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Fernando Carpena (Rfen): “Los clubes pequeños tienen una situación terrorífica, los grandes, catastrófica”

El presidente de la Real Federación Española de Natación considera que aumento de la natación cómo práctica deportiva amateur ha llegado a arrinconar a los profesionales en las piscinas y por eso demanda más infraestructuras

Miquel López-Egea

19 feb 2021 - 04:58

Fernando Carpena (Rfen): “los clubes pequeños tienen una situación terrorífica, los grandes, catastrófica”

 

 

 

Fernando Carpena, presidente de la Real Federación Española de Natación (Rfen) considera que el aumento de la natación cómo práctica deportiva amateur ha llegado a arrinconar a los profesionales en las piscinas y por eso demanda más infraestructuras, como el Centro Acuático de Madrid. Esta instalación servirá para competir y albergar competiciones nacionales e internacionales. Asimismo, el directivo considera que los clubes están en una situación económica delicada a causa de los sucesivos cierres por parte de la administración, que ha implicado una pérdida de socios.

 

Pregunta: Hágame un diagnóstico del sector tras la pandemia.

Respuesta: En el ámbito estatal, preservamos la salud pero en el autonómico, es más restrictivo y tendrá efectos en la práctica federada. A corto plazo estas limitaciones no tendrán efecto pero sí a medio y largo plazo. Además, en el tejido acuático los escenarios son complicados porque si no hay competición, hay menos gente dispuesta a sacrificarse y los clubes pierden mucha capacidad. No sólo en activos deportivos. Hay clubes que se sustentan porque tienen 200 nadadores que contribuyen a mantenerlos. Y perder la mitad disminuye la posibilidad de que un club sea sostenible. Ha habido una caída enorme en licencias, porque, por ejemplo, el Open, clasificatorio para los Juegos Olímpicos, estuvo limitado a 350 deportistas, cuando otros años había 500 o 600.

 

P.: Cómo ha afectado la pandemia a la evolución del número de federados de la natación.

R.: Hemos reducido un 30%. La gente no está pudiendo entrenar para competir.

 

P.: ¿Cómo ha afectado la pandemia al presupuesto y a la financiación?

R.: Vivimos en una burbuja. Ha sido difícil para todos, pero no se nos ha agotado el dinero y con el compromiso del CSD y siendo conscientes de la situación en cuanto a pérdidas de licencias, se nos ha permitido flexibilidad la hora de utilizar ese dinero. Es decir, hemos podido utilizar el dinero que iba destinado a las competiciones que no se han celebrado a cubrir el déficit por no organizar competiciones, perder licencias y patrocinios. Además, esto nos ha permitido crear una compensación Covid-19. Hemos aprobado un presupuesto con una estimación a la baja de ingresos pero con un ajuste en los gastos. La reducción ha sido de entre un 25% y un 30% para prever contingencias.

 

P.: ¿Se necesita un plan de rescate para estas entidades?

R.: Esto es lo que esperamos y hemos solicitado. Estamos buscando fórmulas excepcionales vinculadas a los clubes que aportan atletas. En torno a 830.000 euros de nuestro presupuesto está destinado a los clubes.

 

P.: ¿Qué papel han de tener las administraciones en esta nueva etapa?

R.: La participación de las administraciones es fundamental, también en connivencia de nuestras actividades. Pero no tenemos instalaciones: están en manos de otras administraciones, locales y autonómicas, que no son el CSD.  

 

 

 

 

P.: ¿Cuáles son los principales retos para la natación tras el Covid?

R.: Tenemos retos de crecimiento. Queremos que Tokio y París sean buenos años. Y también el  centro acuático de Madrid, que es un eje fundamental. Este es nuestro gran reto: que las administraciones se pongan de acuerdo para tener una instalación que necesitamos para el propio desarrollo de la competición. Cada vez es más complicado en España albergar competiciones internacionales. Y es una instalación en la que hay metidos cien millones de euros.  

 

P.: ¿Cómo puede afectar económicamente al deporte y a la federación un eventual nuevo aplazamiento de los Juegos Olímpicos?

R.: Nos afectaría porque el evento nos posiciona y nos pone en el punto de mira unos días. Si perdemos visibilidad, perdemos fuerza.

 

P.: ¿En qué situación económica se encuentran los clubes de natación? ¿Existe riesgo de cierre de instalaciones?

R.: Si los clubes pequeños se encuentran en una situación terrorífica, para los grandes es catastrófica. Son clubes que tienen una gran estructura o inversión, como el CN Sabadell. Las restricciones les afectan porque los clubes grandes dedican deporte federado y a la alta competición el excedente que le da el presupuesto, por lo que si les cierran, es complicado que lo haya. Si al cerrar el club no se generan ingresos, este tiene bajas de socios y les tiene que condonar cuota, por lo que el equilibrio ya está en entredicho. Lo más fácil es cortar la actividad deportiva de gran nivel y esto tiene un gran impacto en los equipos nacionales. El Sabadell aporta cinco jugadores al equipo español y si no participa porque no tiene dinero, nosotros como federación tendremos que suplir el hecho de que sus jugadoras no compitan y no será igual. La salud de los clubes tiene unas consecuencias estructurales graves.

 

 

 

 

P.: ¿Necesita el deporte una gran figura?

R.: Siempre. Los referentes son fundamentales. Para crear ídolos, necesitamos un plan de comunicación con recursos y una ventana.

 

P.: ¿Cómo puede ganar visibilidad y audiencia?

R.: Aprovechando los momentos, como un Campeonato del Mundo. Mireia Belmonte o ser campeones del mundo en waterpolo nos lleva al telediario. Ganamos visibilidad si estamos entre los mejores. Y hay que aprovecharlo. La estrategia que necesitamos es que estos momentos no sean cada dos o cuatro años, tenemos que dar continuidad encontrando contenidos necesarios e historias: aunque no se bata un récord del mundo, hay nadadores que hacen 15 kilómetros en aguas bravas. Y a esto, hay que darle salida.

 

 

 

 

P.: Aunque la natación tiene una base importante, ¿se traduce esto en audiencia?

R.: La generación Z no consume natación, sólo en momentos esporádicos. Es muy difícil que un niño vea una competición durante dos horas. Hay que buscar el highlight, el momento cumbre. En baloncesto lo que vende es el último cuarto. Son nuevas tendencias y nos tenemos que acoplar; por este motivo, en redes sociales vamos a lanzar un proyecto de expansión de nuestros deportes.

 

P.: ¿Cómo está el país en cuanto a infraestructuras?

R.: Piscinas hay muchas pero es una práctica tremendamente demandada y la capacidad de las piscinas es la que es. En España hay en torno a un millón de usuarios y una pequeña parte son los deportistas federados frente a una gran demanda social, por lo que este hábito social ha llegado a arrinconar en los clubes a los federados en cuanto a sus condiciones de entrenamiento, en horas que son poco compatibles con los niños o los jóvenes, o incluso reduciendo sus espacios. El éxito de la actividad deportiva ha llevado a arrinconarnos. Por eso tenemos una carencia, porque ha habido una evolución. Lo que antes nos valía ahora ya no nos vale.