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Fútbol y baloncesto pugnan por fans y recursos en Andorra en una temporada agridulce

Para la temporada 2022-2023, el país contará por primera vez con un equipo profesional de fútbol, pero, por lo contrario, no tendrá un equipo en la élite del baloncesto después del descenso de MoraBanc Andorra a Leb Oro.

Fútbol y baloncesto pugnan por fans y recursos en Andorra en una temporada agridulce
La entidad culminará esta inversión después de haber alcanzado un acuerdo para desplazar a los equipos de rugby del país a otras instalaciones, con la pertinente polémica que esto generó. Pero muchas preguntas sobrevuelan el proyecto de Piqué.

Miquel López-Egea

23 ago 2022 - 05:00

Luces y sombras en el deporte andorrano. Para la temporada 2022-2023, el país contará por primera vez con un equipo profesional de fútbol, pero, por lo contrario, no tendrá un equipo en la élite del baloncesto después del descenso de MoraBanc Andorra a Leb Oro.

 

Esto supondrá un cambio en el panorama deportivo andorrano, ya que el futbolista y empresario Gerard Piqué, a través de Kosmos, es el centro de atención mediático en un país con poco más de 70.000 habitantes. Hasta hace unas temporadas, el baloncesto copaba la actualidad del país, pero, ahora esto podría revertirse definitivamente si MoraBanc no vuelve a la ACB.

 

Hace un tiempo, en Andorra, no había negocio del deporte. Durante diecisiete años, hasta la temporada 1997-1998, el país contó con el FC Andorra en Segunda B, pero descendió y llegó a tocar fondo con problemas económicos, sobreviviendo en las categorías regionales hasta que, en 2019, ocho años después de estar a punto de desaparecer, Piqué lo rescató y se hizo cargo de su deuda.

 

Esto se consiguió después de alcanzar un acuerdo con la sociedad andorrana Clayton, propiedad de los empresarios Higini Cierco y Francesc Destrée, que se hicieron con el 44% del capital.

 

 

 

 

Entre 1991 y 1996, el principado también contó con el Bàsquet Club Andorra, Festina Andorra por cuestiones de patrocinio, en la máxima categoría del baloncesto nacional. Sin embargo, después se repitió la historia de su homólogo de fútbol con problemas extradeportivos: el club fue perdiendo posiciones y no fue hasta 2014 cuando logró volver a la ACB con el apoyo del MoraBanc y el Gobierno del país. De esta manera, 2022-2023 iba a ser el año de oro para el deporte andorrano con dos equipos en la élite del deporte de su país vecino. Sin embargo, MoraBanc Andorra perdió la categoría in extremis y ahora cuenta los días para volver a la ACB.   

 

Los dos equipos comparten el main sponsor, el banco MoraBanc, y también luchan por obtener ingresos por parte de la administración. En el caso del baloncesto, el club seguirá contando con el apoyo de Andorra Turisme, la empresa pública encargada de promocionar el turismo del país, y de la entidad bancaria, por lo que presentará un presupuesto de tres millones de euros para regresar a la Liga Endesa en la siguiente temporada y, de hecho, ha logrado mantener a algunos de sus jugadores de la temporada pasada.

 

“La idea del club es disponer de uno de los presupuestos más altos de la categoría, aprovechando esa ventaja para intentar volver a la ACB el próximo año”, explicó hace unas semanas Francesc Solana, director general del club. Sin embargo, está por ver si se mantendrán las condiciones actuales para el club si no logra volver a la elite.

 

 

Por otro lado, FC Andorra se convertirá en la entidad deportiva con más presupuesto en la historia del deporte del país, que será de entre ocho y nueve millones gracias a las aportaciones por parte de LaLiga Impulso y de los derechos audiovisuales. El club propiedad de Piqué empezará a competir en la categoría de plata del deporte español después de haber remodelado el Estadio Nacional, ubicación donde hasta el momento han jugado la selección de fútbol del país andorrano y el VPC Andorra y la Federación Andorrana de Rugby. El recinto es propiedad del Gobierno liderado por Xavier Espot. En los próximos meses, el club invertirá 26 millones de euros en un estadio en la parroquia de Encamp. 

 

Pese a que la inversión no ha trascendido, el club tiene que empezar a jugar sus partidos la semana que viene con césped natural y con capacidad en las gradas para 6.000 espectadores, además de haberse adaptado a las necesidades de iluminación, prensa, accesos para visitantes y mejorando sus instalaciones de bar. Toda esta inversión la han financiado las arcas tricolor.

 

 

La entidad culminará esta inversión después de haber alcanzado un acuerdo para desplazar a los equipos de rugby del país a otras instalaciones, con la pertinente polémica que esto generó. Pero muchas preguntas sobrevuelan el proyecto de Piqué.

 

En Andorra, los aficionados se preguntan si el club podrá competir deportivamente tras haber ascendido categorías año tras año y si los fans responderán. Otra de las preguntas que se plantean es si el Gobierno del país, que incluso llegó a adaptar la normativa para legalizar la compra del club, patrocinará directamente la entidad en 2023-2024, ya que para el presente curso ha declinado hacerlo, aunque ha cedido sus instalaciones.

 

Todas estas preguntas se plantean en un momento de crecimiento para el deporte nacional, que aspira a albergar los Mundiales de Esquí en 2029. Además, en fútbol, la selección está mejorando deportivamente y la Primera División andorrana cuenta con equipos con presupuestos de hasta 700.000 euros. Pero el continúa sigue siendo el deporte rey y con el esquiador Joan Verdú, que consiguió una novena posición en la prueba de gigante de esquí alpino en los Juegos Olímpicos de Pekín, también lucha por los recursos públicos y privados. Además, figuras como la palista Mònica Doria o la vencedora del Open de Australia de tenis junior, Victòria Jiménez, que también cuentan con apoyo de la administración, vienen pisando fuerte.