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El fútbol español rebasa los 7.600 trabajadores tras crecer un 12,2% en 2017

Los clubes de LaLiga y la propia asociación reforzaron especialmente el equipo de oficinas, que se aumentó en un 20,6% en pleno proceso de profesionalización de las estructuras.

Marc Menchén

20 mar 2018 - 04:59

El fútbol español rebasa los 7.600 trabajadores tras crecer un 12,2% en 2017

 

 

El fútbol español también crea empleo fuera de los terrenos de juego. Los clubes llevan casi un lustro profesionalizando sus estructuras con el objetivo de ganar eficiencia en la gestión, pero sobre todo para explorar nuevas fuentes de ingresos en una competición que puja por convertirse en un producto de entretenimiento capaz de competir con otras propuestas de ocio. Eso implica invertir en el fichaje de buenos futbolistas, pero también en profesionales que desde los despachos ejecuten iniciativas muy asociadas al márketing y los entornos digitales. En un año, los clubes de LaLiga y la propia asociación han aumentado un 12,2% su plantilla y, por primera vez, se han rebasado los 7.000 trabajadores.

 

En concreto, los equipos que militan este año en Primera o Segunda División cerraron 2016-2017 con 7.640 personas en nómina, según los últimos datos disponibles que ha recabado Palco23. El 58,2% de la fuerza laboral corresponde al personal deportivo y técnico, es decir, tanto los deportistas con contratos profesionales, como el cuerpo de entrenadores y servicios médicos, entre otros. En total, eran 4.445 efectivos al final de la última temporada, un 6,6% más. El resto de personal, en su mayoría administrativo (finanzas, márketing, comunicación, etcétera) pero donde también se reflejan fijos-discontinuos y áreas como las de mantenimiento o limpieza, creció un 20,6%, hasta 3.195 personas.

 

La creación de empleo fue prácticamente generalizada, con excepciones contadas y muy ligadas a reestructuraciones forzadas para poder cumplir con la devolución de importantes mochilas de deuda. Es el caso del Real Zaragoza, que pasó de 91 a 81 empleados de media y que en los últimos años ha tratado de externalizar servicios como la seguridad o el área médica. En 2015 presentó un expediente de regulación de empleo (ERE) para 185 trabajadores fijos discontinuos, pero fue tumbado por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón. La medida iba a suponer un ahorro de 500.000 euros anuales.

 

 

 

 

El RC Deportivo, que el año pasado logró una importante reestructuración con Abanca, ha recortado su plantilla en un 6,7%, aunque el ajuste ha sido mayor fuera de la parcela deportiva: un 28,6% menos de empleados. Aun así, en su memoria asegura que la entidad ha continuado “invirtiendo en las áreas de formación y corporativas, para captar y desarrollar talento y adecuar la gestión a las necesidades de un club de LaLiga”. En cuanto al Villarreal CF, que continúa en Primera, se desconocen los motivos del ajuste.

 

CA Osasuna, que ha logrado cancelar toda su deuda mediante dación en pago del estadio, también tuvo que redimensionar su estructura en 2015, aunque ahora ha vuelto a la rentabilidad y plantea recuperar el terreno perdido. De hecho, el club navarro volvió a aumentar plantilla en oficinas y ha ido recuperando los sueldos que tuvo que recortar hace tres años, y en su caso el ajuste ha sido en la parcela deportiva, con menos futbolistas profesionales en nómina, sobre todo en su filial. Lo mismo sucedió con el Rayo Vallecano, justificado por su descenso a Segunda.

 

Estos casos aislados revelan las dificultades que muchos de estos clubes tienen a la hora de fortalecer su negocio, pues la tendencia lógica es realizar mayores esfuerzos en la parcela deportiva para no perder competitividad. Más si cabe, en un contexto en el que todos los equipos han dispuesto de mayores recursos de la televisión para confeccionar sus plantillas. En Primera, el importe mínimo es de 28,9 millones, por los 3,78 millones de euros de tope salarial que se fijó en Segunda.

