mantener el máximo de participantes y de eventos, además de abordar todas las posibilidades en cada país”, comenta Pérez y recuerda que “ofrecimos la posibilidad de aplazarlo sin coste, saltar de un evento a otro, y depende del país, hicimos diferentes devoluciones”. “Hay mucha demanda y hay que estar preparado, por este motivo hemos permitido guardar la plaza”, insiste.

 

“Como empresa hemos aguantado el golpe, pero hemos tomado medidas, en cada país nos hemos acogido a las posibilidades que ofrecían los estados”, explica. “En España nos acogimos a los expedientes de regulación temporal de empleo (Erte) porque al aplazar los eventos quedaba un tramo del año en el que no se podía trabajar”, manifiesta. Internacionalmente, Ironman aprobó “medidas como contención del gasto”.

 

Precisamente, justo cuando había estallado la pandemia, a finales de marzo, Wanda Sports vendió Ironman al grupo norteamericano de entretenimiento Advance, dueño de Condé Nast y accionista de referencia de Discovery Communications, por 730 millones de dólares. “Venimos de una adquisición por parte de Advance, tenemos apoyo total, aunque nos han pedido contención”, señala, reiterando que “tenemos un futuro prometedor con ocho nuevos eventos, sabemos que pasaremos el bache y cuando los eventos se puedan organizar de manera regular, tendremos ingresos y crecimiento”.

 

El trail, el futuro de Ironman

El futuro de Ironman pasa por seguir invirtiendo en las carreras de trail running, que, según Pérez, “es un deporte que tiene mucho margen de crecimiento, como el mountain bike es un mercado a trabajar”.

 

Además de crecer en este sentido, Ironman tendrá que invertir en el protocolo anti-Covid. “Hemos trabajado en medidas muy conocidas como mantener la distancia, ofrecer geles y mascarillas y reducir todos los puntos de contacto, ya sea entre participantes con el staff o el público, con áreas bien protegidas, el control del número de participantes y controles de acceso”, remarca. “La clave, sin embargo, está en los países que no dejan viajar, las restricciones del Reino Unido te dejan sin 2.000 atletas”, lamenta.

 

Asimismo, reitera que “con el Maratón de Madrid es complicado por el volumen, pero no tenemos que dejar de invertir en estas medidas, no es fácil, pero lo tenemos asumido”. “A corto y a largo plazo creceremos, tenemos más de un millón de atletas y ahora, con Advance, también tendremos eventos del formato lifestyle que nos permitirá llegar a un público más amplio”, añade.

 

Ironman llegó en España como sociedad en 2014, comprando la compañía organizadora del triatlón de media y larga distancia de Calella. Con los años, ha apostado por crecer en otras regiones de España como Marbella y Vitoria. Desde hace tres años, con la llegada de Wanda Sports, la compañía adquirió nuevos eventos y formatos como las Rock 'n' Roll Maratón Series o la Cape Epic.