 

 

 

 

El peso de la parcela deportiva es superior al 50% en la mayoría de entidades, con la excepción de equipos que o bien no tienen filiales profesionales o tienen externalizados servicios como el médico o determinadas actividades de día de partido, como seguridad o restauración. Según los últimos datos, sólo Atlético de Madrid, CA Osasuna, AD Alcorcón, Deportivo Alavés y Cádiz CF tenían a más personas trabajando lejos del césped que dentro de él; además, en algunos casos se incluye en el cálculo a ese personal fijo-discontinuo que sólo trabaja en fin de semana. En el otro extremo están SD Eibar, UD Las Palmas, Rayo Vallecano, UD Almería, Real Oviedo y CF Reus, donde estos profesionales representan en torno al 80% de toda la estructura.

 

En este ámbito también hay que tener en cuenta las distintas dimensiones de cada organización. El FC Barcelona no sólo tiene en nómina a los futbolistas de los primeros equipos (masculino y femenino), del filial y del juvenil, sino que también se contabilizan los deportistas y profesionales vinculados a las otras secciones profesionales: baloncesto, balonmano, fútbol sala y hockey patines. Con 627 efectivos, se queda ligeramente por detrás de los que Real Madrid y Atlético de Madrid tienen en conjunto.


La plantilla deportiva media ronda las 200 personas en Primera División, mientras que en Segunda División baja a cincuenta efectivos. La fuerte diferencia se debe a la ausencia de filiales u otras secciones profesionales, así como estructuras más reducidas de cuerpo técnico, ya sean entrenadores, fisioterapeutas o doctores. CD Numancia y AD Alcorcón, con 25 empleados, son los más ajustados.

 

 

 

 

El conjunto soriano también es el que trabaja con un equipo administrativo más limitado, con 25 personas, si bien el que menos invierte es la SD Huesca, que al cierre del último curso sólo tenía a siete personas en nómina que no fueran del área deportiva. Fuentes de la entidad han explicado en alguna ocasión que prefieren no cargar en exceso la estructura organizativa hasta consolidar su posición en LaLiga, en línea con la política de la SD Eibar, que aun acumulando cuatro años en Primera sólo tiene un equipo de 15 personas en oficinas, ante la necesidad de exprimir al máximo su tope salarial en plantilla.

 

LaLiga puso en marcha LaLiga Global Network para captar talento joven para la propia institución y para los clubes, para de alguna manera acelerar este proceso de profesionalización. La asociación presidida por Javier Tebas es la que más creció en términos porcentuales, al triplicar su plantilla y alcanzar los 129 profesionales en junio de 2017. Este crecimiento le permitió superar al Sevilla FC y ya sólo generan más empleo en oficinas el Valencia CF, el Atlético de Madrid, el Real Madrid y el FC Barcelona.

 

El conjunto blaugrana creció un 16,9%, hasta 477 personas, con el objetivo de potenciar el área de comunicación, marca y comercial. Durante la campaña electoral de 2015, el actual presidente insistió en más de una ocasión que el personal dirigido a la generación de ingresos era prácticamente la mitad del que tenía destinado a este fin el Manchester United, equipo de la Premier League que siempre acompaña a los protagonistas de El Clásico en las clasificaciones de clubes con mayor facturación. La entidad presidida por Florentino Pérez aumentó en un 6,5% el equipo (379 personas) que próximamente se trasladará al nuevo edificio corporativo de la ciudad deportiva.

 

Mucho más destacable ha sido el crecimiento del Atlético de Madrid, que ha elevado su plantilla administrativa en un 85,5%. Este colectivo se trasladará próximamente del Vicente Calderón al Wanda Metropolitano, donde se está habilitando un inmueble de oficinas en el interior del estadio para continuar capitalizando a nivel comercial y social el nuevo estatus deportivo de los colchoneros.

 

Son incorporaciones clave, de aquellas que no incluyen un posado con la camiseta ante los medios gráficos, pero que deben marcar el futuro crecimiento de la competición. Porque, si bien el negocio audiovisual ha sido el motor para aumentar la facturación hasta los 3.500 millones de euros, sólo será posible rebasar la cota de los 4.000 millones de negocio agregado si se acelera en la explotación del negocio comercial y digital.